La corta trayectoria de Pedro Aguilera se resume en dos películas: La influencia y Naufragio. La primera de ellas remite inevitablemente a los directores con los que el español colaboró como ayudante de dirección —Carlos Reygadas y Amat Escalante, el primero desempeña las funciones de productor en la ópera prima de Aguilera y el nombre del segundo aparece reflejado en los agradecimientos—, así como al cine Haneke. En su segundo trabajo decidió renovarse y optó por acercarse a un mundo más críptico y ensombrecido por la dualidad humana, claramante inspirado por el cine de Lynch.

En La influencia, se dedicaba a criminalizar sin clemencia a una persona que sufría una profunda depresión; en Naufragio, demostraba tener una postura racista con la situación de los subsaharianos que se adentran en la península en busca de una vida de mejor, además de ser una película machista y homófoba. Si menciono todo esto es para mostrar el progreso inmoral de este director hasta llegar a Demonios tus ojos, en la que hace todo lo posible para justificar una violación.

La desidia de Aguilera vuelve a ser tan evidente como en sus anteriores trabajos. Seguramente sea porque para él, el cine no es más que un medio en el que verter todas sus obsesiones incestuosas que debe de tener en su cabeza. No se explica de otra forma el uso abusivo del mismo plano subjetivo, de una cámara que el personaje de Julio Perillán esconde en el interior de una máscara en la habitación de su hermana, interpretada por Ivana Baquero. Y este uso reiterativo muchas veces no tiene coherencia narrativa, pues lo sigue usando a pesar de que no hay un personaje que lo justifique. Quizá lo hace para buscar la complicidad del que ve la película y despertar en el espectador unas perversiones que el director considera latentes en toda persona.

La película va más allá hasta volverse repugnante y vomitiva. Una constante manipulación que culmina en una violación. Lejos de denunciar este abominable acto, el director lo justifica al criminalizar a la víctima, además de tratar con cierta condescendencia al violador. Así lo demostró en distintas entrevistas en las que incluso llegó a definir su película como feminista. Aguilera se regocija en la abyección como los cerdos lo hacen en el lodo. Su desfachatez alcanza el límite cuando considera apropiado incorporar un discurso en el critica la piratería, así como la desconfianza que reina en la industria del cine español. Quizá lo hace para ensombrecer un acto criminal. Si André Bazin decía que el cine sustituye nuestra mirada por un mundo amoldado a nuestros deseos, ¿cómo habría que definir a Pedro Aguilera? Contesten ustedes la pregunta cuando vean la película.

Crítica escrita por Brian Garrido

Título original: Demonios tus ojos Director: Pedro Aguilera Guión: Pedro Aguilera, Juan Carlos Sampedro Música: Richard Córdoba Fotografía: Miquel Prohens Reparto: Ivana Baquero, Julio Perillán, Lucía Guerrero, Nicolás Coronado,Juan Pablo Shuck, Elisabeth Gelabert Distribuidora: Good Films Fecha de estreno:  12/05/2017