Que el cine de terror es rentable es una obviedad de todas a todas. Con la saga The Conjuring (Expediente Warren) el estudio Warner Bros ha logrado el nada desdeñable hito de “la saga más rentable de la Historia”. Sus diferentes entregas, películas de género, con un presupuesto bastante más barato de lo que luce, se han erigido como reinas absolutas de la taquilla, aunque no siempre la rentabilidad en la taquilla ha estado ligada a la calidad de sus títulos. Pero en honor a la verdad, el nuevo capítulo de la saga que ha convertido el terror en el género más mainstream de la década (con permiso de los superhéroes claro está) es la entrega más digna y vehemente como película de terror desde Expediente Warren 2: El caso Enfield (James Wan, 2016).

Es cierto que después de la deplorable La monja (Corin Hardy, 2018) prácticamente cualquier cosa sería fácilmente mejor, pero La llorona pese a no dejar de contar nada que no hayamos visto anteriormente, se esfuerza por regalarnos una digna película de terror que funciona como un excelente cuento para irse a dormir que entusiasmará a los amantes (probablemente menos exigentes) del género, y que por encima de todo, hace un encomiable esfuerzo por tratar de ser algo diferente. Dado que en un momento en el que parece que la fórmula del terror efectista está imitada y perpetrada hasta la extenuidad, Mikki Daughtry y Tobias Iaconis, firman un guión en el que recurren al folclore popular mexicano como motor para hacer funcionar su película.

Ya en la reivindicable Leyenda urbana (Jamie Blanks, 1998) citaban el ejemplo de la leyenda urbana de la niñera adolescente que mientras estaba trabajando como canguro recibía una terrorífica llamada de un extraño que realizaba la llamada desde el cuarto del pequeño, instándole a elegir entre  salir huyendo por la puerta principal o subir al cuarto del niño que está a su cargo y enfrentarse a él. Una encrucijada moral que desde el principio de los tiempos está institucionalizada como moraleja que funciona como advertencia de “mujer protege a tus hijos con tu vida hasta el final”. Desde entonces no hemos dejado de ver cómo ese recurso ha sido el motor de la mayoría de las cintas de terror que hemos visto, desde El exorcista (William Friedkin, 1973), pasando por El sexto sentido (M. Night Shyamalan, 1999) hasta llegar a Dark Water (Walter Salles, 2005) y sobre todo The Ring 2 (Hideo Nakata, 2005) y Mamá (Andy Muschietti, 2013), todas ellas se basan sino principalmente, de forma disimulada en el deber de una madre en proteger a sus hijos de cualquier temor externo que amenace su vida y en su sacrificio cristiano de anteponer su vida a la del vástago. Algo que alude a un terror primigenio que está instaurado en la biología y la psique del ser humano cuando está al cargo de otra persona que depende de él o ella para continuar su existencia.

La llorona adapta la leyenda urbana más popular e internacional de México en la que una mujer en un arrebato de celos sacrifica en un río a sus dos hijos y luego en arrepentimiento se quita la vida y vaga por toda la eternidad como fantasma que arrebata la vida a otros niños para reemplazar a los suyos y quien escuche sus llantos mortales está predestinado a morir. Un espeluznante cuento que como película empieza usando los mismos mecanismos habituales de las peores entregas de la saga The Conjuring, pero que en su memorable segunda mitad se vuelve portentosa y realmente malrollera.

Una muy entretenida película de terror al servicio del debutante Michael Chaves que será quién tome el relevo del nuevo maestro del terror James Wan, en la dirección de The Conjuring 3, la cual se encuentra ya en preproducción. La llorona cuenta sobre todo y muy especialmente con la total entrega de su protagonista Linda Cardellini y el regreso de quien para muchos fue un sex symbol Patricia Velasquez (la inolvidable Anck Su Namum) de las dos entregas de La Momia de Stephen Sommers.

La llorona es una recomendable película de sustos que funciona como un buen entretenimiento para estas vacaciones estivales de Semana Santa en las que si oyes a una mujer llorar prepárate para correr.

Título original: The Curse of La Llorona Director: Michael Chaves Guión: Mikki Daughtry, Tobias Iaconis Música: Joseph Bishara Fotografía: Michael Burgess Reparto: Linda Cardellini, Patricia Velasquez, Raymond Cruz, Sean Patrick Thomas,Tony Amendola, Marisol Ramirez Distribuidora: Warner Bros. Pictures