Uno de nuestros directores más prolíficos de nuestra filmografía está de vuelta con un sugestivo menú que tiene todos los componentes para triunfar y educar a la taquilla. Y es que nuestro enfant terrible preferido Álex de la Iglesia se apunta con su segunda película estrenada este mismo año, su cinta más redonda, madura y descaradamente divertida en muchos años.

Perfectos desconocidos es su película número 15 y su primer remake, y esto lejos de ser algo de lo que avergonzarse, es su manifiesto como maestro de la comedia más satírica y ácida que le convierte en un justo heredero del cine de Berlanga, al que siempre ha admirado e idolatrado tanto el director bilbaíno. Y es que sabiendo aprovechar a  la perfección la cinta italiana del mismo nombre dirigida por Paolo Genovese, Álex ha usado todos los elementos posibles para crear a partir de ellos una cinta tan absolutamente impregnada por su característica identidad personal, que parece increíble reconocer que originariamente no fuese parida por él. Una película en la que le ha dejado la labor de adaptación del guión en su totalidad a su habitual compañero Jorge Guerricaechevarría, dando como resultado una divertidísima y negrísima parábola social de la era digital (o también llamada “millennial”) de la que el que menos y el que más, es víctima y testigo de cómo su desmedido uso destruye las relaciones y el contacto real con las personas.

Un pretexto que le sirve al director para recrear una cena impecable en la que todo, absolutamente todo lo que puede pasar, pasa. Un grupo de amigos de toda la vida y sus respectivas parejas se reúnen a cenar y justo en el momento en el que empiezan a comer deciden dejarse arrastrar por un sugerente y muy peligroso juego que consiste en dejar todos los teléfonos móviles sobre la mesa y mensaje, whatsapp, email o llamada que entre, será leída y contestada en presencia de todo el grupo. Una propuesta que ya por sí sola vende, pero que además eleva su nivel de interés y su factura cinematográfica al estar representada por un reparto magnífico protagonizado por: Belén Rueda, Eduard Fernández, Ernesto Alterio, Eduardo Noriega, Juana Acosta, Dafne Fernández y Pepón Nieto que funcionan con una química memorable, al servicio de un Álex de la Iglesia que se consagra como un gran director de actores.

Perfectos desconocidos es la comedia más hilarante que se haya estrenado este año con mucha diferencia, sus gags son tan ácidos, ocurrentes y tan puramente españoles, que queramos o no, nos convierte en espectadores e invitados de esa endiablada cena. Debido a que todas las frenéticas y absurdas circunstancias que acontecen en torno sus protagonistas, parecen una fotocopia de cualquier comida navideña con nuestros familiares y amigos, algo que inconscientemente acaba por hablar tanto de nosotros mismos como de ellos. Una jugada maestra que está rematada por la influencia del cine fantástico (que tanto enloquece a su director) y que aquí hace una simbiosis perfecta con una comedia negra afectada por el influjo de un impresionante eclipse de una luna de sangre que advierte de un mal presagio.

La décimo quinta película de Álex de la Iglesia sirve como perfecto análisis social de algo de lo que todos estamos siendo partícipes y de excusa para reconciliarse con la taquilla y con la crítica, algo que no ocurría desde La Comunidad (2000) y que ahora podría servir como nuevo ejemplo de taquillazo representativo de la última oleada de comedias made in spain.

Título original: Perfectos desconocidos Director:  Álex de la Iglesia Guión:  Jorge Guerricaechevarría Fotografía: Ángel Amorós Reparto: Belén Rueda, Eduard Fernández, Ernesto Alterio, Juana Acosta, Eduardo Noriega, Dafne Fernández, Pepón Nieto Distribuidora: Universal Pictures Fecha de estreno:  01/12/2017