Es bien cierto que Edgar Wright nos tiene muy mal acostumbrados a que su trabajo sea como mínimo estimulante y original como solo él sabe y tras su memorable “trilogía del Corneto” formada por: Zombies Party (2004), Arma Fatal (2007) y Bienvenidos al fin del mundo (2013), el nivel estaba muy alto. Por esta razón su nuevo trabajo era tan esperado, pero la sorpresa ha sido mayor de lo que esperábamos al comprobar que Baby Driver es no solo su mejor película, (que eso ya es decir) sino que además es la celebrada mejor película que verás este año (y posiblemente en tu vida).

Edgar Wright es el milagro que el blockbuster necesitaba para alcanzar el nivel de obra maestra y todo lo que ha hecho hasta ahora en su corta filmografía, era para asentar las bases de un estilo que culmina con Baby Driver. Su última película  es la prueba fílmica de que se puede hacer cosas maravillosas con un material y una fórmula clásica, siempre que sepas traerlo perfectamente renovado y actualizado para funcionar en los tiempos que corren. Sus personajes caricaturizados y desvergonzados se mueven como pez en el agua dentro de una estimulante autopista en la que el rey absoluto es el joven Ansel Elgort, que derrocha sensualidad y carisma por cada uno de los poros de su piel.

Con este último trabajo su director y guionista nos arrastra a un universo de atracadores y gangsters que dependen del joven Baby para que les ayude a fugarse a tiempo de cada golpe. Una trama que se complicará cuando Baby se enamore de una inocente camarera interpretada por Lily James, con la que vivirá una vorágine de vibrantes persecuciones al más puro estilo de unos contemporáneos y sexys Bonnie & Clyde.

Todo absolutamente todo lo que desees está en Baby Driver. Es tremendamente trepidante, divertida y estimulante, y sorprendentemente romántica y sensacionalmente cómica, con un ritmo y un flow que te harán sentir el puñetero amo.  Un trabajo muy bien ejecutado, que en gran parte debe su éxito a la acertada decisión de combinar el montaje y las acciones del film, con una ecléctica banda sonora que a golpe de derrape, rememora algunos de los mejores temazos de la historia de la música. Un delicioso cocktail molotov que no te dejará coger aliento durante sus hiperbólicas 2 horas de duración, durante las cuales serás más feliz de lo que lo has sido en mucho, mucho tiempo dentro de una sala de cine.

Su espectacular reparto lo completan el siempre impecable Kevin Spacey, los resolutivos y malos malotes Jon Hamm y Jamie Foxx, y el estimulante descubrimiento de la bellísima Eiza González. Prepárate porque Baby Driver es prácticamente perfecta y es un film tan espectacular en todos los sentidos que ya no querrás ver otra cosa, un rotundo 10 de 10.

Título original: Baby Driver Director: Edgar Wright Guión: Edgar Wright Música: Steven Price Fotografía: Bill Pope Reparto:  Ansel Elgort, Lily James, Jamie Foxx, Jon Hamm, Kevin Spacey, Eiza González, Jon Bernthal, Ben VanderMey, Thurman Sewell, Allison King, Lance Palmer, Keith Hudson Distribuidora: Sony Pictures Fecha de estreno:  30/06/2017