Probablemente cuando se pensó esta cinta de catástrofes al más puro estilo años ‘90, no pensaron que se estrenaría en un momento en el que el mundo está literalmente a la deriva, pero cuando las salas de cine están prácticamente vacías y carentes de grandes estrenos, es de agradecer que un blockbuster de manual como Greenland: El último refugio haga su aparición en las carteleras. No creo que sea el tipo de película que vaya a arrastrar a la gente a las salas, pero desde luego es la película más acorde con lo que está ocurriendo ahora mismo, porque ya que el planeta se está yendo al traste, Greenland supone aquello que se conoce como: “ya total, de perdidos al río”, celebremos el aparente fin del mundo.

Ric Roman Waugh, director de la última entrega de la trilogía Objetivo: Washington D.C (2019) vuelve a intentar hacernos creer que Gerard Butler sigue siendo una estrella, cuando la realidad, aunque dura, es que no lo fue nunca. Butler siempre fue algo así como el suplente de Russell Crowe o la alternativa “fortachona” a Clive Owen, nunca pasó de ahí y en honor a la verdad, la saga de Objetivo, flaco favor le ha hecho a su carrera. Por eso encontrarlo al frente de una cinta que deliberada y descaradamente calca los patrones a seguir del mejor cine de catástrofes que sentó cátedra y estilo durante la década de los maravillosos años 90, es tan lógico como evidentemente cutre. Greenland: El último refugio es una entretenida película que recrea los sucesos previos y posteriores al impacto de un meteorito en nuestro planeta ¿os suena la premisa? pues claro que es os suena, pero no, esta cinta no es Armageddon (Michael Bay, 1998) o Deep Impact (Mimi Leeder, 1998), ya quisiera.

Greenland: El último refugio pretende tomarse en serio en todo momento y es quizá ese su principal problema. Sus efectos especiales salvan los muebles, su reparto (Gerard Butler y Morena Baccarin) hacen lo que tienen que hacer, pero aún así se siente que no es suficiente para otorgar a la película de Ric Roman Waugh una personalidad e identidad propias. Si tu intención es narrar los hechos del fin del mundo “tal y como lo conocemos” y encontrar la salvación gracias a un enorme refugio estratégicamente colocado en diferentes puntos de la Tierra, pues entonces muéstrame eso que es lo que realmente interesa y sobre todo y lo más importante: es aquello que prácticamente no se ha visto antes, en cambio todo lo del asteroide, me temo que ya lo hemos visto antes y mucho mejor.

El cine de catástrofes es desde la entretenidísima Llamaradas (Ron Howard, 1991) pasando por la notable Twister (Jan De Bont, 1996) todo un must del cine comercial,  hasta llegar a títulos tan comunes en televisión que fueron todo un fenómeno como: Un pueblo llamado Dante’s Peak (Roger Donaldson, 1996), Volcano (Mick Jackson, 1997), todas ellas y por su puesto (Armageddon y Deep Impact) junto con Independence Day (Roland Emmerich, 1996) representaron de diversas maneras el miedo popular al cambio de milenio y así como a sus demonios comunes y al miedo general a que el planeta Tierra y la madre naturaleza reclame aquello que se les había arrebatado y maltratado (Waterworld, Kevin Reynolds, 1995). En esta línea Greenland plantea algo que actualmente no conecta con la sociedad general. Ahora mismo la actitud de la población mundial frente a una peli que plantea el choque de un asteroide podría ser tal que “okey, ya de perdidos al río”.

Desafortunadas coincidencias con otras películas (mejores) aparte y con la situación actual que estamos atravesando, Greenland: El último refugio es una película entretenida que se deja ver bastante bien y que cumple con su reclamo de blockbuster al uso, pero si esperas algo más, no lo encontrarás.

Título original: Greenland Director:  Ric Roman Waugh Guión:  Mitchell LaFortune, Chris Sparling, Ric Roman Waugh Música: David Buckley Fotografía: Dana Gonzales Reparto:  Gerard Butler, Morena Baccarin, Roger Dale Floyd, David Denman, Scott Glenn, Claire Bronson, Brandon Quinn, Randal Gonzalez, Rick Pasqualone, Nicola Lambo, Alan Pietruszewski, Scott Poythress, Gary Weeks, Tracey Bonner, Merrin Dungey Distribuidora: Diamond Films Fecha de estreno:  25/09/2020