Que un actor como Viggo Mortensen haya decidido dar el paso a la dirección con un film debut como Falling, nos recuerda que él, además de ser un extraordinario intérprete, es además un director de una sensibilidad muy especial. Viggo ha pasado la última parte de su carrera actuando en películas bastante alejadas de una industria que se rindió a sus pies después de interpretar (al héroe preferido por los heterosexuales leídos de este mundo) a Aragorn en la trilogía de El señor de los anillos (Peter Jackson, 2001-2003). Ahora en su madurez y con tres nominaciones al Oscar a sus espaldas firma una dura y dramática ópera prima en la que repasa la vida de un hijo ante el ocaso de la vida de una violenta y muy complicada figura paterna.

En Falling, Viggo Mortensen dirige, escribe, produce, compone e interpreta al protagonista con una solvencia poco común en un primer trabajo. Aquí su personaje, John Petersen un hombre homosexual que vive con su marido y la hija adoptiva de ambos se prepara para recibir en su casa a su octogenario padre y darle la atención necesaria antes de que su enfermedad (un alzheimer muy avanzado) devore a su padre. Recuerdo a recuerdo y momento a momento, Mortensen intercala el presente con un a menudo infeliz pasado, que le hará enfrentarse cara a cara su padre y explicarle por qué no es justo que su valores tradicionales choquen constantemente con el tipo de vida que él y su pareja llevan.

Por momentos es un desgarrador drama familiar que presenta por así decirlo los típicos errores o fallos de un debut. Unas referencias a otros trabajos y cineastas muy evidentes como puede ser a la obra de Terrence Malick, y a un control del pulso narrativo algo irregular. Pese a ello, Mortensen realiza un encomiable y correcto debut que brilla sobre todo en los momentos más dolorosos o incómodos de la historia como cuando él se enfrenta a su padre y en una comida familiar maravillosamente bien rodada en la que se presenta el personaje de su hermana, interpretado por una increíble Laura Linney que nos recuerda porqué es una de las mejores actrices del panorama del cine actual.

Falling es una película muy profunda y de una sensibilidad muy especial que recuerda a otras películas del mismo estilo o con esquemas sentimentales muy similares como por ejemplo Aflicción (Paul Schrader, 1997) o algunos momentos de El príncipe de las mareas (Barbra Streisand, 1991), pero aportando una interesante mirada al núcleo de la familia y la enfermedad del Alzheimer, aunque en conjunto la propuesta no ha llegado a entusiasmarme quizá por su innecesaria reiteración en algunos momentos de la trama que lastran el ritmo de la propuesta.

A destacar unas más que notables interpretaciones de Viggo Mortensen y un desgarrador Lance Henriksen, un actor que en el ocaso de su carrera derrocha talento en una interpretación para el recuerdo. Es quizá ahí, en la dirección de actores en donde vemos a la mejor versión posible del director Mortensen, un terreno en el que como era de esperar, se mueve como pez en el agua aportando maravillosos resultados.

Una primera película muy portentosa en algunos aspectos y con una clara intención de mostrarnos algo que para su creador es realmente importante, razón por la que probablemente el resultado sea una película especialmente violenta e incluso incómoda para un espectador que desconoce de dónde viene tanto dolor. Aún así es una película más que meritoria y muy interesante que le augura un interesante futuro como cineasta al señor Viggo Mortensen.

Título original: Falling Director:  Viggo Mortensen Guión:  Viggo Mortensen Música: Viggo Mortensen Fotografía: Marcel Zyskind Reparto:  Lance Henriksen, Viggo Mortensen, Terry Chen, Sverrir Gudnason, Hannah Gross, Laura Linney, David Cronenberg, Bo Martyn, Ella Jonas Farlinger, Etienne Kellici Distribuidora: Caramel Films Fecha de estreno:  25/09/2020