El cine de género y más aún en concreto el denominado como Serie B desde la reconfortante Planet Terror, Robert Rodríguez, 2007, abrió la veda para que una vertiente cinematográfica tan denostada encontrase la forma de reinventarse en arte. Cierto es que este “reinicio” del género vino primeramente gestado de la genialidad de Sam Raimi y su clásico de culto Posesión infernal, 1981, género en el que incluso el ganador del Oscar Peter Jackson hizo también de las suyas con la cinta gore Braindead (Tu madre se ha comido a mi perro), 1992. Por eso no es de extrañar que cada cierto tiempo surjan pequeñas “joyas” que logran deleitar a los fans del género propiamente dicho, el último en unirse a esta delirante y sangrienta corriente es Brian Taylor que ha sabido muy bien qué hacer en todo momento y sobre todo con quién hacerlo.

El que fuese director de las salvajes Crank: Veneno en la sangre, 2006 y su desquiciada secuela Crank: Alto voltaje 2009, vuelve a reunirse con Nicolas Cage tras protagonizar uno de los mayores fiascos de Marvel/Fox con la desastrosa secuela de Ghost Rider: Espíritu de venganza, 2012. Haciendo de todo aquello que no funcionó, ahora un arte tan extremo y agradecido como es Mamá y papá, una película en la que sus estrellas Nicolas Cage y Selma Blair están al total servicio y entrega de una historia tan salvaje como estimulante.

¿Acaso nunca habéis pensado que esto del baby boom acabaría por sobrepoblar el planeta? Brian Taylor ha encontrado la solución en el filicidio como motor de un prematuro apocalipsis, que a más de uno le costará reconocer que es tan deliciosamente malsano como divertido.

La acción transcurre a raíz de una extrema premisa en la que por alguna razón desconocida una extraña epidemia empieza a afectar a los progenitores de la sociedad norteamericana generando en ellos la necesidad imperiosa de matar a sus propios hijos y de disfrutar durante el proceso. Un rol que le viene como anillo al dedo a un Nicolas Cage tan pasado de vueltas, que logra conectar con un público que recibe en todo momento exactamente aquello que espera de él dentro de esta locura de película. Gritos, tacos, persecuciones caseras y sangre, mucha sangre son los elementos elevados a su más extrema acepción en esta divertida cinta de género, que por otra parte bien podría servir para asentar las bases de una saga que podría perdurar al menos en una entrega más funcionando estupendamente bien.

Lo más loable de la propuesta recae en el buen hacer de Taylor a la hora de defender un proyecto que firma y dirige y que sobre el papel podría resultar cuanto menos un disparatado ejercicio de mal gusto que sorprende convirtiéndose en un portentoso thriller gore en el que el espectador entra al juego ya desde el primer minuto. Logrando que su enfermiza “solución” para limpiar las calles de niños, alcance el estatus de obra de culto gracias en gran parte a una escena en el hospital en la que la masacre corre a manos de las madres recién paridas, algo que entre más lo piensas más sensacional llega a parecer pues según dicen del amor al odio hay un paso y esta película juega a estar todo el tiempo en ese fino y determinante paso.

Mamá y papá logra devolver el estatus de estrellas a sus prácticamente olvidados protagonistas gracias a unas estupendas interpretaciones y a un guión sólido y absolutamente original, que desde ya se convertirá en título referencial para los amantes del género y de la que se puede decir a favor de su promoción que “es algo como nunca antes habías visto”.

Título original: Mom and Dad Director: Brian Taylor Guion: Brian Taylor Música: Mr. Bill Fotografía: Daniel Pearl Reparto:   Nicolas Cage, Selma Blair, Anne Winters, Zackary Arthur, Joseph D. Reitman,Olivia Crocicchia, Lance Henriksen, Brionne Davis Distribuidora: A Contracorriente Films