Parece ser que el tener un Santiago Segura no es cosa que padezcamos únicamente nosotros en nuestro cine, y es que parece que los franceses han encontrado al suyo, y tiene un nombre que seguro que a estas alturas les resultará bastante conocido, no es otro que Jean Dujardin. Tras la resaca de premios de The Artist, con la que el actor galo se llevó todos los premios que tuvo la oportunidad de ganar, a excepción de curiosamente el premio César al mejor actor, el actor nos viene con un proyecto de historias cortas, dirigidas por varios directores, entre ellos su amigo Hazanavicius, algún talento emergente dentro de la filmografía francesa como Fred Cavayé o incluso él mismo, en compañía de Gilles Lellouche, el otro protagonista de la película llega a dirigir uno de los segmentos.

Como suele ocurrir en toda película de segmentos, la calidad de la misma va variando continuamente, alternando alguno bastante bueno con otros muchos más flojos, pero el principal problema que nos encontramos en Los Infieles va más allá de eso y reside en el hecho de que la película nunca acaba de acomodarse en ningún género. Y es que resulta muy difícil acabar de entrar en una película que en un momento presenta una comedia, en otro gira por completo al drama y entre medias te meten un sketch que se supone que debe ser desternillante (aunque casi nunca lo sea). Al final nunca sabes cómo adaptarte ante la buena nueva que llega, como se debe afrontar, y tan sólo la genialidad dirigida por Emmanuelle Bercot llega a resultar realmente interesante, un enfrentamiento entre un marido y su esposa dónde se empiezan a sacar los trapos sucios del pasado y que gracias también a la brutal actuación de Dujardin y Lamy nos acaba por hacernos olvidar por completo el resto de la película y del despropósito que son algunas de las partes.

Hazanavicius se lleva una de las peores partes con la historia de un hombre bastante fracasado que en una convención de trabajo hace lo posible para engañar a su mujer con nefastos resultados. Alexandre Courtes por su parte dirige una serie de gags, unos mejor que otros, entre los que destaca uno protagonizado por Guillaume Canet bastante descacharrante y que es el único momento de la película dónde no aparecen Dujardin o Lellouche, toda esta serie de gags termina desembocando en una historia de infieles anónimos bastante patética. Éric Lartigau con Lolita levanta bastante la película en una de las partes más interesantes de la cinta, la de mayor dramatismo junto a la dirigida por Bercort, y en la que aprovecha su pequeño segmento para narrar una historia sobre la soledad, el miedo a crecer y a evolucionar. Todas ellas están ubicadas en el paréntesis de la historia principal con un prólogo dirigido por Cavayé y una conclusión cerrada por los dos protagonistas tras las cámaras. Una especie de versión de Torrente con más clase, en algún momento ligeramente divertida, pero dónde la misoginia y el machismo del que se hace gala acaba por ser ciertamente abrasador, pese a su lógica y divertida conclusión.

Dujardin y Lellouche se reparten los personajes protagonistas de cada historia, saliendo en todas y cada una de ellas, si sólo uno de los dos es protagonista el otro quedará relegado a un papel secundario, y eso sí, demostrando una gran versatilidad en todo tipo de personajes, un lujo para su lucimiento que aprovechan al máximo. Más allá de eso Los Infieles es una buena idea, pero fallida en su planteamiento, el tema de haber juntado varias historias de infidelidades para sacar de ellas un análisis profundo debería haber dado más de sí, tal y como vemos en las historias de La Pregunta y Lolita que bien merecen la pena ser vistas, pero el resto se presentan escasas, poco lúcidas, como un mero chiste que la mayoría de las veces ni siquiera hace gracia. Los Infieles acaba siendo un chiste machista que hará gracia a aquellos que echen de menos las películas de Pajares y Esteso y a los que siempre les hubiera gustado ver un Torrente con más clase. De Los Infieles realmente sólo podemos extraer y disfrutar los dos segmentos centrales, si ese hubiese sido el tono de toda la película, el resultado habría sido muy distinto, una lástima.

Título Original: Les infidèles Director: Emmanuelle Bercot, Fred Cavayé, Alexandre Courtès, Jean Dujardin, Michel Hazanavicius, Eric Lartigau y Gilles Lellouche Guión: Jean Dujardin, Stéphane Joly, Nicolas Bedos, Philippe Caverivière y Gilles Lellouche Música: Evgueni Galperine Fotografía: Guillaume Schiffman Interpretes: Jean Dujardin, Gilles Lellouche, Guillaume Canet, Mathilda May, Alexandra Lamy, Sandrine Kiberlain, Aina Clotet, Isabelle Nanty, Géraldine Nakache, Manu Payet Distribuidora: Vértigo Fecha de Estreno: 04/04/2012