David Robert Mitchell —autor de la brillante It Follows (ídem, 2014)— nos propone con Under the Silver Lake una feroz cópula a tres bandas entre los hermanos Coen y Alfred Hitchcock, alcahueteada por un James Ellroy que en lugar de a la novela negra se hubiese consagrado al bloguerismo, y salpimentada —por si supiese a poco— de más referencias pop que una tienda de cómics. El resultado, no podía ser de otro modo, se erige en una bizarrada gloriosa.

Mezcla, en efecto, de Rear Window (La ventana indiscreta, 1954), Vertigo (Vértigo. De entre los muertos, 1958) —incluso el score, a cargo de Rick Vreeland, remite en  ocasiones a las inolvidables composiciones de Bernard Herrmann— y The Big Lebowski (El gran Lebowski, 1998), la firma de David Robert Mitchell, cineasta que rebosa estilo, no queda diluida en absoluto, conformando un film de extraño atractivo, surrealista y tronado, que me atrevería a catalogar de noir millennial. Muestra de ello, concisa pero ilustrativa, es que el voyeur que en Rear Window se servía de unos prismáticos y del teleobjetivo de su cámara fotográfica para espiar a sus vecinos, recurre aquí a un dron comprado en Amazon por su colega de canutos, un irreconocible y hipsterizado Topher Grace, el listillo entrañable Eric Forman de That ´70s Show (Aquellos maravillosos 70, 1998-2006)—. Es más, si el protagonista de aquélla estaba de baja por un accidente laboral, el de ésta es sencillamente un gandul sin oficio ni beneficio.

A ese respecto, Andrew Garfield compone un personaje de parentesco muy cercano —diríase hijo putativo— con el inolvidable The Dude —vertido al español como El Nota— que encarnara Jeff Bridges en la mencionada cinta de los Coen. El protagonista de Under the Siver Lake constituye un retrato bastante ajustado, ni mucho menos la caricatura a que parece invitar la psicotrópica historia, de toda una generación: (post) adolescentes de treinta y tantos, hedonistas y alérgicos a cualquier atisbo de responsabilidad. Semejante inútil deberá desentrañar la conspiración más delirante vista en años —asesinos de perros, manipulación de masas a través de la radiofórmula, mapas del tesoro escondidos en cajas de cereales y un largo, enloquecido etcétera—  para encontrar a la mujer de sus sueños (lúbricos). De paso se pondrá pedo y echará tantos polvos como le sea posible —en rigor, lo intentará con la escasa constancia también inherente a sus coetáneos— o, en su defecto, se estrujará el salami con el ahínco que le falta al resto de facetas de su vida. Interpreta al objeto de tan poco sistemáticas pesquisas  una luminosa Riley Keough, nieta de Elvis Presley y actriz a la que, pese a su breve aparición, conviene seguir la pista —por ejemplo en The Girlfriend Experience (ídem, 2016-Actualidad).

Hiperbólica hasta en su metraje, para el debate de sus seguidores queda la pertinencia  de lo cual, así como la de un ritmo acelerado, próximo al descarrilamiento, por los que ha optado David Robert Mitchell en su tercera y alucinada película. Personalmente, me quedo con la concisión y la cadencia calma, casi morosa, que imprimió a It Follows, pero creo encomiable la valentía del director para no apoltronarse en aquello que le ha reportado el éxito, atreviéndose a explorar nuevas vías creativas. Ésta, como todas, tiene sus defectos —circunscritos, ya se ve, a unos excesos que hacen difícil poder tomársela moderadamente en serio, si bien es probable que ni siquiera lo pretenda—, pero tampoco le falta un ramillete generoso de virtudes —el aluvión de referencias más o menos evidentes, el desenfado argumental e interpretativo y el arrollador talento visual de sus responsables— que hacen de Under the Silver Lake una experiencia indudable y enfermizamente disfrutable.

Crítica escrita por Carlos Ortega

Título original: Under the Silver Lake Director: David Robert Mitchell Guión: David Robert Mitchell Música: Rich Vreeland Fotografía: Mike Gioulakis Reparto: Andrew Garfield, Riley Keough, Callie Hernandez, Topher Grace, Jimmi Simpson,Riki Lindhome, Summer Bishil, Zosia Mamet, Patrick Fischler, Laura-Leigh,Grace Van Patten, Allie MacDonald, Rex Linn Distribuidora: Vértigo Films