Este puede ser un año mágico para Tom Hanks. El actor estrena en 2013 dos películas que se postulan como grandes favoritas para los próximos premios de la Academia: Capitán Phillips y Saving Mr. Banks. La competencia en la categoría a Mejor actor es muy fuerte y será muy difícil verle nominado por partida doble, pero tras haber visto la primera y con la esperanza de que la segunda sea tan bonita como parece, una servidora espera que el protagonista de Forrest Gump (1994) sea uno de los nombres del año. Y ya era hora, porque sus fans llevamos de capa caída demasiados años. Desde Camino a la perdición (2002) no encontramos en la filmografía del actor ninguna película que destaque especialmente por su interpretación (aunque me sorprendió muy gratamente en La terminal (2004) y, aunque con menos entusiasmo, también en Ladykillers (2004)). Hanks lleva casi una década sin hacer nada digno de mención. Ha pasado por la comedia, el drama, el thriller e incluso la ciencia-ficción, pero no ha conseguido que la ilusión vuelva a sus seguidores. Durante este tiempo Hanks ha dirigido incluso su segunda película, Larry Crowne, nunca es tarde (2011), y con ella ya sí que tuvimos la sensación de que el actor, el que nos dejó sin palabras en la década de los 90, se había ido para no volver jamás. Y para colmo, su no-papel en Tan fuerte, tan cerca (2011) nos hizo cuestionarnos si realmente leía los guiones que le llegaban. Pero parece que Tom Hanks está de vuelta. Todo parece indicar que Capitán Phillips es la producción que le sacará de ese pozo sin fondo en el que se sumió hace tanto tiempo y el que le hará resurgir artísticamente. Paul Greengrass ha sacado en este drama naval al mejor Hanks de los últimos 15 años, siendo éste su mejor papel desde Forrest Gump.

Aunque Paul Greengrass se ha convertido en un director con un grupo de simpatizantes bastante amplio las dudas ante este nuevo trabajo eran inevitables. Greengrass conoció el éxito muy pronto gracias a Bloody Sunday (Domingo sangriento) (2002), que ganó junto con El viaje de Chihiro el Oso de Oro en Berlín. Y a partir de ahí su carrera despegó, se hizo cargo de la saga de Bourne iniciada por Doug Liman dirigiendo dos notables secuelas, y se acercó al Oscar con United 93. Su estilo, muy dinámico y dominado por las secuencias en movimiento, resulta molesto para algunos y trepidante para otros. Me incluyo en el primer grupo porque considero que esta peculiar manera de dirigir es ideal para el tipo de películas que hace, muy diferentes en cuanto a géneros pero cuyo desarrollo requiere mucho movimiento. Capitán Phillips no es la excepción. Greengrass alcanza en esta cinta un grado de verosimilitud que seguramente pille por sorpresa a muchos, porque sin llegar a marear con sus giros (en una película “rodada” en alta mar no cabe la quietud) consigue meter al espectador en el barco primero, y en el bote después. Un logro a nivel técnico que sin ser sobresaliente sí merece reconocimiento.

Capitán Phillips nos cuenta la historia real de cómo en el año 2009, en aguas internacionales cercanas a Somalia, un buque carguero estadounidense llamado “Maersk Alabama”, fue secuestrado por piratas somalíes, convirtiéndose así en el primer barco de procedencia Norteamericana en ser tomado en 200 años. La película se centra en la relación entre el oficial al mando del Alabama, Richard Phillips (Tom Hanks) y el capitán pirata somalí, Muse (Barkhad Abdi), que tras el atraco fallido del carguero decide llevarse a Phillips como rehén.

Jamás imaginé que una persecución entre un carguero de miles de toneladas y un bote de apenas unos cientos de kilos podría dejarme pegada a la silla. Pero Capitán Phillips lo ha conseguido. El nuevo trabajo de Greengrass te pone en situación muy rápido, enseguida conoces al capitán y a los piratas somalíes, descubres la precaria situación en la que éstos viven y el avasallamiento al que están sometidos por parte de sus superiores, que les obligan a echarse a la mar para traer algún tipo de bien a tierra. En pocos minutos te descubres a bordo del Alabama y te adentras en el Índico con el capitán Phillips y su tripulación. Y empiezas a sentir su sufrimiento, su angustia y su miedo cuando los piratas intentan tomar el barco. La interpretación de Hanks es sorprendentemente natural, en ningún momento te cuestionas ninguno de sus sentimientos, ni te cuesta creer que lo daría todo por sus hombres. La primera hora y cuarto de la película incluye escenas intensísimas y exquisitamente rodadas, como la magnífica secuencia de la persecución, la fallida defensa del carguero con las mangueras o el viaje del capitán Phillips por el barco con los piratas (en este punto los detalles de iluminación y sonido son dignos de alabanza). La fuerza que emana de este fragmento culmina con una gran escena que funciona como punto y aparte. A partir de entonces abandonamos el “Maersk Alabama” y nos metemos junto con el capitán en un bote salvavidas de pequeñas dimensiones.

Cuando da comienzo esta segunda y última parte, la película padece algún problema de ritmo, durante un rato la odisea de Hanks se hace cuesta arriba pero enseguida se recupera y te golpea con su realismo. Las limitaciones espaciales hacen que ésta sea la parte más complicada de la cinta a nivel técnico pero también la que mejor resuelta está. Greengrass logra transmitir el agobio y la frustración que siente el personaje de Hanks, sentimos su claustrofobia cuando las fuerzas le abandonan y su entereza cuando intenta luchar por su vida. El clímax de la película está construido a la perfección, e intercalando las secuencias en las que se ve a los marines ideando el plan de rescate del capitán con los intentos de Phillips por huir, llegamos al apoteósico final, que recurre al montaje paralelo para regalarlos uno de los mejores momentos de la cinta. El cambio físico e interpretativo de Hanks se muestra de manera contundente en los últimos compases de la cinta, los cuales además conseguirán dejar sin aliento a los espectadores.

He de reconocer que no las tenía todas conmigo con esta producción. Una película rodada íntegramente sobre el mar podría caer en el tedio con relativa facilidad pero en Capitán Phillips todo está medido para que no desconectes de ella más que en algún momento puntual. No es perfecta, sus problemas de ritmo están ahí y sigue aportando únicamente un punto de vista del conflicto social (a pesar del detalle del principio en la presentación de los somalíes) pero la película trata del secuestro y rescate del capitán Phillips, y teniendo eso en cuenta yo no le puedo poner grandes pegas al resultado.

Hanks tiene el privilegio de ser uno de los cuatro actores que han conseguido dos Oscars consecutivos, ¿se unirá gracias a Capitán Phillips al selecto grupo que conforman Daniel Day-Lewis y Jack Nicholson y se alzará con su tercera estatuilla como Mejor actor principal? Aún tendremos que esperar para averiguarlo, pero lo que está claro es queel filme de Greengrass sí será recordado por todos aquellos que en algún momento creyeron en Hanks y en su resurgimiento. Ojalá este sólo sea el comienzo y Al encuentro de Mr. Banks se convierta en otro pequeño paso hacia un éxito más.

Lo mejor: Tom Hanks, el mejor en muchos años.
Lo peor: Sus caídas de ritmo.

4_estrellas

Ficha Técnica:

Título Original: Captain Phillips Director: Paul Greengrass Guión: Billy Ray Música: Henry Jackman Fotografía: Barry Ackroyd Intérpretes: Tom Hanks, Mahat M. Ali, Barkhad Abdi, Barkhad Abdirahman, Faysal Ahmed, Michael Chernus, Catherine Keener, David Warshofsky Distribuidora: Sony Fecha de Estreno: 18/10/2013