La adicción en el entorno familiar fue un tema recurrente en el maravilloso epicentro que supuso el cine de los 90. Me viene a la mente un ejemplo perfecto, Cuando un hombre ama a una mujer (Luis Mandoki, 1994), film que convirtió a Meg Ryan en la persona más adorable del mundo (cuando estaba sobria) y Andy García en un Dios para nuestras madres. Unos cuantos años después parece que Hollywood le ha dejado de interesar el melodrama familiar con el foco puesto en sustancias adictivas, aunque por extraño que parezca este año llegarán dos películas de la misma temática y calidad muy diferentes.

La primera que es la que nos ocupa, El regreso de Ben del director Peter Hedges, y la siguiente Beautiful Boy (Felix Van Groeningen). Ambas desarrollan el infierno de la adicción a las drogas en el ámbito de la familia por parte del hijo, en una el hijo es Timothée Chalamet y el padre Steve Carell; pero hoy de la que os voy hablar es la que cuenta la historia de Lucas Hedges y su madre y mejor persona viva de este mundo: Julia Roberts.

El regreso de Ben supone ya de entrada tiene varias cosas muy atractivas. Es el regreso del director de la interesante Retrato de April (2003), la primera ocasión que su director Peter Hedges dirige a su hijo, el actor Lucas Hedges y por último y no menos importante el regreso de Julia Roberts a la pantalla grande interpretando un papel para el que parece haber nacido y esperado hasta tener la edad suficiente para interpretarlo. Porque ya lo dice el refranero popular “madre solo hay una” y “el amor de una madre es para toda la vida” y si esa madre es la ganadora del Oscar Julia Roberts, entonces ¿qué más se puede pedir?

La cuarta película de Peter Hedges es un doloroso y precioso regalo prenavideño que apunta directo al corazón del espectador y da de lleno. La cinta narra la historia de un joven Ben Burns (Hedges) que regresa a casa por sorpresa en la víspera de navidad. La madre de Ben, Holly Burns (Roberts), lo recibe con los brazos abiertos tal y como solo sabe hacer una madre, pero algo no va bien y rápidamente se da cuenta de que está sufriendo y durante las próximas 24 horas en las que está centrada la película, ella hará todo lo posible por salvar a su hijo y salvarse a sí misma. Una decisión, que como todas las decisiones drásticas tiene sus consecuencias y que ésta maravillosa película desarrolla en sus apenas 98m como si se tratase de tiempo real, y que conmoverá al espectador y le hará agonizar durante sus últimos desgarradores 15m que no se te irán nunca de la cabeza.

El regreso de Ben acierta prácticamente de pleno en casi todas sus decisiones. La fragmentación del tempo narrativo y el desarrollo del mismo funcionan sorprendentemente bien como un reloj suizo recién engrasado, pero el mayor de todos los aciertos es sin duda alguna de casting. Julia Roberts y Lucas Hedges no es que tenga química, es que bien podrían ser madre e hijo, porque la veracidad y autenticidad de esta pequeña y demoledora cinta navideña reside en que quién está detrás de la cámara es un padre y sabe que planos filmar, qué gestos fugaces retratar y con qué cariño y miedo contar la historia de un enfermo, de un adicto a las drogas desde el punto de vista de su abnegada madre coraje sin juzgarlo y lo más importante y peligroso del relato: el punto de vista del adicto sin victimizarle. Algo que cada vez que lo pienso me parece todavía más complicado si tenemos en cuenta que a fin de cuentas esta película está rodada por un padre retratando a su hijo.

Probablemente esta película no sea recomendada para todos los públicos, su delicadeza y cercanía con la que está rodada puede provocar en el espectador menos empático un rechazo injustificado a una cinta que no busca sorprender sino conmover desde la naturalidad. Pero sí por el contrario logras entrar en la cinta (lo cual está garantizado desde el minuto 2 en el que se produce el reencuentro entre Roberts y Hedges) entonces estarás ante la película más emotiva y desgarradora que he visto este año. Todas y cada una de las escenas del tándem protagonista son para darle todos los premios habidos y por haber de la interpretación, pero los matices de Roberts y de cómo ha construido su personaje solo pueden venir de algo mayor que el cine, el amor de una madre, porque Julia Roberts es una de las mejores actrices del mundo pero ante todo es una madre y señores míos se nota.

Título original: Ben is back Director: Peter Hedges Guion:  Peter Hedges Fotografía: Stuart Dryburgh Reparto:  Lucas Hedges, Julia Roberts, Kathryn Newton, Emily Cass McDonnell, Courtney B. Vance, Tim Guinee, Faith Logan, Distribuidora: DeAplaneta