Lo de reinventar clásicos para sacar tajada en las nuevas generaciones lleva inventado casi tanto tiempo como la rueda, pero a finales de los 90 y gracias al inesperado éxito de esa joya que es Romeo+Julieta de Baz Luhrmann, muchos estudios trataron de emular el éxito con irregulares resultados. Uno de los más descarados intentos de las major de repetir el éxito de la inmortal historia de William Shakespeare vino del mismo estudio 20th Century Fox y tan solo cuatro años después con Destino de caballero (Brian Helgeland, 2001). Cinta que funcionó bien en taquilla pero sobre todo en el video club, en donde forjó al desaparecido Heath Ledger en eso que hoy en día los millennial catalogan como “crush”. Es decir un amor platónico con deseo irrefrenables de forrar carpetas con sus fotos sin camiseta. Ahora 17 años después un nuevo estudio ha escogido a un nuevo crush para reinventar o destrozar (según quién opine) la clásica historia de Robin de Loxley o lo que es lo mismo Robin Hood “el que robaba a los ricos para dárselo a los pobres”.

Si hay un jovencito que lleva años despuntando en el nuevo Hollywood ese es sin duda Taron Edgerton. El actor británico que se convirtió en estrella gracias la sensacional Kingsman (Matthew Vaughn, 2014) no ha hecho gran cosa hasta el momento más que su secuela Kingsman: El círculo de oro (Matthew Vaughn, 2017) y ponernos los dientes largos con el tráiler de Rocketman, el esperado y desquiciado biopic de Sir Elton John, por eso no es de extrañar, más bien al contrario que tan solo haya querido explotar su talento y sex appeal en una cinta entre medias como es la que nos ocupa Robin Hood.

 

Taron Edgerton abandona su habitual chaqueta británica para enfundarse una capucha, un arco, unas flechas y una camisa muy ajustada en esta nueva, fresca y muy muy millennial versión del forajido de los bosques de Sherwood, Robin Hood. Para ello el prácticamente desconocido Otto Bathurst se vale de un muy atinado epílogo en el que advierte sin ningún tipo de reparo que todo lo que has escuchado hasta el momento sobre la figura de Robin Hood es mentira y que ahora vas a descubrir “una historia que verdadera o no” es muy diferente y ¡vaya que sí lo es! Este nuevo Robin Hood se va a la guerra obligado a defender la corona y filma escenas al más puro estilo Paul Greengrass en Green Zone (2010) modo videojuego y luego se lo lleva a los bosques de Sherwood en donde con su arco y su flecha donde pone el ojo lo pone todo y a todos.

La principal baza de esta simpática y descarada revisión de Robin Hood es que no se toma en serio a sí misma en ningún momento y que hace todo lo posible por mantener entretenido al espectador en una película en la que literalmente no sabes por dónde te van a salir los tiros o mejor dicho las flechas. Además explota el carisma que no el sexo de su protagonista hasta la última gota de su ser. De haber sido otra película Taron Edgerton se hubiese pasado media película peleando sin camiseta y con escenas en la ducha o en el río (porque aunque no lo parezca estamos en la Edad Media), pero la cinta hace por no cosificar al actor y al personaje en ningún momento y se esfuerza por usar su carisma de otra manera mucho más natural. Una decisión que en favor de la igualdad sexual yo defiendo y alabo pero ójala en su versión doméstica incluya como escenas eliminadas aquella del baño en el río que parece solo existir en mi cabeza.

 

Robin Hood es una película palomitera sin más y probablemente no perdurará mucho en la mente del cinéfilo, pero esta película es como poco mil veces mejor que aquel coñazo que fue Robin Hood (2010) de Ridley Scott. Además hará explotar la cabeza de los espectadores más maduros o más conservadores del mismo modo que en su día lo hizo ver a Heath Ledger vitorear junto al público de las Cruzadas a Queen con su mítico “We will rock you”. Aunque en favor de esta nueva versión del encapuchado de Loxley hay que decir que Taron Edgerton luce mucho más sano y creíble como ladrón y héroe o leyenda, de lo que lo hizo nuestro querido pero malsano Ledger también en la Edad Media, claro que nuestro Edgerton es sobre todas las cosas nuestro crush y contra eso no hay nada que hacer.

Título original: Robin Hood Director: Otto Bathurst Guion:  Ben Chandler, David James Kelly Música: Joseph Trapanese Fotografía: George Steel Reparto: Taron Egerton, Eve Hewson, Jamie Foxx, Ben Mendelsohn, Tim Minchin,Paul Anderson, Jamie Dornan, Josh Herdman, Nasser Memarzia,Kane Headley-Cummings Distribuidora: eOne films