YOU AND THE NIGHT2

La prestigiosa revista de cine Cahiers Du Cinema publica todos los años una lista con las, a su juicio, mejores películas del año anterior. En la lista correspondiente a 2013 pudimos encontrar algunas sorpresas, entre ellas la película de esta reseña, que ostentaba el noveno puesto y que gracias a esta nominación suscitó un cierto interés entre la comunidad cinéfila expectante por ver qué podría tener esta cinta para figurar en una lista así.

Les rencontres d’apres minuit o como se conoce en inglés, You and the night es una inclasificable cinta en todos los aspectos. En ella se nos cuenta una sórdida y onírica historia sobre una pareja y su criada que realizan una orgía en con unas personas específicamente escogidas cuya identidad está oculta bajo un sobrenombre, a saber, El Adolescente, La Puta, El Semental y La Estrella y por supuesto cada uno de los sobrenombres guarda relación directa con la cualidad más identificativa del personaje. Es difícil ir más allá en el argumento pues nunca se sabe qué se nos quiere contar realmente, probablemente ni el propio guionista lo sepa, y el espectador se pierde en un mar de pretensiones infinito.

Pretensiones por todos los lados, de profundidad, intentando aparentar ser una historia radical y a la vez humana y provocando la nula conexión con ningún personaje, personajes llevados al límite del ridículo (y traspasándolo, como la escena de presentación de Eric Cantona). Pretensiones artísticas, la película está rodada con una estética muy particular, retro, que bebe de muchas referencias (imposible no acordarse de David Lynch) pero que resulta tan impostada, falsa, y a ratos fea que acaba cansando aunque bien es cierto que una historia tan disparatada como acaba siendo esta debería llevar una estética acorde.

YOU AND THE NIGHT

Uno ya no sabe que esperar después de ver la prótesis fálica de Eric Cantona siendo acariciada por un criado travestido y se acaba pensando inevitablemente que al director y equipo de esta película se les ha ido definitivamente de las manos. Experimentar en el cine es perfecto pero en este caso es un mero pretexto para dar rienda suelta a las locuras y transgresiones de su realizador, Yann González y quién sabe si de sus actores, un elenco relativamente famoso que cuenta entre otros con el hijo de Alain Delon, el ex futbolista del Manchester United Eric Cantona o Kate Moran. Todos ellos cumplen sin más, ofreciendo algún que otro momento gracioso, sobretodo en el principio que es cuando la película alcanza sus mayores cotas de interés puesto que uno todavía se mantiene intrigado por lo que se va a contar.

Quizá el mayor acierto de la película sea la banda sonora, compuesta por el reputado grupo M83 (que ya realizó un sobresaliente trabajo en Oblivion) y que unida a un concepto muy interesante que consiste en una especie de reproductor musical que reproduce la música acorde a los sentimientos de quien pone la mano sobre él, brindan los momentos más satisfactorios, ahora sí, creando una atmósfera lograda que se desvanece súbitamente en cuanto la siguiente excentricidad comienza.

Es una cinta muy particular, rarísima a propósito y terriblemente pretenciosa donde es evidente que esa era la intención de su realizador. Por supuesto da pie a muchas interpretaciones y muchos puntos de vista debido a su propia rareza y cada uno verá en ella diferentes cosas. Yo personalmente, no compro.

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