Es inevitable hablar de Polisse y no mencionar a La Clase de Laurent Cantet y sobre todo a la Ley 627 de Bertrand Tavernier, películas con las que la película de Maïwenn tiene muchísimo en común, y son tan poco original que yo también voy a hacer referencia a ellas, en el caso de la de Cantet comparte esa acercamiento casi documentalista e informativo más alejado de una narración clásica que se divide en presentación, nudo y desenlace, haciendo que la presentación y el desenlace sean partes casi mínimas y casi imperceptibles, sintiendo la película como un extracto de la realidad, que hace mucho que comenzó y a la que le queda mucho por continuar. Con la de Tavernier comparte mucho más, al fin y al cabo ambas hablan sobre patrullas policiales similares, una de la brigada antidroga, la otra de protección infantil, pero compartiendo sobre todo la estructura de unidad familiar de esa brigada policial que protagoniza la película, aunque si es cierto que la de Tavernier tiraba mucho más por un género policiaco que en ocasiones nos podía remitir bastante al cine policiaco americano mientras que Maïwenn utiliza la película para explorar en las relaciones entre todos esos personajes.

No es habitual encontrarse una película en la que como Polisse se use un tema tan delicado como el del abuso infantil para tocarlo de una manera superficial, como un mero macguffin a través del que construir una historia, a ella le interesa observar el día a día de esa patrulla, los casos van y vienen, cambian constantemente, hay momentos en los que es inevitable que lo que suceda te consuma y acabe contigo y te desespere, pero cuando eso es tu vida a vida no te queda más remedio que aprender a que los casos se acaben olvidando y vayan fluyendo, magistralmente reflejado eso, la película consigue que el espectador acabe asimilando la realidad de ese mundo como sus mismo protagonistas, sintiendo un odio inmenso cuando ciertas personas se ponen a hablar de lo que han hecho, pero siendo capaz de olvidarlo rápidamente y volver de nuevo a vida de esos policías. A Maïwenn le obsesiona tanto observar a sus protagonistas que ella misma se reserva un personaje (bastante prescindible) de una fotógrafa que acompaña a la brigada en su día a día. Pero los observa muy bien y es que uno de los efectos más interesantes de esta observación la encontramos en el tratamiento de los personajes, estos no se abren en ningún momento a un espectador que los empieza a observar con cierta dosis de voyerismo, si no que es el espectador el que poco a poco les va conociendo y creando un profundo vínculo con ellos, cuando menos se lo espera el personaje pasa a formar parte del espectador, sin necesidad de haber realizado ninguna presentación formal, sin más conocimiento de ellos que el que vamos adquiriendo según avanza un metraje que en ningún momento se para a echar la vista atrás.

En Polisse todo es observación, de hecho Maïwenn se habrá tirado horas investigando, incluso quizá haya acompañado durante unos días a una patrulla similar a la de la película, y eso se nota aquí viendo la cercana realidad que muchos casos tienen, y sobre todo la forma que pese a la gravedad de algunos de ellos no puedan evitar resultar incluso cómicos, tratados con una banalidad total, desde un prima totalmente real, esto no importa, lo que importa es la implosión interna, los sentimientos de esos personajes que evolucionan de simple garabatos, que implosionan de felicidad por la noche en la fantástica escena de la discoteca. La película podría haber sido aún más redonda de lo que es pero por desgracia al final a su realizadora le puede la prepotencia, y elabora un disparatado final en el que intenta tratar el resurgir del ser humano con el contraste del fracaso total, todo en un exagerado poético y demasiado estúpido que amarga ligeramente el buen sabor de boca que nos había dejado tan interesante película.

Título Original: Polisse Director: Maïwenn Guión: Maïwenn y Emmanuelle Bercot Música: Stephen Warbeck Fotografía: Pierre Aïm Montaje: Laure Gardette Interpretes: Karin Viard, Joeystarr, Marina Foïs, Nicolas Duvauchelle, Maïwenn, Karole Rocher, Emmanuel Bercort, Frédéric Pierrot Distribuidora: Vértigo Fecha de Estreno: 24/02/2012