THE STRANGE COLOR OF YOUR BODY TEARS2

El giallo es un género que nunca me ha entusiasmado, aunque nunca he llegado a profundizar en él. Incluso películas más interesantes, como Suspiria, no me parecen para tirar cohetes. Lo más característico del giallo, género de procedencia italiana se encuentra en esos tonos rojizos, tirando al rosáceo, herencia de Emeric Pressburger y Michael Powell, con los que se buscaba dar mayor fuerza a los momentos de tensión, conectarlos con el color de la sangre o una música casi onírica, que invitaba a crear una atmósfera perturbadora. También estaba el erotismo, uno de los elementos principales de estas películas, asociados casi siempre con los deseos del asesino. Son las marcas de la casa, distintivas, como una regla dogmática que deben cumplir todas estas películas, para ser incomodas, para alejarse por completo de un tono familiar. Todo esto lo cumple The Strange Colour of Your Body’s Tears, pero por mucho que cumpla con cada uno de los cánones del giallo, al final todo se reduce a una película de ruido y humo.

The Strange Colour of Your Body’s Tears es la segunda película de los directores Hélène Cattet y Bruno Forzani, que debutaron con Amer, también un homenaje al giallo, una película que generó bastante diversidad de opiniones, pero que fue bien recibida en diversos festivales españoles como el de Sitges, o el Festival de cine fantástico . Con The Strange Colour of Your Body’s Tears, van más allá y dan un giro de 180 grados. ¿Qué pasaría si mezclamos los colores rojizos, la música perturbadora y el erotismo propios del giallo, con la imaginación de realidad en la mente de David Lynch? Una innovación para resucitar el género italiano sin éxito.

La película cuenta la historia de un hombre, que una noche se encuentra con que su mujer no ha vuelto a su casa, quedando en paradero desconocido. El marido tratará de encontrarla haciendo todo los posible, la desaparición en ese edificio le llevará a descubrir los secretos que éste esconde a través de varios pintorescos personajes. Adentrándose con el extraño comportamiento de estos a un mundo de locura, antiguos asesinatos llenos de sangre y erotismo donde nadie parece poder salir con vida.

THE STRANGE COLOR OF YOUR BODY TEARS

Así se podría resumir The Strange Colour of Your Body’s Tears. Aunque parezca simple, nos encontramos con un giallo sumergido en el mundo de David Lynch, pero lo que podía parecer una innovación fresca acaba quedándose en algo insípido, hueco, vacío, simple humo. Como si hubieras perdido las dos horas que has estado viéndola, sin saber muy bien lo que te intentaba explicar, con una película llena de imágenes sin sentido. David Lynch ha creado escuela y se le puede homenajear, pero su estilo es prácticamente imposible de imitar, y lo que pasa aquí deriva en algo ridículo, en una película vacía. Las características generales las cumple con creces, incluso nos encontramos con un homenaje a El destripador de Nueva York con la escena del famoso pezón. Pero esto no basta para que nos adentramos en una película, a la que si le quitamos esos momentos tan lynchianos, acaba quedándose en unos escasos 30 minutos.

Hélène Cattet y Bruno Forzani han querido dar un vuelco al giallo adentrándose en la mente de David Lynch, pero el resultado ha sido nulo, dando pie a una película irrisoria, que no explica absolutamente nada. Dejando de lado la trama principal y sobreviviendo con un metraje sin rumbo, donde todo parece forzado. Como para hacer por hacer, quedándose en un giallo de humo. 

1.5_estrellas