A veces las situaciones de mayor terror o que más pánico nos producen provienen de pesadillas en las que nos toca vivir una experiencia límite, que nos muestra lo peor de una sociedad deplorable de la que nos guste o no formamos parte. De esto y de cómo podemos reaccionar ante ello, es de lo que habla la última película de uno los directores más necesarios y auténticos del panorama europeo: el señor Álex de la Iglesia.

Con la naturalidad y la cercanía que le caracteriza el prolífero director nos recibió y no dudo en contestar a nuestras preguntas sobre su peculiar película El Bar. Un film electrizante y brutalmente verosímil, que con la misma intención que la célebre cinta de Roberto Rossellini Roma, Ciudad Abierta (1945), juega a mostrar las claves del verdadero terror social de una situación que habla de la sociedad en la que vivimos y de las consecuencias que esta tiene en nuestros actos y en las personas en las que finalmente optamos por convertirnos.

En palabras de su propio director “Muchas veces con tal de no enfrentarnos a nuestros propios miedos somos capaces de hacer cosas increíbles. Aquello que llamamos horror, crimen y violencia forman parte de nuestra vida diaria, solo que no la llevamos a sus últimas consecuencias, porque afortunadamente no estamos sometidos a una situación terrible.  Pero, si viviéramos por ejemplo en Siria, o nos viésemos de repente en medio de una situación lamentable como la de un atentado, tu manera de salir de esa situación probablemente no sería digna. Sería el resultado de hacer cualquier cosa para conseguir salvarte. Eso es humano y no es nada denunciable, es la consecuencia de ser nosotros mismos”.  De esto habla El Bar, una película sobre cómo 8 desconocidos se ven en la necesidad de hacer todo aquello de lo que se consideran capaces para sobrevivir a una situación terrorífica que no entienden y que atenta contra uno de sus principales miedos: el de lo desconocido.

Con su película número catorce, Álex de la Iglesia recupera aquello que un día lo hizo tan célebre y especial, su forma de narrar y desarrollar historias pintorescas que desde lo cotidiano son capaces de reflejar lo maravilloso y lo grotesco de nuestra sociedad. Un trabajo que cabalga a medio camino entre la comedia negra, el thriller intenso, la tragedia y el terror. El Bar cuenta con un ritmo apabullante que empieza de forma excelente y que a medida que avanza asciende hasta un electrizante desenlace, que convierte a la cinta en la película mejor rematada de su director desde la memorable La Comunidad (2010).

Un certero ejercicio de cine coral que cuenta con excelentes interpretaciones de un reparto en el que destacan una sorprendente Blanca Suárez (heroína involuntaria del film) que juega a representar la mejor parodia de sí misma junto a actores de la talla del siempre entregado Mario Casas, el intenso Jaime Ordoñez y las innegables damas de la interpretación Carmen Machí y su distinguida excelencia Terele Pávez, que hacen de la película un entretenimiento tan disfrutable como recomendable.

El Bar es un inteligente film de género puramente castizo y made in Spain que tiene ecos del mejor cine de terror como La Cosa de John Carpenter (1982) o Rec 3: Génesis de Paco Plaza (2012) y seguir siendo 100 por cien auténtica y original.

Título original: El bar Director: Álex de la Iglesia Guión: Álex de la Iglesia, Jorge Guerricaechevarría Música: Carlos Riera, Joan Valent Fotografía: Ángel AmorósReparto:  Mario Casas, Blanca Suárez, Secun de la Rosa, Terele Pávez, Carmen Machi, Jaime Ordóñez, Joaquín Climent, Alejandro Awada, José Sacristán Distribuidora: Sony Pictures Fecha de estreno:  24/03/2017