03837-WiB AOD-Photo Nick Wall.NEF

Me sentí congratulado ante el estreno de La mujer de negro, no era una gran película, pero la vuelta de Hammer como productora era a lo grande, con una película de terror de corte puramente clásico, que dejaba toda su fuerza en la construcción de una atmósfera desasosegante y realmente tenebrosa. Si bien, aquella era una historia completamente cerrada, ya sabemos que si en un género proliferan las secuelas, éste es el género del terror. Cualquier excusa es buena si la dicha es buena y se pueden estirar las bases sobre las que el éxito de la anterior se cimentó. En esta ocasión, y teniendo en cuenta que la historia se centraba sobre una casa con un oscuro secreto, cualquier historia es completamente válida mientras que se centre en el mismo emplazamiento, y ahí es básicamente en lo que se asienta esta secuela: en añadir el “2” sobre la puerta de la casa.

En esta ocasión la situación se centra en la Segunda Guerra Mundial, hasta la casa se trasladaran unas cuidadoras con un grupo de niños huérfanos para tratar de esquivar los bombardeos que levantaron Londres durante este periodo. Por supuesto, la estancia no será nada plácida, y pronto se tendrán que enfrentar contra la tenebrosa casa que hará que los niños se vayan matando poco a poco a sí mismos.

00457-WiB AoE-Photo Nick Wall.NEF

El principal problema que me despierta La mujer de negro: El ángel de la muerte, es que pierde por completo la identidad que tenía su predecesora. Porque si bien, uno puede esperar que esta secuela no esté a la altura de lo mostrado en la anterior, sí que espera que cuanto menos, intente respetar la esencia de la que la otra hizo gala. Si al principio comentábamos que el principal baluarte de la película de James Watkins (firmante de la también estupenda Eden Lake) se encontraba en la estupenda creación de su atmósfera, aquí esto se olvida por completa, sustituyéndola por el susto fácil. Un susto que ni siquiera está demasiado trabajado, que se basa por completo en el golpe de efecto, no es tanto el problema que no resulte novedoso o sorprendente, sino que ni siquiera resulta eficaz. No, no sólo asusta, sino que es incapaz de provocar el más mínimo sobresalto.

La mujer de negro: El ángel de la muerte, pertenece a esa serie de secuelas totalmente imprescindibles, que no sólo no tienen nada que aportar, sino que además parece no saber que había funcionado en la anterior para por lo menos intentar repetirlo. Ni siquiera la belleza de su protagonista, Phoebe Fox, es capaz de captar mi atención por un solo momento. Claro, que tampoco ayuda la terrible sosería de Jeremy Irvine, ese tipo al que ya vimos en War Horse, una de las peores películas de Spielberg, en la que el chico tenía menos carisma que el caballo protagonista.

Quizá lo poco destacable de su película se encuentre en su apartado técnico, especialmente en la cuidada fotografía, de aspecto formalmente inglés. Poco para salvar una película aburrida, sin gracia, y que lo que es peor, evidencia que a veces una película se encuentra tan completamente cerrada, que la fórmula no se puede estirar para una secuela, máxime, cuando ésta parece hecha de oficio, sin haberse parado ni siquiera a estudiar qué fue lo que funcionó en la primera. La mujer de negro: El ángel de la muerte es de esas secuelas que empañan el trabajo realizado en la primera entrega, una pena, porque aquella era realmente disfrutable.

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Ficha técnica:

Título original: The Woman in Black 2: Angel Of Death Director: Tom Harper Guión: Jon Croker Música: Marco Beltrami, Brandon Roberts Fotografía: George Steel Reparto: Helen McCrory, Jeremy Irvine, Phoebe Fox, Oaklee Pendergast, Adrian Rawlins, Ned Dennehy, Faith Elizabeth, Jorge Leon Martinez, Leanne Best Distribuidora: eOne Fecha de estreno: 27/02/2015