El enfant terrible del cine francés vuelve como casi cada año y esta vez lo hace con una de las mejores películas de su siempre interesante filmografía.

El director que siempre ha sido considerado en el mundillo del cine de autor como el Almodóvar francés, vuelve a demostrarnos que lejos de cualquier comparación, tiene una personalidad y una voz propia muy reconocibles. Verano del 85 no es solo una de sus mejores películas, es también la mejor película en lo que va de año.

Verano del 85 (afortunadamente) va mucho más allá de lo que sugería su precioso póster. Sí, es una historia de amor LGTBIQ+, pero sin necesidad de caer en ningún estereotipo o fenómeno anterior, este film es una visión preciosa y maravillosamente inquietante sobre el primer amor y sus consecuencias. Ozon vuelve a demostrar su capacidad para entremezclar géneros con un virtuosismo casi ejemplar, al retratar la historia de amor accidental entre dos jóvenes de 16 años en el encantador paraje de la costa de Normandía del año 85. La cinta se encuentra a mitad de camino del mejor drama romántico y el thriller con el inconfundible sello del mejor Ozon, en el que por supuesto hay lugar también para el humor negro y su inconfundible ironía.

El verano solo acaba de comenzar y el inocente Alexis (Félix Lefebvre) solo acaba de conocer a quién será su primer amor David (Benjamin Voisin) un interesante chico que parece tenerlo todo y querer compartirlo con él como si el tiempo se fuese acabar mañana. Elementos que Ozon adapta libremente de la popular novela Dance on My Grave, (Baila sobre mi tumba) de Aidan Chambers, y que le sirven como potentísimo material de base para dar como resultado una refrescante sorpresa fílmica que desconcierta, perturba y emociona a partes iguales. Una obra interesantísima escrita y dirigida por Françoise Ozon y que descubre una perspectiva diferente sobre el amor adolescente.

La sensacional cinta en términos de comparativa, es mucho más El talento de Mr.Ripley, (Anthony Minguella, 1999) que Call Me By Your Name, (Luca Guadagnino, 2017). El trabajo de Ozon tiene una voz propia, pero en algunos momentos de la cinta es irremediable la comparación con la novela de Patricia Highsmith en la que nos descubría al joven Ripley. Verano del 85 pese incluso a estas referencias, logra ser una película cien por cien original y cien por cien Ozon. Es ese tipo de película que logra emocionarte e inquietarte a partes iguales y que te acompañará mucho tiempo después de haber abandonado la sala de cine. Es sin lugar a dudas lo mejor y más refrescante que se haya podido ver en cines en lo que va de este maldito 2020.

La química de los actores es sencillamente brutal, pero mucha atención al descubrimiento de Félix Lefebvre. Un sensacional actor que lo da absolutamente todo en una interpretación tan llena de matices como de momentos para el recuerdo. Por momentos es inevitable ver en su espectacular físico al desaparecido actor River Phoenix.

La película recrea de forma icónica esos paseos y primeros encuentros sexuales con el primer amor y sabe ser tierna y adorable cuando tiene que serlo. Pero es también una reflexión muy madura sobre la muerte y el existencialismo propio de esos miedos adolescentes que muchos hemos pasado cuando teníamos la certeza de saber que no encajábamos en un momento y un tiempo concreto.

Verano del 85 asesta su mejor golpe al desordenar la narración del texto para jugar con el espectador (y por su puesto a desconcertarle) con una historia que viene y va hasta conectar con su devastador desenlace. Es realmente increíble cómo una historia sobre el primer amor adolescente le sirve a Ozon para plasmar todas y cada una de sus obsesiones y fetiches incluso cuando a priori no tendría ni por qué encajar. El trabajo de dirección de Ozon es ejemplar, junto con su premiada En la casa (2012) me parece su mejor trabajo, aunque incluso aquí en Verano del 85, el texto le permite dar rienda suelta a su virtuosismo de una forma mucho menos obvia, lo cual da como resultado un trabajo sublime.

La cinta fue seleccionada en el pasado Festival de Cine de San Sebastián a competición por la Concha de oro y desde luego parece la opción más acertada por Francia para seleccionarla a los Oscars como mejor película internacional, ya que a priori su talón de Aquiles podía resultar sus inevitables paralelismos con el fenómeno de Call Me By Your Name, pero como ya os he mencionado antes, afortunadamente esta película poco o nada tiene que ver con ella.  Verano del 85 es al igual que la preciosa cinta de Guadagnino, única y maravillosa. Además, nos presenta la que es sin duda la escena más bonita del Cine de este año, prepararos porque una vez la hayáis visto, será imposible sacar de vuestras cabezas el conmovedor tema “Sailing” de Rod Stewart del año 75, en una escena que es desde ya Historia del Cine.

Título original: Eté 85  Director:  François Ozon Guión:  François Ozon Música: Jean-Benoît Dunckel Fotografía: Hichame Alaouié Reparto:  Benjamin Voisin, Félix Lefebvre, Philippine Velge, Melvil Poupaud, Valeria Bruni Tedeschi, Samuel Brafman-Moutier, Isabelle Nanty, Aurore Broutin, Philippine Veerman Distribuidora: Golem Fecha de estreno:  09/10/2020