Cada año afortunadamente salen nuevas películas y trabajos que abogan por la visibilidad del colectivo homosexual, este año es un honor poder decir que la película LGBT+ más rompedora, valiente y hermosa de la temporada es española y nace desde el origen y el foco de la multiculturalidad y la tradición del estrato de la raza gitana. Un mundo en el que ni siquiera se habla de lo que significa ser gay porque eso está prohibido.

La debutante y encantadora Arantxa Echevarria se tira a la piscina con una historia que antes nadie se ha atrevido a contar, una película sobre el amor de dos mujeres de etnia gitana y que polémicas aparte, es un canto a la esperanza, a la valentía y a la vida. Carmen y Lola es mucho más que una película LGTB+, es sobre todo una profunda historia feminista sobre dos mujeres que se enfrentan a un mundo que aman y veneran desde niñas, para poder ser libres y como diría nuestra amiga Agrado “para parecerse un poco más a lo que habían soñado de sí mismas”.

Un barrio de tradición gitana del extrarradio de Madrid sirve como escenario para que Lola, una gitana con aspiraciones fuera de su familia, que sueña con otra vida se enamore de Carmen, una gitana pedida en matrimonio que tambaleará los cimientos de lo convencional y lo establecido como “normal” en una vida que ni Lola ni ella consideran que les pertenezca. Iniciando con ello una huida peligrosa hacia la libertad dejando a su rastro unas familias destrozadas y un sistema que las repudia simplemente porque son diferentes. Un implacable trabajo de disección que en ocasiones llega incluso a helarte la sangre gracias a unas interpretaciones portentosas de un reparto prácticamente novel en el que destacan Rosy Rodriguez y Zaira Morales (las respectivas Carmen y Lola de esta historia de amor), Carolina Yuste (la única actriz profesional de la cinta) y el rayo de luz que irradia en las vidas de sus protagonistas y de toda la película. E irremediablemente el espectacular trabajo de la inédita Rafaela León, que interpreta a la madre de Lola y que literalmente te romperá el corazón.

Carmen y Lola no pretende ser un análisis crítico de la cultura y tradición gitanas (al menos a mi no me lo ha parecido), por el contrario Arantxa Echevarria se esmera en firmar el guión y la dirección de una película que con mucho mimo funciona como un llamamiento de aquellas personas que independientemente del estrato social al que pertenecen se sienten minusvaloradas y sin respeto ante un sistema legal que debería hacer por ampararles al margen de su descendencia y origen. Esta en ocasiones dolorosa cinta es un intenso melodrama lleno de luz y escenas de poesía urbana que recorren los distintos lugares de ese barrio gitano y del corazón de sus jóvenes enamoradas que luchan con uñas y dientes por obtener algo que por nacimiento les ha sido negado.

Más allá de su incuestionable calidad cinematográfica y su probable provocación, Carmen y Lola es una película necesaria que ayuda a empezar a construir un nuevo camino hacia un futuro más digno para todas aquellas personas que se sientan identificadas con estas dos chicas jóvenes, gitanas y sí, lesbianas. La incendiaria ópera prima de Echevarria puede regalarnos alguna que otra alegría durante la próxima temporada de premios, pero en donde ha ganado incuestionablemente es en nuestros corazones.

Título original: Carmen y Lola Director: Arantxa Echevarria Guion: Arantxa Echevarria Música: Nina Aranda Fotografía: Pilar Sánchez Díaz Reparto:   Moreno Borja, Carolina Yuste, Rosy Rodriguez, Zaira Morales, Rafaela León Distribuidora: Super 8 Films