Uno de los peores juicios en los que puede caer una obra cinematográfica es el agravio comparativo. Solemos compararla con su obra homónima, en el caso, claramente, en el que proceda de una y no sea una obra completamente original. Sea una obra literaria, una versión previa, una versión de otro país, se suele utilizar, en algún momento de la conversación la expresión “pues el libro es mejor/peor” o “la original es mejor/peor”. En el caso de Millennium: Lo que no te mata te hace más fuerte es irrefrenable no pensar en las múltiples adaptaciones y cabe la posibilidad de que esta rama de pensamiento caiga en contra de la última película de Fede Álvarez.

Millennium: Lo que no te mata te hace más fuerte es una buena película. No es una película excelente, pero tiene mucho talante. Su pulso y su ritmo son correctos para enganchar al espectador. Personajes bien moldeados y diferenciados. Más arquetipados que estereotipados. Sobra escribirlo pero lo escribo: El trabajo de Claire Foy es maravilloso. Quizá sea muy pronto calificarla como la próxima Meryl Streep, pero en tiempos de Twitter parece que este tipo de comentarios tienen cierto debate, así que debatamos.

En los lugares comunes es donde la película embarra. Lugares comunes como la estructura argumental de los thrillers americanos. Lejos de compañeras asiáticas como I saw the devil de Kim Ji-Woon (Uno de los mejores thrillers desde Se7en), Millennium: Lo que no te mata te hace más fuerte se sienta y acomoda en una trama que no distancia, ni sorprende al espectador.

Vivimos en tiempos del sometimiento a la corrección política. “De esos barros, esos lodos”. Un blockbuster es un blockbuster. La comercialidad tiene varios aranceles que pueden obstaculizar el rendimiento en taquilla. Quizá haya sido éste uno de los problemas de la adaptación de David Fincher, pero eso es otra historia. La obra de Fede Álvarez tiene una puesta en escena que responde a lo que se le pide. La escena del aeropuerto digna de una producción de James Bond. La persecución en moto con ese gran final. Y la impresionante escena del caserón. A esto hay que sumarle el atractivo elenco de actores secundarios. Steve Merchant es una de las sorpresas. El “colega” de Ricky Gervais responde muy bien al drama. No es el papel de su vida pero da gusto verle. Otro de los secundarios Lakeith Stanfield también brilla. Fue secundario en el éxito de Jordan Peele, Déjame salir y se estrena como protagonista en la interesantísima Sorry to bother you, una sátira antirracista.


Millennium: Lo que no te mata te hace más fuerte tiene todas las piezas para gustar a los espectadores que esperan buen entretenimiento. Es difícil predecir la taquilla pero podría ser muy interesante que se respondiera muy a favor de sagas como estas. Sagas que pueden aportar un respiro de otro tipo de sagas que están sobrecargando el mercado y la atención. Sagas que se comportan como lo que no son. Sagas que aportan muy poco y que hunden grandes oportunidades para el entretenimiento.

La saga de Lisbeth Salander podría tomar caminos muy interesantes. Podría convertirse en un nuevo referente, aludiendo, claro está, a los movimientos sociales en los que estamos caminando. Y el trabajo de Claire Foy es apuesta segura para que la maquinaria funcione con innegable calidad.

Título original: The Girl in the Spider’s Web Director: Fede Álvarez Guion:  Steven Knight, Fede Álvarez, Jay Basu Música:  Roque Baños Fotografía: Pedro Luque Reparto:  Claire Foy, Sverrir Gudnason, Vicky Krieps, Sylvia Hoeks, Claes Bang, Stephen Merchant, Keith Stanfield, Cameron Britton Distribuidora: Sony Pictures