Cuando Matthew Vaughn y su partner-in-crime del mundo del cómic Mark Millar decidieron trabajar en la primera entrega de Kingsman: Servicio Secreto (Matthew Vaughn, 2015), tenían muy claro que debía existir un distanciamiento con la línea oscura e introspectiva que, incluso a día de hoy, contagia el cine de espías con Jason Bourne y el Bond de Daniel Craig portando el estandarte. Kingsman se convirtió en una cinta de acción siempre en el punto medio entre la sofisticación y el humor más gamberro, con un tratamiento sencillo de los personajes y de la trama y, por encima de todo, una total falta de pretensiones en pro de una frenética, original y cautivadora aventura.

En Kingsman: El Círculo Dorado, Vaughn vuelve a reunir al equipo de la primera entrega (un impresionante Colin Firth incluído) para continuar con las aventuras de Eggsy (Taron Egerton), ahora transformado por completo en un agente de Kingsman, la agencia de espionaje oculta en una sastrería en pleno centro de Londres, que, tras sobrevivir a la destrucción de las sedes de la organización perpetrada por una poderosa criminal (Julianne Moore), deberá unir fuerzas con sus símiles estadounidenses para detenerla.

En esta secuela permanecen intactos prácticamente todos los rasgos característicos de su antecesora: la acción desenfrenada, la evasiva a los clichés que encierra el género y la manera audaz de resolver los conflictos argumentales que se presentan en el desarrollo. A Vaughn, sin embargo, no le tiembla el pulso en mostrar más escenas de acción (que dejan en ridículo la venerada escena de la iglesia de la primera entrega en cuanto a coreografía e inventiva) y en aumentar la dosis de humor en los personajes sin resultar una parodia de lo visto anteriormente; todo en su conjunto concluye en una película apacible de aventuras.

También El Círculo Dorado encierra sorpresas. La principal es la reincorporación de Colin Firth como el superagente Harry Hart, no solo ingeniosa en su planteamiento dentro de esta secuela, sino también con los sorprendentes matices del personaje, mostrándose en esta película como un ser vulnerable, desmemoriado y desaventajado de reflejos; una antítesis de lo que vimos de éste en la anterior aventura. Sin embargo, si en Servicio Secreto, para sorpresa de todos, se apreciaba el potencial de Firth como action hero, en esta película recupera el mismo ritmo y entrega que en su predecesora. Por otro lado, el soplo de aire fresco que proporciona el reparto que da vida a los espías americanos es gratificante; cabe destacar ante todo el trabajo de Pedro Pascal (el Pablo Escobar ficcionado en Narcos) como miembro de los Statesman y también el trabajo de los secundarios como la villana interpretada por la grandísima Julianne Moore y, ante todo, el descubrimiento del cantante Elton John como gran recurso cómico de primer nivel.

Con una filmografía corta, pero no por ello menos interesante, a sus espaldas, Matthew Vaughn, junto a su co-guionista estrella Jane Goldman, nos vuelve a deleitar con otra cinta de aventuras, de intriga y de humor a la que ya nos acostumbró en Kick-Ass o X-Men: Primera Generación. Una película de entretenimiento perfecta para cerrar el verano que, en su poso, crean más ansias de ver una tercera aventura de estos Kingsman que una vigesimoquinta película de 007.

Título original: Kingsman: The Golden Circle Director: Matthew Vaughn Guión:  Matthew Vaughn, Jane Goldman Música: Henry Jackman, Matthew Margeson Fotografía: George Richmond Reparto:  Taron Egerton, Colin Firth, Julianne Moore, Mark Strong, Halle Berry, Pedro Pascal, Channing Tatum, Jeff Bridges, Elton John, Bruce Greenwood, Emily Watson, Edward Holcroft, Hanna Alström, Sophie Cookson, Michael Gambon Distribuidora: 20th Century Fox Fecha de estreno:  22/09/2017