En la octava jornada del Festival de Cannes llegó la gran decepción. Aunque antes otros directores como Descheplin o Miike no consiguieran hacerse con el beneplácito de la crítica, sin duda ha sido Only God Forgives la película que se ha llevado la peor parte. Hemos pagado caro el enorme hype que nos infundió el tráiler de lo nuevo de Nicolas Winding Refn, que tan impresionados dejó a los cinéfilos con Drive. La sensación era buena, casi nadie dudaba de que sería una gran película, en la línea de la ya mencionada Drive, quizá incluso mejor. Pero lo que nadie podía imaginar era que el filme fueran vapuleado de una manera tan contundente por los profesionales de la crítica allí presentes. Primera gran favorita a aspirar a todo que se caía de la lista. Ese era el plato fuerte del día, y si lo nuevo de Refn no consiguió levantar aplausos (todo lo contrario) poco cabía esperar ya de una jornada que algunos medios ya tildaban de “negra”. Grigris también se pudo ver aquel día, y la película de el Chad tampoco convenció a la gran mayoría de los asistentes. Comenzamos el repaso a las opiniones con Only God Forgives.

Primero la prensa española, como siempre. Luis Martínez, de el diario El Mundo, dijo de Only God Forgives lo siguiente: “Faltan el clima, la tensión y el sentido. A fuerza de prescindir de historia, de coreografía y de diálogos, toda la cinta acaba por configurar el más autoindulgente homenaje a sí mismo que se podría hacer Winding Refn después de Drive”. El polémico crítico Carlos Boyero no se andó con chiquitas y dijo que se traba de “un fiasco indigerible de Winding Refn”, y continuó: “Una película tan preocupada por la forma como hueca de contenido. Todo resulta confuso y gratuito”. E. Rodríguez Marchante, de ABC, afirmó que “lo que debería ser sólo una historia de sangre y brutalidad, el director parece querer convertirla en metáfora absurda y pretenciosa, hasta el punto de que uno espera que en cualquier momento aparezca por un pasillo el enano de David Lynch. Y Nando Salvá, de Cinemanía, se centra en su comentario en la decepción: “Agresivamente decepcionante. Una sucesión de sangrientos actos de venganza y saturados de estilización y vacíos de significado. Un deslumbrante envoltorio y nada más”.


La única crítica que la considera “perfecta” es la de Peter Bradshaw, de The Guardian: “Only God Forgives hará, comprensiblemente, que la gente salga corriendo hacia las salidas. Cada escena, cada fotograma, está realizado con pura brillantez formal”. Mark Adams, de Screendaily también salió contento de la proyección: “Para muchos, será difícil ver más allá de la violencia explícita, pero hay mucho de lo que disfrutar. La inteligencia y la elegancia que hacen que Only God Forgives sea una película envolvente y brutalmente intrigante”. Pero eso es todo, el resto de críticas de la prensa internacional se han mostrado igual de distantes con respecto al filme de Refn como las de los medios españoles. Keith Uhlich, de Time Out, dice que “Refn claramente piensa que está diciendo algo profundo con esta escoria con un exceso de producción, y estoy contento de dejar que se vaya con ese pensamiento”. Peter Debruge, de Variety, apuntó que se trataba de “una traición que ni los fans de Drive estarán dispuestos a perdonar”, y la emprendió con Gosling: “Viendo a Gosling uno puede prácticamente oír al director detrás de la cámara, exigiendo una toma tras otra, mientras grita: ‘Vamos a intentarlo de nuevo, sólo que esta vez, más impasible!'”.  


En la red las opiniones tampoco eran muy positivas, aunque algo más optimista sí se pudo leer. Ricardo Aldarondo, crítico de El diario Vasco dijo: “Muy floja Only God Forgives de N. Winding Refn. Tan amanerada y trascendente que bordea el ridículo”. Emilio Doménech de Cinéfagos se preguntó si se traba de una Drive en Bangkok, a lo que se respondió así: “Para nada. Mucho más bizarra, violenta y autoral. Visualmente es genial”, y siguió: “¿Los personajes? Acordes a la fábula, no hace falta más. Kristin Scott-Thomas está pletórica. Y Ryan Gosling vuelve a ser más de “meter mano en caliente” que de hablar. No le va eso”. Gregorio Belinchón apunta que “a los que os gustó Walhalla rising por ahí va la nueva de Nicolas Winding Refn, de ritmo lento y ultraviolenta. Huye del estilo de Drive”. Carlos F. Herdero, de Caimán Cuadernos de Cine, dijo que “la nueva de Winding Refn es: fantasía onírica, violencia gore, hiperestilización radical, formalismo en el límite del vacío”, y avisa: “Polémica seguro”. El crítico Diego Lerer se sumó a las valoraciones negativas: “Only God Forgives es un drama de zombies a cámara lenta disfrazado de película de acción”


Las comparaciones con Drive eran inevitables, pero parece que ni aún valorándolas de forma independiente Only God Forgives se salva.

Only God Forgives

El drama social de el Chad, Grigris, de Mahamat-Saleh Haroun, director de grandes cintas como Un hombre que grita o Abouna, tampoco convenció al respetable.

Carlos Boyero dijo que se trata de un trabajo “pintoresco y visible pero también excesivamente naif”, y conociendo a Boyero lo cierto es que me sentiría extremadamente feliz si yo fuera Haroun. E. Rodríguez Marchante no fue tan indulgente, y dijo sin más que “es poco cosa; cuenta una historia muy hundida en lo tópico, pues reproduce, en ingenuo, todos los tics ya molidos mil veces por el cine”


La prensa internacional no se mojó demasiado y prefirió mostrarse más neutral a la hora de valorar el trabajo de Haroun. Peter Bradshaw dijo que “se trata de una obra menor, pero resplandece la compasión del director, y lo mismo ocurre con el carisma de Souleymane Deme”. Stephen Dalton, de The Hollywood Reporter, opinó lo siguiente: “El ritmo es lento y la trama simple requieren incialmente un poco de paciencia, pero la historia acaba atrapándote un poco”. Guy Lodge, de Variety, comentó que “esta película elegante y geográficamente viva es considerablemente más floja de lo que su premisa melodramática podría sugerir”


En Twitter, Víctor Esquirol fue de los pocos que se refirió al filme de manera positiva: “Saleh Haroun baja un poco el nivel con Grigris, apostándolo todo al cuerpo y no a la interpretación. Eso sí, no explica: muestra. Y muy bien”. Alejandro G. Calvo, de SensaCine, apuntó en un tweet que Grigris es “un bailarín tullido enamorado de una prostituta que se mete a traficante para pagar las facturas del hospital del padre”, refiriéndose indirectamente a esos tópicos de los que otros críticos hablaban. Sergi Fabregat Mata fue mucho más contundente: “Grigris es realmente la peor película en lo que llevamos de Festival, por su constante simplicidad y la pleitesía que rinde África a Occidente”. Guido C., de cinemablender.com, dijo que “Grigris es la película más convencional y middle-of-the-road del Festival. Otra que no se merecía el puesto en la Sección Oficial”.

Grigris

En la Sección Una cierta mirada se proyectó la mexicana La jaula de oro y la francesa My sweet pepper land. La película de Diego Quemada-Diez (su ópera prima tras dirigir dos cortos), gira en torno a la inmigración, y ha conseguido opiniones muy dispares, pero principalmente positivas. 

E. Rodríguez Marchante dice de ella los siguiente: “Su impresión es directa y rotunda. Es una película de doble mirada, cándida hacia esos personajes, y muy despiadada hacia el paisaje y el paisanaje”Peter Bradshaw afirmó para The Guardian que se trata de “una película con mucho contenido, con una gran compasión y urgencia”. Y Neil Young fue de los pocos a los que no convenció la cinta del español Quemada-Diez: “Uno de los debuts como director más decepcionantes del Cannes de este año. La jaula de oro es un tibia examen de un candente tema político”

La Jaula de Oro

De My Sweet Pepperland no se ha dicho demasiado, aunque en la red podemos encontrar opiniones muy diferentes. Jordan Hoffman elogió la cinta pero no el título. Del filme opinó que era “tremendo” y apuntó que tenía “una exquisita fotografía, música y actuaciones”. Ray Haddad salió más que contento de la proyección y defendió que “no es lo que te esperas cuando oyes que es un filme kurdo. Me ha encantado”. Pero Avi Cirera no opina igual y avisa de que “si algún día pasan por un Festival de cine y quieren echar una siesta, no lo duden, My sweet pepperland es su película”.

My Sweet Pepper Land

Y esto es todo lo que dio de sí la octava jornada del Festival francés. En el noveno día Alexander Payne aterrizaba con su nuevo filme: Nebraska. A continuación os dejo las fotos del día 8:

All is lost
All is lost
All is lost
All is lost
Anais Monory
Anais Monory
Anaïs Monory
Chiara Mastroianni
Chiara Mastroianni
Grigris
Grigris
Hiner Saleem
Jackie Stewart y Roman Polanski
Julien Dore, Audrey Fleurot, Yacine Belhousse y Jonathan Cohen
Jury Zhang Ziyi
Kristin Scott Thomas
Kristin Scott Thomas
La Jaula de Oro
Les salauds (Bastards)
Les salauds
Lindon y Mastroianni
Mahamat-Saleh Haroun
My Sweet Pepper Land
Nicholas Winding Refn
Nicholas Winding Refn
Only God Forgives
Only God Forgives
Rhatha Phongam, Nicolas Winding Refn y Kristin Scott Thomas
Rhatha Phongam
Rhatha Phongam
Robert Redford y J.C. Chandor
Robert Redford y Sibylle Szaggars
Robert Redford
Robert Redford
Robert Redford
Semih Kaplanoğlu, Nandita Das y Jane Campion
Vincent Lindon y Chiara Mastroianni
Vincent Lindon
Vithaya Pansringarm, Kristin Scott Thomas, Nicolas Winding Refn y Rhatha Phongam