Para este último análisis de los Oscar hemos querido hacer algo especial en La Cabecita, todos los redactores nos hemos conjugado para hablaros de las posibilidades de todas las nominadas, en esta ocasión no hablaremos de olvidadas, porque sería mencionar las mismas películas que hemos ido mencionando durante todo este análisis. Éstas son las nueve películas que esta noche lucharán por el Oscar, y así lo vemos nosotros.

12 años de esclavitud de Steve McQueen

12 años de esclavitud

Con 12 años de esclavitud, Steve McQueen sigue demostrando su poderío a la hora de filmar. A pesar de ser una película bastante diferente a sus dos anteriores trabajos, más cercanos al cine de autor. Gracias a él, hemos podido conocer la historia de Solomon Northup, un gran ejemplo de lo que fue realmente la esclavitud de la época. Chiwetel Ejiofor a medida que ha pasado el tiempo, ha perdido su favoritismo tras las apariciones de Matthew McConaughey y Leonardo DiCaprio, complicándole ganar el Óscar y McQueen ha tenido la mala suerte de coincidir con Alfonso Cuarón complicando mucho su posibilidad de premio, de todas formas, un servidor piensa que McQueen seguramente tendrá más oportunidades en los próximos años de ganar este galardón. 12 años de esclavitud sigue teniendo oportunidades, una es  Mejor actriz de reparto con la debutante Lupita Nyong’o, que se enfrentará a Jennifer Lawrence por La gran estafa americana, por la que podría ganar su segundo Óscar de forma consecutiva, y la otra Mejor película, donde sí que es la gran favorita y parece que finalemente 12 años de esclavitud se hará con el premio principal de la noche.

Por Jaime Meco

Capitán Phillips de Paul Greengrass

Capitan Phillips

Que Capitán Phillips iba a colarse entre las nominadas a Mejor película en los Oscar 2014 no lo dudaba casi nadie. Pero había una nominación que parecía aún más clara que la de la propia película: la de Tom Hanks como Mejor actor principal. Sin embargo, esa nominación no llegó y el actor se quedó fuera del quinteto aspirante. Pero obviando ese olvido tan evidente, y siendo totalmente honestos y objetivos, Capitán Phillips ni tiene ni la más mínima posibilidad de alzarse con el ansiado premio. Su nominación no desentona porque su historia es de las que suelen contar con el favor de la Academia, pero de ahí a situarse por encima de películas como 12 años de esclavitudGravityLa gran estafa americana o Nebraska hay un trecho. De hecho, probablemente la cinta de Paul Greengrass sea la que menos posibilidades reales tenga de hacerse con el premio de las 9 cintas que están nominadas, y eso que es una película notable, que saca el máximo partido de sus actores y que sabe cómo crear una atmósfera angustiante con muy poco. De sus 6 nominaciones (3 de ellas bastante importantes) vemos bastante claro que no se llevará ninguna. 

Por Beatriz Bravo

Dallas Buyers Club de Jean-Marc Vallée

Dallas Buyers Club

Con Matthew McConaughey y Jared Leto convirtiéndose casi seguro la quinta pareja de la historia en ganar sendos Oscars para sus dos actores (la última en conseguirlo fue Mystic River), parecía raro que Dallas Buyers Club no consiguiese nominación a Mejor película, y aún así su candidatura estaba en el aire, al final lo ha hecho con más fuerza de la esperada con 6 nominaciones y cinco de ellas importantes, incluyendo las dos inesperadas nominaciones al Mejor guión y Mejor montaje. Es mi película favorita para los premios me parece una película sorprendente, desgarradora, inteligente y perfectamente estudiada, su recompensa está más que merecida, y aunque si bien es cierto que sus opciones a Mejor película son nulas, esta modesta producción de cinco millones de dólares, la de menos presupuesto de todas las nominadas, y que se tuvo que rodar en apenas un mes, con sacrificios por parte de todo su equipo, acabará siendo una de las grandes triunfadoras de la noche. De sus seis premios, seguramente acabará materializando tres de ellos, los de Mejor actor, Mejor actor secundario y Mejor maquillaje… salvo que los señores de los Oscar prefieran acabar por premiar los testículos de Johnny Knoxville en Bad Grandpa.

Por Juanma de Miguel

El lobo de Wall Street de Martin Scorsese

El lobo de Wall Street

24 y 28 películas. Martin Scorsese lleva 24 películas. Leonardo Di Caprio por su parte, 28. Y en El Lobo de Wall Street vuelven a sorprender. Scorsese se hace amo de la cuarta dimensión y controla el tiempo y el tempo a su completo antojo. ¿3 horas? Podría haber estado 5 más sentado en esa butaca en la que no paraba de reírme y regocijarme ante la bofetada a la sociedad actual que elaboran Martin y  Terence Winter. DiCaprio se deja su físico, literalmente, nunca había visto una comedia física tan entregada, tanta energía en un  ser que claro, tiene que acabar estallando. 24 y 28 películas respectivamente. No he nombrado los Oscars, pues poco importan a la larga (bueno, y porque no es plan de que Leo nos ponga la mirada de cachorrito abandonado). No creo que se lleven nada importante esta noche. Al público no le gustan las bofetadas, tampoco a la Academia. No importa. Porque Martin, Leo y Terrence realmente nos vendieron un simple pero necesario bolígrafo.

Por Pablo Ollero

Gravity de Alfonso Cuarón

Gravity

Gravity se ha llevado infinitas condecoraciones y premios y el aplauso unánime de la crítica y no tan unánime pero si muy favorable del público. Y no es para menos, pues a título personal me parece una obra de ciencia ficción inconmensurable que quizá debido a su sencillo argumento y a la sensación de que verla fuera de un cine hace que pierda algo, no ha sido totalmente vista como el trabajo tan fantástico que es. Además de por sus méritos, la otra razón por la que quiero que gane es que supondrá un empuje muy fuerte a la ciencia ficción de “autor” por decirlo de algún modo, obras con un componente autoral que aunque pretendan ser taquillazos como esta puedan ofrecer cosas más allá. Pero para conseguir esto debe ganar el Oscar a mejor película más igualado en mucho tiempo donde tiene a dos duros competidores, si bien La Gran Estafa Americana de momento está lejos de la carrera en estos momentos. 12 años de Esclavitud parte como favorita en casi todas las quinielas sin embargo, Gravity tiene ciertas posibilidades que radican principalmente en su casi seguro Oscar a Mejor Director para Alfonso Cuarón que puede inclinar la balanza definitivamente hacia su lado. Sus mayores oponentes son la no nominación a Guión y el halo de victoria que ha acompañado a la cinta de McQueen toda la temporada de premios. Para mí está en un 40%-60% a favor de 12 años de esclavitud, pero espero equivocarme, pues como digo, puede ser el comienzo de vientos muy favorables para la ciencia ficción.

Por Guillermo Martínez

Her de Spike Jonze

Her

Trece años han tenido que pasar para que una película de Spike Jonze opte al Oscar a la mejor película. Jonze ya había optado por el Oscar al mejor director por su ópera prima, Cómo ser John Malkovich, pero nunca una de sus películas había logrado la nominación a la categoría reina. Lo hace ahora con Her, su mejor película hasta la fecha y la mejor de las 9 nominadas para el que escribe. No obstante, sus opciones de ganar se antojan nulas. La cinta de Jonze no tiene demasiadas posibilidades de alzarse como la mejor película del año para la Academia, como mucho opta al premio de Mejor guión original. Esta categoría es la única de las 5 en la que compite en la que Her tiene posibilidades, luchará codo con codo con la otra gran favorita: La gran estafa americana. Her no ganará el premio a la Mejor película, está muy claro. Pero si el mundo del cine es justo se le otorgará a Spike Jonze el premio al Mejor guión original, aunque pensando con la cabeza y no con el corazón, todo apunta a que Her se irá de la gala con las manos vacías.

Por Sergio Moreno

La gran estafa americana de David O. Russell

La gran estafa americana

Tras la nominación el pasado año de El lado bueno de las cosas, David O’Russell ha conseguido repetir nominación en la categoría de Mejor película, aunque parece claro que este año tampoco lo ganará. Por delante tiene huesos duros de roer como El lobo de Wall Street, Her o Nebraska, películas más sólidas y personales. Por otra parte, O’Russell ha conseguido que  Jennifer Lawrence, Bradley Cooper y Amy Adams repitan nominación tras las que obtuvieron la pasada edición por El lado bueno de las cosas los dos primeros, consiguiendo Lawrence la estatuilla, y Adams por The master. Este es el gran mérito de O’Russell, conseguir que su cuarteto de actores, recordemos la nominación de Christian Bale también, brille en una película correcta, con una dirección sobria, pero que no explota las virtudes de un guión aceptable. Y a la vez, este es uno de los grandes problemas si quiere alzarse con la estatuilla, su gran estafa es una película impersonal, muy de manual y evidente en sus referencias lo que la convierte en un viejo conocido. O’Russell ha optado por arriesgar poco y ceder demasiado protagonismo a sus actores, quedando un resultado correcto, pero insuficiente para ser considerada la mejor película. Como decimos, la competencia es dura y propuestas como Her, Nebraska, Gravity o El lobo de Wall Street han trabajado más su narrativa aportando un punto de vista personal o técnico más original y arriesgado. En definitiva, La gran estafa americana no deja de ser una buena película y es justo reconocer los méritos de O’Russell y su equipo en la carrera de los Oscar, carrera que de momento parece reservada al apartado de las nominaciones si no salta la sorpresa.

Por Ignasi Ferrer

Nebraska de Alexander Payne

Nebraska

Nebraska es esa película que Alexander Payne ha encontrado en su interior y ha extraído con sumo cuidado para poder contárnosla como sólo él sabe. El resultado ha sido inmejorable y la Academia la ha nominado a nada menos que seis estatuillas. Pero, desgraciadamente, parece ser que ahí se va a quedar la cosa. Con sus dos anteriores trabajos (Entre Copas y Los descendientes) Payne consiguió llevarse sendos premios al Mejor guión adaptado. Esta vez, el guión es original (aunque no es suyo, creemos que tiene más de él de lo que parece) y, como ya hemos visto, no tiene muchas posibilidades de éxito. Descartados los premios de Mejor Guión original, Mejor Director y Mejor Actor (Bruce Dern), y con pocas posibilidades el de Mejor Actriz de Reparto (June Squibb), solo nos quedan el Oscar a Mejor Fotografía (para el que tampoco es de los favoritos) y el de Mejor Película. Es cierto que sería una pena que Nebraska se fuera con las manos vacías pero, siendo realistas, parece la opción más probable. Al grisáceo viaje de Woody le ha tocado competir este año con películas que, en su mayoría, son “carnaza de premios” y la han relegado a un segundo plano. Aunque queda lugar para la sorpresa y la esperanza de que los académicos quieran repartir un poco para todos, está bastante claro que, como están las cosas, la estatuilla a la Mejor Película no es para la última de Alexander Payne. Como le dirían a Woody, esta vez no ha habido suerte. 

Por Sergio Iglesias

Philomena de Stephen Frears

Philomena

Por todos es bien sabido que la industria cinematográfica inglesa siempre tiene su representación en los Oscar, incluso en años como éste donde el cine proveniente de las islas ha sido en general discreto. Aún así, la representante de este año, Philomena, es una película bien merecedora de la nominación; su tierna historia de una madre que durante gran parte de su vida buscó al hijo que unas monjas le arrebataron es un evidente melodrama pero está construido con tanto gusto, con tan buenas interpretaciones (encantadora y deslumbrante Judi Dench) y con un espacio para el drama, la esperanza y también el humor que la convierten no sólo en carne de Oscar sino en una cinta que bien merece el pequeño gran reconocimiento de la nominación. Reconocimiento que no irá a más pues su presencia en la categoría reina es testimonial, siendo probablemente la cinta con menos posibilidades de ganar (prácticamente nulas) y que sólo una carambola imposible la alzaría con el galardón para la película de Stephe Frears. Pero que esto no nos engañe, es una pequeña cinta digna de ver y también de recordar.

Por Guillermo Martínez