Después de el éxito rotundo de la jornada de ayer, hoy ha llegado el bajón en la penúltima jornada. Ni James Gray, un autor interesantísimo, firmante de obras tan maravillosas como Two Lovers ha decepcionado por completo. Tampoco Arnaud des Pallières ha conseguido buenas reacciones, en una película que algunos no han dudado en setenciar que es el “coñazo” de este Cannes. 

Poco queda ya de un Cannes que mañana echará el telón de fondo con dos pesos pesados como son Jim Jarmusch y Roman Polanski, en un cierre que esperemos que esté más acorde con lo que ha sido la constante que el festival que con lo que se ha visto hoy.

 

THE IMMIGRANT (James Gray)

James Gray me parece de los directores más apasionantes del cine americano. Un tipo aspero y romántico, obsesionado con la familia y los conflictos que crea eso. (…) Tiene una ambientación primorosa, ves muchas cosas que es el mundo de James Gray de siempre, pero le falta algo. La interpreta Marion Cotillard, una actriz que me empieza a cansar un poquito con su languidez. Joaquin Phoenix se pasa cuatro pueblos, como casi siempre. Una película que me deja un regusto raro, podría haber sido mucho mejor.

Carlos Boyero (El País)

La película es buena y tiene nervio y clima dentro de su tono melodramático (Marion Cotillard y sus ojos de gacelilla), pero está muy lejana del zarpazo de sus películas anteriores. y Joaquin Phoenix como más tranquilo, que es quizá el mayor mérito de Grey.

Oti Rodriguez Marchante (ABC)

 

Una obra tan visualmente magnética como anímicamente inerte; tan pendiente de justificar cada lágrima que acaba por perder el alma del propio drama; tan clásica en las formas como árida en todo lo demás. De otra forma: un Gray más majestuoso que nunca antes, pero con menos fuerza.

Luis Martínez (El Mundo)

Floja historia de una inmigrante polaca en los EEUU de 1920. Un triángulo amoroso patético y sin drama. Es una película sin alma. No salvaría ni a Marion Cotillard, ni a Joaquin Phoenix, pese a que hayan recibido ovaciones.

Emilio Doménech (The Cinefagos)

En ‘The Immigrant’ se ven muchos tics de Weinstein… y casi ninguna virtud de Gray. Qué pena. El resultado: un desastrillo en el que todo es obvio, todo es artificial. Así, no hay manera de despegar.

Víctor Esquirol (Naiz)

La historia peca de convencional, de deja vu Kazaniano pero personalmente considero al conjunto más que salvado por esa dirección de Gray, clásica e innovadora a un tiempo. 

Martín Cuesta (Cinemaadhoc)

El estilo de Gray parece diluirse en esta ocasión en favor de referencias al cine de Kazan, Coppola, Davis y Thomas Anderson que impregna los fotogramas en los que Gray ha querido seguir demostrando la elegancia de su inconfundible estilo, con una cuidada puesta en escena y una lúgubre fotografía, aunque aquí se califique de correcto y poco novedoso.

Nacho Gonzalo (Lo Que Yo Te Diga)

James Grey, un director de enfoques muy personales no consigue despegarse de la corrección formal y rutinaria de esta temática. Tampoco sus protagonistas: ni su fiel Joaquin Phoenix, Jeremy Renner, ni Marion Cotillard dan a sus personajes una energía única y conmovedora. De hecho, Marion Cotillard empieza a acusar la fatiga de cambiar tanto de idioma y país.

María Guerra (La Script)

 

MICHAEL KOLHAAS (Arnaud des Pallières)

 

Una historia de acción sin activar y de fragores quietos. Hay en ella poco más que el primer plano de Mads Mikkelsen, del cual acabas un poco hasta las narices, dicho sea de paso.

Oti Rodriguez Marchante (ABC)

La película intenta en todo momento presentarse como moderna, pese a todo. Y para ello, el director emborrona cada plano. Todo es ruido y uñas sucias en un intento nada disimulado de suplir la falta de hondura con tumulto. Eso o que la lente del proyector estaba sin limpiar y el volumen de la sala, demasiado alto.

Luis Martínez (El Mundo)

Demasiado larga, los últimos mínutos se hacen cuesta arriba. Mads Mikkelsen está bien como un campesino burgués en busca de la justicia. Me gusta la dirección de Arnaud des Pallières.

Emilio Doménech (The Cinefagos)

El sinsentido jamás había sido tan pesado. Los conflictos -armados o no- medievales, tampoco. Quizás por falta de medios, quizás por la incuestionada voluntad por parte de des Pallières de mostrar la cara más realista y humana de la épica, el film no va más allá del desconcertante e insufrible bostezo.

Víctor Esquirol (Naiz)

Una propuesta medieval austera y sensorial, de ritmo lento llevado al extremo con batallas anodinas que son meros pretextos. La técnica con una potente fotografía es lo que más se ha destacado de una cinta que tiene muy difícil su difusión.

Nacho Gonzalo (Lo Que Yo Te Diga)