Tras el relativo varapalo que se llevó con la malograda saga The Amazing Spider-Man, Marc Webb vuelve a lo que mejor se le da, abordar al terreno de la compleja mecánica del corazón y de cómo los sentimientos nos dominan y nos convierten (a menudo) en mejores personas.

Después de descubrir su potencial en estos lares con 500 días juntos (2009) – sin duda una de las mejores comedias románticas de los últimos años -, su director logra una historia que aparentemente hemos visto mil veces y que sorprende por su capacidad para retratar la ternura y el cariño como un verdadero genio.

Un don excepcional es la curiosa y resolutiva combinación de uno de los mayores y mejores melodramas de la Historia del Cine como Kramer contra Kramer (1979) con algo de la entrañable El indomable Will Hunting (1997), aderezado con esa clásica fórmula en Hollywood de familiar guapo y joven que ve cómo su vida cambia cuando le toca hacerse responsable de la custodia de su sobrina, tras fallecer trágicamente su hermana y madre de la pequeña. Esta trama que parece haber sido filmada hasta la saciedad, es el vehículo que su notable director utiliza desentrañar una compleja y preciosa historia de afecto entre la pequeña y talentosa Mary, interpretada por la encantadora Mckenna Grace y su entrañable tío Frank,  interpretado por un sorprendente Chris Evans muy alejado del habitual Capitán América al que nos tiene acostumbrados, que aquí nos deleita con la mejor interpretación de su corta pero intensa carrera.

La cinta narra cómo sus felices vidas se complican cuando la pequeña deja entrever su superdotado potencial para las matemáticas y su hasta entonces desaparecida y adinerada abuela aparece para hacer todo lo posible por arrebatarle la custodia de la pequeña a su hijo y tutor legal. Otra excusa muy bien aprovechada para dotar al film de unas excelentes interpretaciones de unas secundarias de lujo como Octavia Spencer (vecina de la niña) y Lindsay Duncan (la inquebrantable abuela). Una trama que a priori puede resultar muy poco atractiva y que invita a la sobremesa del fin de semana, pero que mucho más allá de eso sorprende y funciona ejecutando una sensacional feel good movie en toda regla que cuenta en su haber con unas poderosas secuencias de juicios y tribunales y un inolvidable personaje roba planos protagonizado por Freud, un gatito naranja de un solo ojo, que es el animalito más dulce y precioso que podáis ver sin lugar a ninguna duda en todo este año en cualquier película.

Marc Webb consigue emocionarnos con una película muy sincera y sencilla que nos plantea un interesante debate personal sobre cómo se debe educar y criar a una poderosa mente del mañana, cuando todavía es una pequeña niña que disfruta de la vida haciendo cosas tan corrientes como ir a la playa a  volar una cometa con su gatito.

Título original: Gifted Director: Marc Webb Guión: Tom Flynn Música: Rob Simonsen Fotografía: Stuart Dryburgh Reparto:  Chris Evans, Jenny Slate, Octavia Spencer, Lindsay Duncan, Mckenna Grace, Keir O’Donnell, John Finn, Kelly Collins Lintz, Joe Chrest, Scott Christopher Kelly, Cameron Mills, Jeremy Ambler Distribuidora: 20th Century Fox Fecha de estreno:  30/06/2017