Una de las características más relevantes del cine de espionaje es la inclusión de la historia en un ambiente sombrío, dónde todo puede volverse realmente inestable para el protagonista. En el caso de Atómica (David Leitch, 2017), la trama se sumerge en el que, bien pudiera ser, el acontecimiento más significativo del último tercio del siglo XX: los disturbios en el Berlín de 1989 y su consecución con la caída del muro divisorio que separaba ambos bloques social y políticamente enfrentados.

Esta contextualización (en la que se incluye una potente banda sonora con éxitos del panorama berlinés de la década de los 80s) y el modo en el que Leitch explota dicho momento histórico es un gran punto a favor. No obstante, Atómica, basada en la novela gráfica The Coldest City e interpretada por Charlize Theron y James McAvoy, es una exhibición de estilo formal y de coreografía que hace aguas a la hora de tratar de explicar una historia coherente y afín a la caracterización de los personajes. En ella, Theron (completamente pletórica repitiendo como heroína de acción tras su Imperator Furiosa en la última entrega de Mad Max) interpreta a Lorraine Broughton, una espía del MI6 a la que le encargan la recuperación de una lista robada por un agente del KGB en Berlín en la que se encuentran los nombres de los agentes secretos en activo dentro de la Unión Soviética. Allí conocerá a David Percival (James McAvoy), que también lleva su particular búsqueda de la lista.

Leitch, que ya demostró su potencial como director de secuencias de acción en John Wick, vuelve a terreno conocido en Atómica, dónde las escenas de lucha son extremadamente fluidas y trepidantes y en la que aparece uno de los planos secuencia de acción más impactantes desde la escena del hospital de Hard Boiled (de la que no esconde prácticamente nada sus constantes homenajes a la cinta de John Woo). También cabe destacar la labor de Charlize Theron, cuya agresiva y colosal presencia como espía de gatillo fácil a medio camino entre la sofisticación y violencia latente del personaje de Anne Parillaud en La Femme Nikita y el cinismo de Chow Yun-Fat en A Better Tomorrow, nos regala una muestra más de ruptura de estereotipos y roles de género dentro del cine de acción.

Sin embargo, lejos del protagonismo del personaje de Theron, encontramos un vacío en el desarrollo de los secundarios (desaprovechadísimo John Goodman). En el guión se acentúa la falta de humanización, y el ansia de llegar a la siguiente escena de lucha sin importar el desarrollo convincente de la trama, todo ello concluyendo en un desequilibrio en la narración y en una pérdida crónica de interés y de empatía hacia lo que debería ser todo lo contrario.

Atómica no será la principal cinta estandarte del feminismo en el cine (han habido más y mejores heroínas de acción); no obstante, el mérito de Charlize Theron de alzar ella sola la película, a base de personalidad y de soltura física, es digno de elogio.

Título original: Atomic Blonde Director: David Leitch Guión: Kurt Johnstad Música: Tyler Bates Fotografía: Jonathan Sela Reparto:  Charlize Theron, James McAvoy, Sofia Boutella, John Goodman, Eddie Marsan,Toby Jones, Bill Skarsgård Distribuidora: DeAplaneta Fecha de estreno:  04/08/2017