Estamos atravesando tiempos difíciles en los que no todos parecen entender o incluso lo que es peor, querer, que se desentierren los huesos de un pasado terrible que convirtió a nuestro país en una dictadura y dejó a su rastro cientos de miles de asesinados. Franco era un dictador, pero sobre todo era un asesino. Al margen de cualquier ideología posible, arrebatar la vida en nombre de ella es un crimen y en estos tiempos en los que parece que hay recordárselo al mundo, es muy de agradecer que exista una película como La trinchera infinita.

Los directores Jon Garaño, Aitor Arregi y José Mari Goenaga recrean con muchísimo oficio una de esas muchas historias reales, sobre esos hombres que tuvieron que esconderse cuando estalló la Guerra Civil Española por miedo a ser asesinados. Los artífices de la conmovedora Loreak (2014) y la muy elegante Handia (2017) demuestran una vez más su talento y su sensacional visión del cine en La trinchera infinita; film en el que sobresalen principalmente por su estremecedora capacidad para lograr que esta película sea la experiencia cinematográfica española más inmersiva desde la notable Buried (Rodrigo Cortés, 2010). La agresiva forma en la que está rodada, la demoledora banda sonora y el uso de la fotografía y la iluminación arrastran al espectador a un viaje a los infiernos de la soledad y la locura que demuestran que todavía hay mucho talento para hacer muy buen cine dentro de nuestras fronteras.

La trinchera infinita narra de forma asfixiante como Higinio se pasó más de 30 años escondido tras un agujero en la pared de su casa con la ayuda de su fiel mujer Rosa y como mientras el mundo seguía girando, sus vidas se vieron pausadas por el dolor y la desesperación. De entre todos los apelativos que se puedan usar para definir qué tipo de película es esta, el que se me antoja más acertado es el de terrorífica. Pues es la sensación que más ahonda en el espectador durante su prolongado metraje durante el cual no abandona a ninguno de sus protagonistas en ningún momento, incluso una vez haya salido del cine.

El prolífico Antonio de la Torre aborda la interpretación de este hombre real con esmero y dedicación y en ningún caso está mal, pero si es cierto que es un papel que por momentos resulta tan inabarcable, que su encomiable esfuerzo se ve demasiado evidente. Junto a él una sorprendente Belén Cuesta en la que es hasta el momento su interpretación más elaborada y diferente de su carrera. Ellos son uno de los vehículos con los que sus directores narran la historia y aunque a priori no sean la mejor propuesta de casting, dan vida y luz a una película que encuentra en su montaje y en sus desasosegantes encuadres la mejor manera de contar esta historia.

La trinchera infinita es una película demoledora y de una exquisitez y simpleza en su manera de estar filmada que la convierte en un pequeño milagro del cine de este año. Su factura cinematográfica es incontestable y con el tiempo harán de ella todo un clásico a tener en cuenta. Prepárate para un viaje inmersivo y brutal a la Historia de España.

Título original: La trinchera infinita  Director: Jon Garaño, Aitor Arregi, José Mari Goenaga Guión:   Luiso Berdejo, José Mari Goenaga Música: Pascal Gaigne Fotografía: Javier Agirre Erauso Reparto:  Antonio de la Torre, Belén Cuesta, José Manuel Poga, Vicente Vergara, José María del Castillo, Carlos Bernardino Distribuidora: eOne Films Fecha de estreno:  31/10/2019