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Hay modas que escapan a mi entendimiento. La culpa no la tienen las películas, y tampoco sus responsables, la culpa la tiene la taquilla. Y es que cuando algo funciona, ¿por qué dejarlo? En los últimos meses hemos sido testigos de cómo películas religiosas o centradas en el cáncer (con chavales moribundos de por medio) copaban la mayor parte de los estrenos semanales. La mayoría llegaban a nuestro país después de haber sido acogidas con gran entusiasmo en Estados Unidos, y claro, ante eso no hay mucho que hacer, tan sólo seguir estirando el chicle. Ahora y siempre es una de esas películas que corroboran que vivimos en la época dorada de las películas sobre cáncer. Aunque a la cinta de Ol Parker se le puede considerar más oportunista que otra cosa porque llega a nuestro país con dos años de retraso aprovechando el tirón de Bajo la misma estrella, su competidora directa. 

El problema es que el mero hecho de formar parte de una corriente de moda no te garantiza el éxito. No todas son Bajo la misma estrella. La cinta de Josh Boone partía de un gran material (la novela de John Green) y lo que es mejor, supo adaptar el libro con gran lucidez, mejorando momentos claves de la historia entre los adolescentes y magnificando los sentimientos que la novela producía. Los actores de aquella película eran perfectos. No costaba nada creerse a Shailene Woodley y a Ansel Elgort como pareja de ensueño. Y su historia estaba magníficamente llevada, no desentonaba nada y la química era más que evidente… Pues Ahora y siempre falla en todo eso. La película de Ol Parker es exactamente lo opuesto a Bajo la misma estrella, y su mayor problema es que es una cinta sin alma en la que las cosas pasan porque sí y no te llegan a emocionar (casi) nunca.

Ahora y siempre nos cuenta la historia de Tessa, una chica de 17 años que vive apasionadamente. A pesar de tener diagnosticada una enfermedad terminal, ella decide cómo vivir cada momento haciendo un catálogo de lo que imagina que una adolescente debe experimentar, incluyendo la pérdida de su virginidad y tomar drogas. Con la ayuda de su amiga Zoey, comienza su lista. Mientras su familia se enfrenta al miedo y al dolor a su manera, Tessa explora un mundo completamente nuevo. Lo que ella nunca anticipó en su lista era enamorarse de Adam, su nuevo vecino, pero esa resultará ser la más emocionante de las experiencias.

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Lo peor que le puede pasar a una película de este tipo es que su personaje protagonista consiga repelerte en vez en encandilarte. Ese era mi mayor temor cuando me enfrenté al visionado de Bajo la misma estrella y, para mi sorpresa, el personaje Woodley me provocó una ternura extraordinaria. En Ahora y siempre Dakota Fanning da vida a una chica en la edad del pavo a la que en más de una ocasión dan ganas de abofetear. Y no es algo puntual que pueda deberse a la presión-depresión por su enfermedad. No. En esta película Tessa no da chancha al espectador y su actitud, sus acciones y la manera en que trata a quien se preocupa por ella, hacen que lo verdaderamente difícil sea sentir cariño hacia su persona.

No quiero profundizar mucho en el tema porque lo desconozco, no sé si el cáncer endurece el carácter de las personas, pero si es así Josh Boone supo retratarlo mucho mejor en la ya mencionada Bajo la misma estrella, donde el personaje de Woodley protagonizaba momentos realmente incómodos con sus padres, pero a la que le perdonabas todo porque conocías la historia a la perfección, porque no costaba conocer las emociones y sentimientos de los personajes y porque, en cierto modo, podías llegar a entender la actitud que su personaje adoptaba. Aquí no, aquí Tessa es desagradable desde el principio y la cosa no mejora a medida que la película avanza. Y sí, esto es lo peor que le puede pasar a una película como esta porque si desde el principio aborreces al personaje que se supone que te tiene que hacer sentir afortunado por tu vida, mal vamos. Y no es sólo eso, porque además de que Tessa (como personaje) es irritante hasta decir basta, Dakota Fanning no mejora la cosa. Su cara de mustia (que dudo mucho que sea cosa del personaje) no da pie a que te creas su idílica historia de amor y su actuación parece forzada en muchas escenas. Habría venido mucho mejor alguien que incluyera en su actuación la expresividad.

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Al leer la premisa de la película es posible que la pregunta “¿qué harías antes de morir?” asalte al espectador. Espero que vuestras aspiraciones sean mucho más interesantes o ambiciosas que las de Tessa, porque aunque algunos de sus deseos son propios de su edad, y por tanto totalmente comprensibles, resulta irrisorio que lo más que llegues a ver sea cómo roba o se droga. El colmo de la originalidad, vaya. Lo peor es que estos deseos, de los que se podría haber sacado mucha chicha (en Ahora o nunca se intentó y aunque tampoco resultó un trabajo fascinante era infinitamente más interesante que este) al final no pintan nada en la película (más o menos como sus protagonistas).

Pero pasemos a lo importante: la historia de amor. Oh espera, ¿qué historia? ¡Ah! Ninguna, ¡no hay! Al terminar la película la primera pregunta que vino a mi cabeza fue si de verdad Tessa y Adam, al que interpreta Jeremy Irvine, se querían. Su historia se muestra en pantalla a través de fugaces escenas-postales en las que no hay ni intensidad ni profundidad (emocional). La química es nula (aunque el pobre muchacho es tan insignificante en la historia que no me extraña) y para colmo la película se esfuerza en hacer su historia más bonita y creíble con frases o expresiones rimbombantes que parecen metidas con calzador (el “la quiero” que pronuncia el personaje de Irvine hacia el final no tiene perdida).

Así que no, no hay nada en Ahora y siempre que se salve de la crítica negativa. Quizá el personaje del padre sea de lo poco salvable por lo bien definido que está. Aunque no vamos a negar que la película tiene alguna escena salvable, bien porque es más inteligente que el resto del filme en suma, bien porque consigue emocionar lo suficiente para que algún pelito se te erice. Pero en verdad la cinta de Parker es un cúmulo de desaciertos en el que cuesta salvar algo de la quema. No es de extrañar que su fracaso haya sido tan estrepitoso en Reino Unido, donde no consiguió más de 960.000 dólares. Parece que eso de estar de moda no basta…

Ficha técnica:

Título original: Now is good Director: Ol Parker Guión: Ol Parker Música: Dustin O’Halloran Fotografía: Erik Wilson Reparto: Dakota Fanning, Jeremy Irvine, Kaya Scodelario, Olivia Williams, Paddy Considine, Patrick Baladi, Rose Leslie, Rakie Ayola, Susan Brown, Patrick Baladi, Joe Cole Distribuidora: Vértigo Films Fecha de estreno: 11/07/2014