Los documentales ‘true crime’ están de moda gracias a O. J. Simpson: Made in America y Making of Murderer, y como no podía ser menos, en España también tenemos varios cosas que merecen un documental. Antena3 ya lo hizo con El caso Asunta, siendo un éxito, y ahora Netflix quería hacer el suyo propio con el caso más horripilante de todos, El caso Alcàsser.

El caso Alcàsser se desata en 1992 con las desapariciones de Desirée, Miriam y Toñi, tres niñas entre 14 y 15 años con la misión de ir a la discoteca Coolor en Picassent hasta volver a sus casas hasta las 22h. Un padre coraje, llamado Fernando García, hizo todo lo posible para encontrar a su hija haciéndose eco en la prensa española hasta traspasar fronteras internacionales. 75 días después, en enero de 1993, las tres chicas fueron encontradas muertas en un paraje llamado La Romana. A partir de aquí, nacería uno de los misterios más insólitos en España, ¿quiénes mataron a las tres niñas?.

Han pasado 26 años de aquello y todavía sigue siendo un misterio de lo que se cuece alrededor del caso. El tema de conversión aflora en varios foros, redes sociales, incluso en lugares públicos que llevan investigando el tema durante años con teorías dispares sobre el sumario oficial. Netflix se encargado de hacer este documental dividido en 5 capítulos bajo la producción de Bambú, contando con Elias León Siminiani como director junto a Ramón Campos como productor. En estos 5 capítulos, se comenta todo el proceso sobre El Caso Alcàsser, empezando desde la desapición de las chicas y los programas de Nieves Herrero y Paco Lobatón; siguiendo por la detención de Miguel Ricart “El rubio” y desaparición de Antonio Anglés; pasando por las teorías del investigador Juan Ignacio Blanco y Fernando García en Cruzamos el Mississipi de Pepe Navarro; y finalizando por el juicio y cierre del caso.

El documental te explica de forma detallada todo lo vivido sobre el caso desde el principio hasta el final. Con imágenes en una calidad envidiable en la cual se puede observar todo el circo mediático comandado por Nieves Herrero en De tú a tú, reuniendo a todos los familiares de las niñas en un auditorio en el mismo día que encontrarón los cadáveres de Toñi, Miriam y Desirée, dando lugar al nacimiento de la llamada “telebasura”. Lo mismo que el programa de Pepe Navarro cuando Juan Ignacio Blanco y Fernando García lanzaron su versión alternativa del caso (los asesinos no eran Anglés y Ricart, sino obra de un ritual satánico), dando nombres de altas esferas recibiendo demandas a diestro y siniestro, aparte de la asistencia de la familia Anglés.  Al igual que el juicio a Miguel Ricart que no se emitió en televisión y que fue puesto a última hora en el documental debido al hallazgo de 400 horas de imágenes no emitidos.

Todo eso que comento antes, está muy bien para las personas que desconocen el caso o no han profundizado sobre el tema. Sin embargo, a pesar de realizar una crítica del periodismo sensacionalista, se contradice así mismo apuntando a una versión única de los hechos (la llamada VO del caso) para odiar al final a ciertas personas del documental como son Fernando García (padre de Miriam) y al criminólogo Juan Ignacio Blanco. Responsables de profundizar el caso para llegar a los verdaderos culpables, ya que para ellos, Antonio Anglés y Miguel Ricart eran unos “delincuentes” de poca monta, por no hablar de las ingente cantidad de “chapuzas” del caso como el levantamiento de los cuerpos, la primera autopsia que tuvo que ser rectifica con una segunda por Luis Frontela, catedrático de  Medicina legal, entregándole los cuerpos totalmente limpios y sin restos a pesar de encontrar cosas no vistas en la anterior. Estas tres personas salen mal paradas en el documental, que más que profundizar sobre las dudas, las incrementa:

¿Por qué no mencionan la cruz de caravaca encontrada en el cuerpo de Desirée?
¿Por qué no se comenta  nada sobre los asesinatos de alrededores como el caso de Macastre?
¿Por qué no entrevistan a Francisco García y Mª Luz López, la pareja que llevaron a las niñas hasta la gasolinera Mari de Picassent?
¿Por qué no se habla de los pelos encontrados en el lugar del crimen y la falsificación de pruebas?
¿Por qué no preguntan a Estrella Ruíz. de la asociación Clara Campoamor, sobre su cambio de opinión de la Versión alternativa a la Versión original?
¿Dónde está Antonio Anglés? ¿Sigue con vida?
¿Por qué los apicultores no quieren hablar del tema?

No solo pone en duda a tres personas, sino que también el documental se traslada a nuestra época en los últimos 10 minutos finales con la profesora Carme Miquel (DEP), evocando un mensaje feminista que hace crear un ambiente anticlimático al documental utilizando de ejemplo a La Manada como simil del caso, algo totalmente fuera de lugar por la diferencia de mentalidades. Esto que hace que todo lo que has visto anteriormente, se venga abajo y te empiece a crear más dudas, o mejor dicho, no te han resuelto ninguna con el fin de manipular al espectador para llevarte a una dirección.

A pesar de los inconvenientes en la producción, estamos ante un documental aceptable de todo lo que supuso el caso Alcasser en los 90, suponiendo el fin de la inocencia y el nacimiento de un monstruo tan mayor como es la televisión.