DIVERGENT

Es algo que ha pasado siempre, si una película arrasa entre el público más joven, no te quiebres la cabeza, busca crear productos que se parezcan a ella en todos los sentidos. Repítelo hasta que la fórmula esté agotada. Presupón que ese adolescente que paga por ver una película, va a querer todas las películas que sean iguales a aquella que le han gustado. Hagamos un ejercicio de memoria reciente, ¿Cuántas películas aparecieron al rebufo de Harry Potter con la promesa de convertirse en saga? Seguro que muchas de ellas ya han caído en el mayor de los olvidos. ¿y cuántas llegaron a ser saga? Alguna tuvo suerte de llegar a una segunda o tercera parte, pero la mayoría se encontraron con que ya el inicio fue un completo desastre en taquilla y que no fueron capaces de ir más allá de una primera entrega. Miren ahora los proyectos que preparan los distintos estudios norteamericanos, encontraran bastantes proyectos que lo único que pretenden es emular el éxito de Los juegos del hambre, futuros distópicos, adolescentes oprimidos levantándose contra la injusticia política, no ha hecho más que empezar este boom y ya empieza a resultar de lo más agotador.

Parece que Divergente al menos ha corrido mejor suerte de la que presuponemos que correrán la mayoría de estas películas que ya han empezado a inundar las carteleras. Pese a los lejanos que sus números estuvieron al respecto de la saga protagonizada por Jennifer Lawrence, si parecen haber sido lo suficientemente satisfactorios como para seguir adelante. La pregunta es, ¿hay alguien interesado en seguir? Porque una vez vista la primera entrega de esta saga, uno siente que ya no hay nada que le puedan contar que le pueda resultar mínimamente interesante, que todo lo que hay aquí ya lo ha visto, ya lo conoce, y acaba siendo de lo más cargante. Divergente nos cuenta la historia de un futuro en el que cuando se es adolescente, cada persona debe elegir a que colonia debe participar, estas colonias están seleccionadas según el comportamiento y el pensamiento de cada uno, sin poder salirse de aquello que dictamina tu propio pensamiento, inclusive, haciendo pruebas para determinar cuál es tu forma de pensar. Existen unos pocos, los llamados divergentes, cuya forma de pensar es mucho más libre, y no se ajusta a ninguno de estos grupos sociales. Estos divergentes están vistos como una amenaza, y no tienen más remedio que ocultar cual es su verdadera naturaleza. Cuando uno de estos grupos busque controlar del todo la mente de los demás grupos sociales, tan sólo los divergentes podrán revelarse, siendo perseguidos para ser exterminados.

DIVERGENT

El principal problema con el que se encuentra Divergente es que es una película sin ninguna personalidad. Como apuntábamos antes, es imposible dejar de pensar que es una película que nace al rebufo de Los juegos del hambre, un wannabe total que parece imitar cada uno de los pasos de su predecesora, sin alejarse lo más mínimo, para quedarse en el territorio de mayor confort. No hay nada que no recuerde a la predecesora, desde su dirección artística, hasta su obvio esquema, lo cual resta cualquier posibilidad de sorpresa en el transcurso de una trama que podría haber sido al menos mucho más entretenido de no alargarse durante más de dos horas que acaban por antojarse realmente eternas. No hay ni siquiera un baluarte como el de la propia Jennifer Lawrence, en la figura de la protagonista a la que da vida una Shailene Woodley, que me fascinó con la ternura que irradiaba en Los descendientes, una actriz que pese a contar con un gran talento interpretativo, queda muy lejos del carisma todoterreno que tiene Lawrence, una actriz mucho más válida para cualquier menester y es que Woodley no tiene la presencia de Lawrence, más aún cuando parece que las órdenes que ha recibido para interpretar su papel han sido únicamente imitar a su compañera.

Tampoco hay en su Tris un análisis psicológico tan minucioso como el que tenía la Katniss de Los juegos del hambre, mientras que con ésta entendíamos siempre su punto de vista, y el motivo de sus acciones, con un retrato minucioso y bien concretado del personaje, aunque adentrarse en ella supusiera dejar de lado otros puntos de la película. Aquí nos topamos con una protagonista que parece poco más que un pelele llorón, que hace lo que le indican porque le dicen que eso está bien. Una falta de explicación que parece algo constante en una película que está tan empeñada por mostrar el mundo creado, que jamás se detiene a dar explicaciones de los motivos por los que se ha llegado allí, ni como toda esa injusticia se ha creado. Parece que todo se limita a decir: “Están los osados, que se mueven a todos los sitios haciendo parkour. Los abnegados que visten como pobres porque son muy generosos. Los eruditos que son los malos porque visten bien y son inteligentes, y un par de pueblos más que no nos interesan”.

SHAILENE WOODLEY and CHRISTIAN MADSEN star in DIVERGENT

Lo peor de Divergente es que ni siquiera su crítica política me resulta novedosa o actual. Volviendo una vez más a Los juegos del hambre (perdonen la continua reiteración y comparativa, pero es imposible no caer en ella, cuando la propia película da vueltas sobre ella), ésta explicaba de forma minuciosa y concreta como el pueblo podía levantarse ante la tiranía de un gobierno, usando las armas que estos mismos le ofrecían. Aquí, lejos de aquello, tenemos a cuatro personajes que huyen simplemente abogando por su libertad al pensamiento, ¿les suena?, sí es tan tosco y tan pobre, que simplemente se limita a coger el mensaje mandado por Ray Bradbury en Fahrenheit 451 y a contarlo mucho peor.

Divergente quiere ser Los juegos del hambre, pero no lo es, no, ni se acerca en nada. Es una película que ya he visto, que no me sorprende, y que me aburre. La absoluta falta de personalidad en una película que pretende abogar por la libertad del pensamiento del individuo me resulta irónicamente divertida, y seguramente ni sus responsables se hayan percatado de ello. Copiemos.

1.5_estrellas

Ficha técnica:

Título original: Divergent Director: Neil Burger Guión: Evan Daugherty, Vanessa Taylor Música: Junkie XL Fotografía: Alwin H. Küchler Reparto: Shailene Woodley, Theo James, Kate Winslet, Tony Goldwyn, Ray Stevenson, Maggie Q, Mekhi Phifer, Jai Courtney, Miles Teller, Zoë Kravitz Distribuidora: eOne Spain Fecha de estreno: 30/04/2014