El verano cinematográfico ya ha dado su primer primer pistoletazo de salida con el estreno de Battleship, prepárense, lo que llega a partir de ahora son montones de efectos especiales, entre ellos habrá alguna perla escondida por el medio, muchas pelis que se dejarán ver pero que olvidaremos a una velocidad asombrosa, y algún bodrio que nos hará perder unas cuantas neuronas, pero lo bonito del verano es que se nos recargan fácilmente con tantas horas de luz de solar, de ahí que los sabios directivos americanos decidan que es la mejor fecha para que la gente vea bonitos fuegos artificiales en las salas de cine, que los de las fiestas del pueblo pasan muy rápido.

Battleship está basada en el popular juego de mesa de Hasbro: Hundir la flota, el mecanismo del juego es bien sencillo y todos hemos jugado aunque fuera con lápiz y papel, obviamente a la hora de extrapolar eso a la pantalla grande hay que tomar unos cuantos cambios bastante radicales. Peter Berg que se ve que se ha zampado buenas horas del cine de Bay sacando de él lo mejor (y también lo peor) ha llevado directamente a sus acorazados a la bahía de Pearl Harbor, ahí la marina americana y también la japonesa (esa bonita unión reconciliadora tan evidentemente buscada) se verán atacados por unas misteriosas naves alienígenas que aterrizarán en alta mar y dispararán contra todo lo que se mueva. Todo quedará en las manos del teniente Alex Hopper, un tipo bastante indisciplinado pero de valeroso carácter que sin saber muy bien cómo se verá al mando de todos los barcos para acabar contra esos seres que amenazan con destruir todo el planeta.

Estamos ante una película tonta, pero lo sabe y hace de ello su mejor virtud, lejos de perderse dentro de un guión que trate de aspirar a más o de dar vueltas y vueltas sin parecer encontrar ningún rumbo fijo, la película se plantea rápidamente como una comedía, con una demencial escena inicial a medio camino entre el slapstick y el cartoon. Tras esto, y una rápido presentación de todos los personajes, la acción comienza rápidamente y ahí es donde Berg demuestra tener una gran inventiva, no sólo ya por los fascinantes que resultan esas grandes y misteriosas amenazas metálicas, si no a la hora de sacarse de la manga unos mísiles que nos recuerdan a las fichitas que colocábamos en los barcos de nuestro juego de mesa o unos yoyós gigantes que destrozan todo lo que encuentran a su paso. Pero incluso cuando se atreve a romper esa aparente magia que podría tener el hecho de no conocer el aspecto de la amenaza, se saca de la manga una serie de inquietantes personajes cuyo aspecto está entre el de un Power Ranger y el cantante de Metallica, James Hetfield, que se suman inteligentemente a todo el festín montado, aunque para ello tengan que perder un par de dientes.

Pero pese a toda su pirotecnia tan excitantemente divertida, una escenas de acción bien rodadas en las que por suerte no se marea al espectador (se agradece también que se demuestre que se puede seguir prescindiendo del 3D a la hora de rodar un blockbuster) y un sentido del humor bastante radical con momentos que rozan incluso lo paródico, Battleship se encuentra con una importante losa encima que impide que se convierta en un completo divertimento: su larga duración. El problema que nos encontramos en la duración de productos así es que son incapaces de aguantarse durante tanto tiempo, hay un momento en el que la película se tiene que ver claramente forzada y estirada para poder seguir funcionando durante tanto metraje, en Battleship esto se nota demasiado, y toda su parte central llega por momentos a caer en el tedio, hay personajes que se crean para simplemente tener un pequeño momento de gloria como es el caso del veterano mutilado o el científico. La testimonial presencia de gente como Peter MacNicol parece casi metida a calzador, y es inevitable tener la sensación que las más de dos horas de duración podrían haberse reducido en apenas unos 80 minutos.

Battleship es puro cine veraniego, da exactamente lo que pretende, un divertimento sin ningún tipo de pretensión y centenares de divertidas explosiones, se gana a sí misma y al espectador a la hora de desplegar un divertido y blanco sentido del humor y ni siquiera la presencia de una Rihanna transformada en un completo marimacho molesta o desentona lo más mínimo, aunque no podamos evitar pensar que Liam Neeson está demasiado desaprovechado y que nos hubiera encantado verle pateando unos cuantos aliens. Poca confianza parecen haber puesto los productivos cuando la han estrenado primero en Europa que en Estados Unidos, pero lo cierto es que Battleship es el producto medio que nos suele llegar por estas fechas, y es cierto que en el guión hay más explosiones que diálogos (y par los que hay… casi se los podrían haber ahorrado también) pero en ningún momento trata de ser más que eso. Sólo nos queda ver si Taylor Kistch, después del batacazo que se metió con John Carter no acaba por hundir definitivamente su carrera, sería injusto pues aquí deberíamos tener un héroe de acción para rato.

Título Original: Battleship Director: Peter Berg Guión: Erich Hoeber, Jon Hoeber Música: Steve Jablonsky Fotografía: Tobias A. Schliessler Interpretes: Taylor Kitsch, Liam Neeson, Alexander Skarsgård, Brooklyn Decker, Josh Pence, Rihanna, Tadanobu Asano, Hamish Linklater, Peter MacNicol, John Tui, Jesse Plemons Distribuidora: Universal Fecha de Estreno: 13/04/2012