Hace treinta años se estrenó La noche de Halloween, una película de culto dirigida por John Carpenter y protagonizada por Jamie Lee Curtis; dicha obra dio el pistoletazo de salida a la época dorada de los slashers y gracias a ella salieron a la luz historias como Viernes 13 o Pesadillas en Elm Street. Esta nueva secuela pretende insuflar aire a la desgastada saga e introducir a nuevas generaciones a su terrorífico universo.

Ha pasado mucho tiempo desde que Michael Myers aterrorizó el pueblo de Haddonfield la noche de Halloween. Ahora su víctima preferida y final girl por excelencia es abuela y él se dispone a ser trasladado a otro centro psiquiátrico de dudosa reputación. A partir de aquí la película no presenta nada nuevo y se dedica a repetir la misma estructura que su predecesora, es decir: Michael escapa del vehículo que le transporta, llega al pueblo para asesinar a diestro y siniestro y se reencuentra con Laurie. La cinta incluso presenta una versión del doctor que apareció en la primera entrega, tan evidente resulta la repetición que el propio guion se permite hacer un chiste al respecto “Así que usted es el nuevo doctor Loomis”
Dicho médico posee una subtrama que es totalmente irreverente y prescindible.

La nieta de nuestra querida Laurie es un nuevo personaje que lejos de estar explotado o resultar novedoso parece molestar a la hora del desarrollo de la trama. Hecho que se refuerza cuando la película alcanza su trecho final, pareciese que de repente los guionistas se acuerden de que este carácter sigue pululando sin ton ni son y deciden dedicarle una pequeña secuencia que vocifera a gritos un “No nos hemos olvidado de ti aunque casi lo hacemos”

Sin duda el mayor atractivo reside en el reencuentro entre Laurie Strode y Michael Myers;  una de las mejores y más conseguida relación entre víctima y asesino. Ambos se necesitan, de alguna manera viven el uno para el otro y siempre se tienen en el pensamiento. Este odio mutuo les da fuerzas para seguir, y es muy probable que uno de los dos hubiese muerto ya si el otro no existiese.  De hecho la propia Laurie comenta que está ansiosa por ver a Michael en persona y matarle con sus propias manos, lleva años entrenando e incluso ha construido un bunker para estar preparada. El odio gobierna las mentes de presa y cazador.

Aunque Carpenter no ha dirigido esta entrega, el estilo visual es muy parecido a su antecesora aunque ésta última gana ritmo y no abusa tanto del plano subjetivo o el travelling. Hecho que gustará a los jóvenes, pero que no ayuda en absoluto a sentir la tensión que generaba su homónima. Esta historia no presenta nada nuevo pero es una película solvente. Aunque su afán por agradar al fan impide que se innove en una historia que ya está trillada.

Pese a quién le pese la secuela es potable, pone punto y final al legado de  un Michael Myers que esperamos no volver a ver en la gran pantalla.  Jamie Lee Curtis sobresale por el resto y la banda sonora sigue siendo espectacular, pero no debemos olvidar que el guion tiene agujeros, éstos se manifiestan a  la hora de querer dar giros sorprendentes o en la confección de sus nuevos personajes. La entrega resulta asequible pero no deslumbrante.

Crítica escrita por Isabel García

Título original: Halloween Director: David Gordon Green Guion:  David Gordon Green, Danny McBride Música:  John Carpenter, Cody Carpenter, Daniel A. Davies Fotografía: Michael Simmonds Reparto:  Jamie Lee Curtis, Nick Castle, Judy Greer, Miles Robbins, Virginia Gardner,Will Patton, Toby Huss, Haluk Bilginer Distribuidora: Universal Pictures