Un día Christopher Nolan hizo El Caballero Oscuro y nos hizo a todos creer que las películas de Superhéroes debían de ser la hostia, entre ellos, los Spider-Man de Raimi y las adaptaciones de la nueva división cinematográfica de Marvel, pero eso no es así, no debería ser así, el cine de superhéroes siempre había estado ligado al trash, ¡Maldito Nolan! ¡Qué nos hiciste! El buen Batman era George Clooney, ¡Qué digo! ¡Era Adam West! ¿Samuel L. Jackson como Nick Fury? ¡Y una mierda! A nosotros quien nos mola como Nick Fury es David Hasselhoff. De vez en cuando tenemos regalos, películas que serían casi merecedoras de llevar el sello de la TROMA, el año pasado nos llego la fantástica Linterna Verde, mierdusca de la buena, no nos podemos olvidar de Catwoman, las últimas entregas de Batman… Y luego está el tío Nicolás, el señor Nicolas Cage, que se ha enterrado en la más profunda mierda y disfruta de ello como un niño retozándose en el barro y se lo pasa pipa haciendo estas basuras que harían vomitar a una cabra, estoy seguro de que el Sr. Cage disfruta haciendo estas pelis, fijo que tiene un pila de guiones de pelis buenas rechazadas, y cuando lleva la mitad de un guión bueno leído lo tira a la pila diciendo algo así: “¿Trabajar? ¿A mí? ¿Pero no veis que soy el sobrino de Coppola? Quiero ser el puto Paquirrín americano”.

Para quien no haya visto la primera parte de Ghost Rider básicamente lo que hay que saber del tipo es que es un motorista que se dedicaba a hacer piruetas y un día le vendió el alma al diablo, ahora en esta segunda parte el diablo ha cambiado, en la primera se llamaba Mefisto y lo interpretaba Peter Fonda, pero para ésta el actor sí que leyó el guión, así que se tuvieron que buscar a otro tipo, ahora es Ciarán Hinds y se llama Roarke. Para justificar este cambio y que quede muy bien la película vemos que Satán es un tipo que cambia de cuerpo, aunque no son cuerpos nuevos, son los de los vivos, los de gente muy mala de toda la historia gente como Stalin, Gacy, Billy el Niño, Atila o Jerry Springer, el cual todos sabemos que es peor que es más malo que el tal Hitler, todo esto queda perfectamente explicado en un video educativo con bonitas ilustraciones narrado por la cálida voz de Nicolas Cage.

Este motorista fantasma es un tipo atormentado por el pacto que hizo con el diablo, su dolor le consume, y no hay nadie para interpretar eso mejor que Nicolas Cage, el actor, que bien habría necesitado unos buenos polvos de talco en el calzoncillo para no tener que imitar los pasos de Ross en el mítico capítulo de Friends de los pantalones de cuero, nos deleita con un recital interpretativo en el que es incapaz de articular una frase sin hacer una pausa de cinco segundos entre palabra y palabra, para reflejar bien su dolor, claro. Un tipo que sufre horribles espasmos y jadea como una puta cada vez que lucha contra un archienemigo, lo que si cerramos los ojos nos puede llevar a pensar que estemos ante una película porno y es algo que se agradece ya que en una película de superhéroes no podemos ver pechos. Pero es mucho más que eso, es un superhéroe redimido, tenebroso y oscuro, no es de extrañar que su primera aparición sea casi comparable a la entrada del Undertaker, si le hubieran puesto ya la musiquita con el gong habría sido clavada oiga.

En fin y por ahí también hay una rusa, el demonio pasando por la piedra a los malos para travestirlos, hay fantásticos homenajes al cine como un impagable guiño al exorcista, rituales con monjes, CHRISTOPHER LAMBERT, videos sicodélicos narrados por Cage, referencias espirituales y hasta una lucha entre el bien y el mal con ángeles y demonios metidos por medio. Ghost Rider ya era una peli mala, pero su secuela va más allá, es basura, basura de la grande, de la buena, de la que se hace conscientemente, de la que quiere ser trash memorable, pieza de culto del cine de pajilleros, una peli que nos remite directamente a la primera parte del Capitán América, y a mí eso me parece muy loable, porque en el cine hay también coprófagos que se merecen películas para ellos, y si no puedes hacer una película buena mejor haz una mierda tan enorme que nadie la pueda superar y si encima tienes el morro de llamar a Christopher Lambert y de romper la cuarta pantalla lanzando un guiño al espectador de que eres consciente de que estás haciendo una mierdaca bien grande te mereces mi respetos. Lo único que le falta a la película el peluquín de Nic en la primera parte, aunque es divertido verle con un look cercano al de Berlusconi, pero le perdonamos el fallo de olvidarse la peluca, por que… ¿Hay algo que mole más que mear como un lanzallamas? No, verdad, que se lo digan al niño tonto que aparece en la película. Amén.

Título Original: Ghost Rider: Spirit of Vengeance Director: Neveldine y Taylor Guión: Scott M. Gimple, Seth Hoffman y David S. Goyer Música: Brandon Trost Fotografía: Pierre Aïm Montaje: Brian Berdan Interpretes: Nicolas Cage, Violante Placido, Ciarán Hinds, Idris Elba, Johnny Whitworth, Fergus Riordan, Christopher Lambert Distribuidora: Sony Fecha de Estreno: 24/02/2012