Las películas sobre atracos conforman un apasionante género prácticamente en sí mismo, pero estamos en el año 2018 y el cine toma buena nota de los avances y pasos decisivos que se están dando en la industria. Algo que se materializa en la segunda película de un género tradicionalmente popularizado por hombres que ahora tras la simpática Ocean’s 8’ (Gary Ross) retoma el concepto de atraco y empoderamiento femenino en Viudas, el último trabajo de Steve McQueen, ganador del Oscar a mejor película por 12 Años de esclavitud (2013).

Las diferencias entre un blockbuster y el cine de autor nunca han sido tan equidistantes como en esta solvente e intensa película. Para su nuevo proyecto Steve McQueen se ha cuidado muy bien de estar lo mejor armado posible y lo ha hecho desde el guión, adaptando mano a mano la narración junto a la guionista Gillian Flynn para construir dos horas y 10 minutos de puro espectáculo cinematográfico inspirado en una serie de televisión británica de principio de los 90 del mismo título. Desde (y con la excepción) de Plan oculto (Spike Lee, 2006) no se hacía un blockbuster sobre atracos con alma de autor y construcción de personajes a un nivel tan exquisito como resulta en Viudas. Según las palabras de su propio creador, “la cinta posee la habilidad de contar la historia desde cinco puntos de vista distintos” (los de cada una de sus protagonistas corales) que conforman una trama con ecos de cine negro y película de personajes. Unos personajes desesperados que hacen todo lo que está en sus manos por agarrarse a la vida con uñas y dientes y pelear por aquello que les corresponde como pago de unas fracasadas relaciones sentimentales que las han llevado al límite.

 

Bajo la excusa de dar el golpe perfecto Viudas crea una atmósfera demoledora por la que deambulan tantos personajes como intereses en común, en la que hay lugar para una crítica social-política al stable position norteamericano y a la toxicidad e ilegalidad que se materializa en la corrupción de sus mandatarios y gobernadores. Un vehículo que sirve para el lucimiento de un espectacular reparto en el que destaca la siempre notable Viola Davis (probablemente la actriz afroamericana que mejor llora del mundo), la incombustible Elizabeth Debicki, vista anteriormente en El gran Gatsby (Baz Luhrmann, 2013) en donde brillaba con luz propia, y el imponente Daniel Kaluuya, que aquí hiela la sangre con solo colocarse delante de la cámara en una interpretación que está en el extremo opuesto x mil de Déjame salir (Jordan Peele, 2017) en la que ya había enamorado a medio mundo – además de por supuesto a mí-

Un grupo de mujeres en terreno de hombres son las titeres que su director y guionista usan para sorprender al espectador a base de giros y conversaciones estoicas que desembocan en un electrizante clímax final que se hace aún más vibrante gracias a la partitura de Hans Zimmer, quien vuelve a reunirse con el director por tercera vez consecutiva.

Si hay ponerle alguna pega a la película es que en algún momento del desarrollo de la misma peca de querer contar y abarcar tantos detalles de sus personajes que su desenlace puede llegar a ser tildado de más bien episódico que cinematográfico, pero con todo y con eso funciona de forma solvente hasta el último minuto.

Viudas será un buen entretenimiento para el gran público y a su vez un híbrido casi único en su especie que funcionará por un lado como película de gangsters y por otro como drama social con ecos de cine negro, y no con una, sino con cuatro femmes fatales, de las que tomar nota.

Título original: Widows Director: Steve McQueen Guion:  Gillian Flynn, Steve McQueen Música:  Hans Zimmer Fotografía: Sean Bobbitt Reparto:  Viola Davis, Michelle Rodriguez, Elizabeth Debicki, Cynthia Erivo, Colin Farrell,Brian Tyree Henry, Daniel Kaluuya, Jacki Weaver, Carrie Coon, Robert Duvall,Liam Neeson, Jon Bernthal Distribuidora: 20th Century Fox