La cosecha de Cannes de este año está resultando la más exquisita en años. Ejemplo de ello es la última cinta de la cineasta gala Céline Sciamma y su maravillosa Retrato de una mujer en llamas. Una película que parece haber resucitado el espíritu rebelde y sugestivo de la literatura de las hermanas Brontë, en donde la frialdad de los páramos ingleses se traslada a la Bretaña francesa, para plasmar una pasión tan desmedida como sobrecogedoramente estoica sobre el amor entre dos mujeres en un tiempo en el que se les estaba prohibido.

Con una belleza apabullante que reside en la simpleza como único artificio Retrato de una mujer en llamas nos traslada a la Francia de 1770 para contar la historia del encargo más importante que recibió en vida la pintora Marianne. Ella debe realizar un fiel retrato a la joven Héloïse quien acaba de salir de un convento y que usará tal retrato como compromiso de matrimonio con un adinerado desconocido. La empresa se complica cuando Marianne descubre que tendrá que fingir ser su dama de compañía y pintar a la enigmática mujer a escondidas, unas circunstancia que la acercarán al descorazonador mundo de sentimientos de la joven y establecerá una relación entre ellas que cambiará para siempre el rumbo de ambas.

La sutileza con la que Sciamma se las ingenia para componer este precioso poema sobre el amor lésbico es de una veracidad desasosegante y una belleza apabullante que la convierte en uno de los títulos imprescindibles de este año y en un triunfo para el redescubierto cine LGTB+ que junto a Carol (Todd Haynes, 2015) y La vida de Adéle (Abdellatif Kechiche, 2013) conforman una simbólica trilogía de la excelencia dentro del festival de Cannes de los últimos años.

Retrato de una mujer en llamas tiene uno de los mejores comienzos del cine contemporáneo y su mayor virtud es que esas expectativas de calidad se mantienen hasta su devastador desenlace, momento en el que la música irrumpe en una cinta llena de silencios en la que las miradas furtivas son el lenguaje con el que sus enigmáticas protagonistas se comunican. De este modo Céline Sciamma escribe y dirige una sorprendente y original historia de amor que redescubre una nueva forma de narrativa cinematográfica que atrapa al espectador por completo. Una atmósfera que se conforma en gran parte gracias al talento de sus dos hipnóticas protagonistas Adèle Haenel y Noémie Merlant que derrochan química y luz propia.

El último film de Sciamma es capaz de transformar la contención como herramienta catalizadora de una pasión desbordante para narrar una historia prohibida sobre dos mujeres que se encontraron a sí mismas tratando de conocerse la una a la otra. Retrato de una mujer en llamas es de esas películas que te acompañan mucho tiempo después de haber abandonado la sala de cine y que irremediablemente marcan un antes y un después en los dramas de época.

Título original: Portrait de la jeune fille en feu Director: Céline Sciamma Guión: Céline Sciamma Música: Para One, Arthur Simonini Fotografía: Claire Mathon Reparto:  Adèle Haenel, Noémie Merlant, Luàna Bajrami, Valeria Golino, Cécile Morel Distribuidora: Karma Films Fecha de estreno:  18/10/2019