Curtis Laforche tiene una buena vida, tiene un trabajo, una mujer que le quiere, una hija y buenos amigos, no le falta nada. Pero todo se acabará diluyendo cuando las pesadillas se apoderen por completo de él, cuando el miedo le corroa y se anteponga a su propia existencia. Jeff Nichols se confirma en su segunda película como uno de los directores independientes más a tener en cuanta en los próximos años, con una película de lo más interesante que en cierta forma podríamos decir que se une a la moda apocalíptica en la que se ha visto sumergido recientemente el cine de autor con películas tan notables como Melancolía de Lars Von Trier o 4:44 Last Day on Earth de Abel Ferrara, pero sin tratar el fin del mundo con una forma tan notoria como lo hicieran las otras películas.

Jeff Nichols ahonda por completo en la mente de ese personaje tan interesante que es Curtis Laforche, se adentra de lleno en sus pesadillas y como estas van cambiado por completo sus hábitos y forma de ser, como le inducen a la más pura locura, a la viva esquizofrenia, y como estas influyen también entre la gente de su alrededor. El miedo se apodera de la película convirtiéndose en protagonista los daños que este llega a causar llegan a ser irreparables. Michael Shannon encarna con brillantez al miedo, el miedo que le surge de sus entrañas a través de esas horribles pesadillas al miedo que sus acciones acaban por generar en los demás, una crónica casi anunciada de la histeria colectiva que las pequeñas acciones acaban generando en esta sociedad, el actor da un recital interpretativo, cierto es que con su curioso rostro tiene ya hecho mucho trabajo, pero aún así consigue transmitir todo el miedo y la demencia de su personaje sin necesidad de caer en el histrionismo, en una interpretación cuidada y llena de matices.

Son muchos los detalles Lynchianos que nos deja la película en una trama que en cierta forma se podría acercar incluso a la ciencia ficción, la locura y la paranoia que se apodera de la película erigiéndose casi protagónica. Son multitud de detalles interesantes los que nos deja Nichols durante su metraje, cada detalle es significante y está cuidado al máximo. No es casualidad que esa familia esté situada en un pueblo del sur americano donde la fe y la creencia religiosa es mucho más fuerte que en ningún otro lado en Norteamérica, donde está fe y esta creencia se ve completamente cuestionada al enfrentarse directamente con el miedo y la pesadilla generada, el horror de esa tormenta que se avecina como si de un castigo divino se tratase. Tampoco es casualidad la condición de sordomuda que tiene la hija de ambos protagonistas llevando hacia toda la ceguera colectiva de un pueblo que no quiere oír a este improvisado profeta.

Take Shelter es una de las propuestas más interesantes del pasado año dentro del circuito de cine independiente americano y que cada vez está más en forma a base de propuestas tan inteligentes, interesantes y sobre todo novedosas. La confirmación también de que 2011 fue el año en el que Jessica Chastain brilló con luz propia por encima de cualquier otra estrella y de que Michael Shannon es el nuevo rostro de referencia del cine demencial. Take Shelter ha nacido para ser una obra de culto, con un final que a buen seguro no dejará indiferente a nadie y del que se acabaran sacando cientos de lecturas, será alabado y vilipendiado a partes iguales, pero lo que es irrefutable es la radicalidad de una propuesta tan paranoica e interesante como este Take Shelter.

Título Original: Take Shelter Director: Jeff Nichols Guión: Jeff Nichols Música: David Wingo Fotografía: Adam Stone Interpretes: Michael Shannon, Jessica Chastain, Shea Whigham, Katy Mixon, Kathy Baker, Lisa Gay Hamilton Distribuidora: Avalon Fecha de Estreno: 04/04/2012