Dando por asumido que somos capaces de disfrutar y amar el cine de Serie B (pese a sus muchos prejuicios y problemas), A 47 metros llega como una refrescante y descarada cinta de terror veraniega, que te hará pasar un buen y alocado rato, en el que la tensión y las risas están aseguradas a partes iguales.

El director inglés y experto en materia de la Serie B y lo cutre Johannes Roberts, utiliza a las televisivas Mandy Moore (This is Us) y Claire Holt (Crónicas Vampíricas), para ponerse en la piel de dos hermanas ávidas de experiencias de riesgo durante unas vacaciones en el Caribe, durante las cuales se atreverán a nadar dentro de una jaula en el fondo del mar entre salvajes tiburones.

Como autoconsciente heredera de la, por entonces, perversa mente del maestro Steven Spielberg y su glorioso Tiburón (1975), A 47 metros recoge el testigo de film del verano que vuelve a querer atemorizar a los bañistas en las playas de todo el mundo. El año pasado sin ir más lejos tuvimos la refrescante y sorprendente Infierno azul del español Jaume Collet- Serrat, y este año con la intención de dar un pequeño giro de tuerca nos llega la nueva inmersión en el terror de Johannes Roberts.

Pese a que la cinta en ningún caso es vendible como “buena película”, es un entretenido ejercicio de alocado y sádico film veraniego, que no se oculta en ningún momento a la hora de jugar sus previsibles (pero eficaces) cartas desde el absurdo primer acto en el que ya estás disfrutando solo porque intuyes lo que está por venir. Sus personajes y sus básicas presentaciones corresponden a un habitual manual, que sirve para construir películas de terror y de Serie B, de las que yo nunca me canso de ver.

La tensión y la locura máxima están presentes desde el momento en el que las jóvenes hermanas conscientes de lo descalabrada y vieja que está la jaula, deciden sumergirse en las profundidades de alta mar, mal aconsejadas por un muy cuestionable “profesional” lobo de mar interpretado por Matthew Modine, que pese a todo, las manda a tomar por saco en una jaula, que como se podía ver venir, se estropea al segundo de entrar en el agua. Momento en el que la locura se apropia por completo del segundo acto de la cinta, y que además del problema de estar nadando entre tiburones deseosos de carne fresca, suma un nuevo inconveniente con unas botellas de oxígenos con solo capacidad para apenas 1hora. Un agradecido inconveniente para el público que disfruta de cómo esto da lugar a una intensa y asfixiante trama, que funciona mejor a medida que el oxígeno de las protagonistas va escaseando y genera una ristra de desesperados y cuestionables diálogos de risa, que son sin duda uno de los múltiples divertimentos que se repetirán a lo largo del tercer y último acto del acuático film que nos reserva una genial manera de cerrar la película que la eleva a producto recomendable de thriller y Serie B y que encumbra A 47 metros a ser una película digna de continuar el legado de ese maravilloso subgénero de terror conocido como “películas de tiburones”.

A 47 metros es una cinta que no se toma apenas en serio a sí misma y que precisamente por eso, y por contar con dos resolutivas protagonistas femeninas, consigue funcionar como una película perfectamente recomendable para refrescar una calurosa tarde de verano.

Título original: 47 Meters Down Director: Johannes Roberts Guión: Johannes Roberts, Ernest Rieras Música: tomandandy Fotografía: Mark Silk Reparto:  Mandy Moore, Claire Holt, Chris Johnson, Yani Gellman, Santiago Segura, Matthew Modine, Mayra Juarez, Axel Mansilla Distribuidora: Selecta Visión Fecha de estreno:  21/07/2017