Siempre es un placer volver a tener una nueva obra de un tándem tan poderoso como el que forman Ken Loach y el guionista Paul Laverty, que ha creado dos Palmas de Oro y conseguido una gran cantidad de buenas películas que, almenos para mi, siempre es un placer ver.

En Sorry We Missed You, la película en que nos centramos hoy, el dúo se adentra en el mundo de la mensajería, de los falsos autónomos, de las familias de clase baja, los adolescentes herederos de la crisis y la nula conciliación entre vida laboral y vida personal. Ricky es un padre de familia que tiene que luchar contra la precariedad que ha estado sufriendo desde la crisis de 2008, llegando a aceptar un trabajo de falso autónomo, que se presenta como una oportunidad de poder trabajar por propia cuenta y sumar al salario de su mujer como cuidadora.  Este nuevo trabajo va mostrando las grietas que hay entre la propia familia y afectándole tanto emocionalmente como físicamente.

 

Laverty nos presenta, como ya viene siendo habitual, una historia dura, que nos implica como espectadores y como clase social, destapando injusticias y llevándonos a donde nos quiere llevar, un guión muy bien estructurado y medido al segundo.  Desde el público sufrimos con Ricky y su familia, con sus problemas y obstáculos y su coraje para intentar sobrellevarlos, con ese hijo rebelde y algo inmaduro y esa hija mucho más adulta y precoz de lo que debería ser, que se sacrifica tan claramente por la familia. Si bien el guión es sumamente efectivo, muchas veces peca de efectista, añadiendo un extra de obstáculos y, como ya es habitual, posicionándose claramente de forma ideológica y usando la película como una forma de hacer despertar la conciencia de clase en el público, cosa que hace que a veces tenga algunos detalles que exageren la crueldad humana en pos de pequeños momentos de drama fácil que no le hacen bien.

Por su parte, Loach aporta esa experiencia y precisión en la puesta en escena y sobre todo en la dirección de actores, consiguiendo algunas de las mejores actuaciones del año de actores no profesionales como Kris Hitchen, Debbie Honeywood y sobre todo, de Rhys Stone y Katie Proctor, que gozan de una credibilidad y una emoción pocas veces vista hasta en una filmografía tan prolífica como la del británico. La puesta en escena, por otra parte es clásica e invisible, pero realmente efectiva, con algunos momentos clásicos en el estilo Loach de esa cámara al hombro inestable, siempre medidos y acompañando la narración, sin destacar por encima.

 

Sorry We Missed You es una película muy recomendable y destinada a las personas que les gusta sentir cuando van a ir al cine y estar pegados en la butaca durante los 101 minutos que dura. Su discurso es bien claro y no deja lugar a la reflexión ni a saber las causas, como siempre el cine del director busca la denuncia y el aportar su propia visión por encima de hacer pensar al público, pero a su vez sigue siendo mejor que la mayoría del cine social que nos encontramos en la actualidad. Una película clásica del cine de Loach que no gustará a sus detractores pero que, como casi siempre, consigue lo que se propone: removernos la consciencia social y denunciar en la ficción cuestiones que pasan en la vida real. Para lo bueno y para lo malo, Ken Loach sigue aquí y aún le puede quedar fuelle para dirigir alguna obra más antes de que algún día, desgraciadamente, no esté en este mundo.

Crítica escrita por Jaume Maneja

Título original: Sorry we missed you  Director: Ken Loach Guión:   Paul Laverty Música: George Fenton Fotografía: Robbie Ryan Reparto:  Kris Hitchen, Debbie Honeywood, Rhys Stone, Katie Proctor, Nikki Marshall, Harriet Ghost, Linda E Greenwood, Alfie Dobson, Mark Birch, Ross Brewster, Distribuidora: Golem Fecha de estreno:  31/10/2019