The Coup (2013)

Golpe de Estado, la última película dirigida por John Erick Dowdle y protagonizada por Owen Wilson, Lake Bell y Pierce Brosnan, sigue la batalla por la supervivencia de una familia que acaba de mudarse a un país asiático, donde inesperadamente se encuentran en medio de una fuerte inestabilidad política debido a una revolución que derroca al gobierno corrupto que ostenta el poder. Al igual que Mad Max (salvando las diferencias, obviamente la de Miller es mejor y una de las revelaciones del año) esta película basa todas sus fuerzas en un flujo de acción constante, sin pausa, sin momentos para esos tan insulsos y terribles valles rítmicos que sufren algunas películas del género.

The Coup (2013)

La película hace uso de todo tipo de recursos de la acción más convencional y también de algunos no tan convencionales que llaman la atención (cierto realismo extremo en algunas situaciones) en momentos donde la tensión llega a su clímax. No podemos esperar aquí un filme que analice la realidad política del país que se visita, ni que juzgue moralmente los hechos que enfrentan sus protagonistas (hay una pequeña crítica obvia y superficial a la táctica invasiva a través de los mercados que realizan países como Estados Unidos o Reino Unido), ni que guarde momentos pasivos para desarrollar cosas que quizá por la velocidad y el vértigo de la acción no dan tiempo a desarrollarse. Golpe de Estado es una película que consigue que el espectador sienta una especial empatía por los eventos que van sucediendo. Quizá resulta en ocasiones manipuladora, sobre todo cuando se trata de los niños o de ciertos aspectos de los residentes locales, pero no son molestos ni tampoco la película gira en torno a esos temas. No podemos ponernos quisquillosos con esos detalles políticos en películas como ésta cuando uno no lo hace con películas donde si resultan más flagrantes e irritantes esas cuestiones como en Crash de Haggis o Biutiful de Iñárritu.

The Coup (2013)

Los actores en general cumplen con el cometido. Lake Bell falla al no comunicar suficientemente bien lo que siente y piensa su personaje en una situación tan extrema, pero existe la suerte de que Owen Wilson haga acto de presencia y se vean representadas en su interpretación la agonía y la angustia de una situación excepcional como lo es un violento golpe de estado. El papel de Pierce Brosnan acaba siendo más residual (en cuestión de tiempo, no de narrativa) de lo esperado, aunque no por eso resulta menos interesante.

Lo más sorprendente de Golpe de Estado es su capacidad para no decaer en ningún momento, para no fallar al transmitir las atropelladas y convulsas emociones de sus protagonistas, para hacernos llegar el miedo y la desesperación que puede provocar una situación como la vivida. La película acaba teniendo más que ver con algunos videojuegos (literalmente, ya que se asemeja a títulos como Far Cry o Crysis, y no solo por el ya típico uso de esa palabra en clave despectiva que muchos adjudican a ciertas obras, a mi parecer, injustamente) que con un cine de reflexión política y lecturas múltiples. No es Mad Max, repito, pero tampoco es un desastre sin sentido o una pérdida de tiempo, sino al contrario, es una entretenida “pesadilla” que nos acerca a un cine de acción frenético, descontrolado y con cierto aspecto realista que, haciendo buen uso de aquellas características, consigue crear una fuerte experiencia cinematográfica.

3.5_estrellas

Ficha técnica:

Título original: No Escape Director: John Erick Dowdle Guión: Drew Dowdle, John Erick Dowdle Música: Marco Beltrami, Buck Sanders Fotografía: Dana Gonzales, Léo Hinstin Reparto: Owen Wilson, Lake Bell, Pierce Brosnan, Sterling Jerins, Spencer Garrett, Claire Geare, Byron Gibson, Russell Geoffrey Banks, Jim Lau, Sahajak Boonthanakit, Karen Gemma Dodgson, Bonnie Zellerbach Distribuidora: eOne Films Fecha de estreno: 09/10/2015