Tras rodar en compañía de Paco Plaza las dos primeras entregas de REC, Jaume Balagueró vuelve a ponerse en solitario detrás de las cámaras para entregarnos el que posiblemente sea el proyecto más distinto que el realizador catalán ha realizado hasta el momento. Si bien es cierto que Mientras Duermes no deja de ser una cinta de terror, en esta ocasión el realizador tira más por el thriller psicológico, con dos personajes fantásticos y un edificio con aroma al cine de Polanski.

En Mientras Duermes, Luis Tosar es César, el portero de un edificio de Barcelona, un tipo que parece bastante amable, que siempre saluda con una sonrisa a sus vecinos, mientras les estudia detenidamente, y les usa sin que ellos lo sepan para arrebatarles esa felicidad que él necesita para poder ser feliz.

La principal baza de la cinta es sin duda la de ese personaje principal, un personaje sociópata y misántropo, un personaje inseguro y lleno de miedos, frío y distante, totalmente aterrador, y aún así en cierta forma es imposible no sentir simpatía hacia él. Es precisamente por estar tan bien creado este personaje, cuando a mitad de la película está se resiente bastante al quitarle a este personaje la condición con la que debería estar concebido siendo un ser asexuado, cómo tan bien nos habían mostrado hasta momento, pero pese a eso, no deja de ser un error que finalmente se ve bien justificado.

Balagueró exprime al máximo no sólo a sus personajes, sino también sus escenarios, ese edificio de Barcelona (que fácilmente podría estar situado en Nueva York, Madrid o Londres) adquiere personalidad propia, los rellanos y el ascensor forman un cuadro perfecto, el piso en el que vive Marta Etura se convierte en un sitio aterrador, y debajo de la cama acaban escondiéndose los monstruos con los que siempre tuvimos pesadillas.

La película explora a la perfección el miedo a lo que sucede cuando cerramos los ojos, cuando el mundo continúa mientras nosotros estamos en la cama, cuando nuestro espacio personal se ve violado, y consigue reflejarlo de una manera terrorífica, inquietante y perturbadora. Además sabe jugar muy bien con la tensión, en esa atmosfera terrorífica es ya fácil hacer que cualquier cosa funcione, pero cuando además sabes elaborarlo a la perfección y consigues una complicidad con el espectador es difícil que no acabe funcionando y no lograr momentos realmente vertiginosos con sólo proponérselo.

Luis Tosar se encuentra a día de hoy a un nivel que fácilmente le posiciona entre uno de los mejores actores del mundo, camaleónico y capaz de adaptarse a cualquier tipo de papel haciendo que todos le sienten como un guante, aquí es complicado imaginarse a alguien mejor en su lugar, el actor gallego nos deleita con todo un recital de interpretación. Pero lo mejor es que no se ve solo, acompañado de la que es su novia en la vida real, la genial Marta Etura, entre los dos acaban de dar la última pincelada a dos personajes que ya eran fantásticos sobre el papel, pero que gracias a ellos consiguen ir un paso más allá.

Balagueró se confirma como uno de los directores de género más importantes que ha dado España, pero demostrando que aún sin salirse de su cine, es capaz de ofrecernos obras tan redonda y perfectamente pulidas como está, que posiblemente sea el mejor trabajo del realizador hasta la fecha. Mientras Duermes es género, sí, pero sobre todo es cine puro, terriblemente inquietante y perturbador.

3.5_estrellas