Estamos atravesando un momento en el que desde el Arte, los autores tienen la responsabilidad de cargar contra todo aquello que coarte su libertad creativa y existencial. En parte de ahí (supongo) nace la necesidad de que la debutante bilbaina Alice Waddington se junte con el siempre interesante y visionario Nacho Vigalondo para que éste firme junto a Brian DeLeeuw, el guión de la estimulante y estilística ópera prima Paradise Hills. Un film en donde desde el postmodernismo encontramos un fuerte discurso feminista y anticapitalista, que seguramente no dejará indiferente a nadie.

A veces una buena premisa no es motivo suficiente para crear una buena película. Paradise Hills está muy bien intencionada, y eso debería ser algo incontestable, pero en la ejecución si es cierto que la película peca en gran parte de querer abarcar más de lo que parece capaz, además de estar lastrada por una premisa tan atractiva como inabarcable para un debut. El colorista film se puede entender como una versión actualizada y feminista en clave postmodernista de La fuga de Logan (Michael Anderson, 1976) pero es sobre todo una revisión rebelde de la simpática y corrosiva Las mujeres perfectas (Frank Oz, 2004), film que a su vez era una adaptación de la sugestiva Las esposas de Stepford (Bryan Forbes, 1975) basada en la incendiaria obra homónima de Ira Levin.

Paradise Hills es un refinado y futurista centro de reconducción de conducta para jovencitas ricas, al que es arrastrada Emma Roberts y en donde bajo la dirección de una maquiavélica institutriz interpretada por Milla Jovovich, tendrá que sumirse en un sueño eterno para dar paso a una versión “mejorada” de sí misma que ocupará su lugar en la alta sociedad. Una atractiva premisa que desde un precioso decorado y una estridente puesta en escena recrean una especie de nuevo Jardín del Génesis en el que tal y como ocurría en las sagradas escrituras, la mujer es creada a partir del hombre y es educada a partir de un patrón de conducta que se considera como adecuado para ella, para posteriormente expulsarla fuera del paraíso cuando ella movida por sus propios instintos y no los impuestos por la sociedad patriarcal, decide actuar por sí misma.

Las jóvenes y talentosas Awkwafina y Eiza González acompañan a la musa de Ryan Murphy en una visualmente muy atractiva propuesta que hace ligeramente aguas al tratar de ser un alegato feminista y un firme thriller que es más crítica social camuflada de modernismo, que una película con emociones reales.

 

Paradise Hills ha tenido su estreno mundial en el Festival Internacional de Cine Fantástico de Sitges en donde su colorista fábula ha calado mejor de lo esperado. Su recepción en círculos no especializados por así decirlo, dudo que sea tan entusiasta, pero es innegable que en cualquier caso es un más que digno debut internacional para esa interesante directora que se encuentra bajo el artístico nombre Alice Waddington.

Título original: Paradise Hills Director: Alice Waddington Guión: Brian DeLeeuw, Nacho Vigalondo Música: Lucas Vidal Fotografía: Josu Inchaustegui Reparto:  Emma Roberts, Danielle Macdonald, Awkwafina, Milla Jovovich, Eiza González, Jeremy Irvine, Arnaud Valois, Hunter Tremayne Distribuidora: Alfa Pictures Fecha de estreno:  11/10/2019