Todos queremos algo - Querida nostalgia adolescente

Siempre me he considerado muy fan del cine de Linklater, no sólo porque nos haya regalado  una de las mejores historias románticas cinematográficas, sino por su carrera en general. Incluso las “pequeñas” películas dentro de su filmografía prestan algún interés en el espectador, sin la necesidad de historias demasiado complicadas y enrevesadas, Linklater siempre muestra su capacidad de construir unos guiones y diálogos en los que la naturalidad fluye, y no es nada difícil conectar con el vaivén conversacional de los personajes, así como de establecer un vínculo rápido con los personajes que protagonizan la historia. Linklater parece construir una obra que gira en torno a la nostalgia en diferentes rangos de la vida humana hasta culminar en la vida en particular: en la trilogía de ‘Antes de…’ plantea la nostalgia de una relación romántica, en Boyhood la de toda una vida que se esfuma, y tanto en Movida del 76 como ahora, en Todos queremos algo la nostalgia de una época en particular, en la que los sueños sólo acaban de empezar.

De ‘Todos queremos algo se dice que es la secuela espiritual de Movida del 76, película que Linklater estrenó en 1993, y es bastante acertado considerarla como tal. En esta segunda, la acción se centraba en el último día de instituto, Linklater despertó la nostalgia de esa época tan gamberra y desenfrenada que se vive en el instituto, o por lo menos, según los tópicos más americanos. Muchos la compararon con el American Graffiti de George Lucas, pero sin duda, Linklater demuestra una facilidad a la hora de relatar y tratar con la melancolía adolescente e incluso vital, como ya hemos mencionado que pasa en Boyhood.

En Todos queremos algo la acción se sitúa en el fin de semana anterior al comienzo de las clases de la universidad. Conocemos a los nuevos integrantes de un equipo de béisbol y con ellos entramos en el grupo ya formado. Las buenas vibraciones se disparan desde que suena my sharona en el coche, conducido por Jake, representa esa ilusión por el inicio de una nueva etapa. Con él conocemos a los integrantes del equipo:¬ queda tan sólo un fin de semana, así que van a aprovechar el último respiro de vacaciones al máximo. Presentada de esta manera, la película podría tornarse todo lo tópica que pudiéramos imaginar: fiestas, coches y chicas con una ambientación de los 80. Pero siendo Linklater, sería un error banalizarlo hasta ese punto, aunque sí que es cierto que la actitud con la que se presenta la película se enfoque a través de unas actitudes algo masculinizadas (convivimos con un equipo de béisbol) para nada me parece molesto dentro del ambiente de la película, Linklater sabe cómo manejar a un grupo de adolescentes y que no odiemos para nada ese carácter infantil en algunos de ellos.

Todos queremos algo - Querida nostalgia adolescente

Los personajes son estereotipos, sí, pero esto no tiene porqué resultar ser algo negativo, en esta película el juego estereotipado colabora en positivo gracias a la frescura con la que se construyen y son interpretados los personajes. Todos los actores, caras muy nuevas en la gran pantalla, transmiten esa vitalidad y la espontaneidad necesaria para un episodio universitario. No sólo es mérito de Linklater, sino de un muy buen trabajo de cásting. Cada uno acompaña a su papel y es muy fácil simpatizar con ellos, aunque tengan algunos comportamientos, como ya he destacado, infantiles, siempre es algo que se halla, y se entiende como intrínseco dentro de la creación del personaje y no se atribuye al reflejo de unos ideales en particular.

Como en todas las películas de Linklater surgen conversaciones en las que podemos sentirnos completamente identificados y siguen mostrándonos pequeñas pinceladas de vida, demuestra de nuevo algo que me fascina: si el ser humano se une por algo, es porque todos somos capaces de llegar a un mismo punto de reflexión, seamos quienes seamos y vivamos donde vivamos, todos pensamos en cosas similares. Los diálogos, de nuevo,  vuelven a construir un relato vivo y llamativo, además que se presta a proporcionar varias carcajadas en la sala, que siempre se agradece y funcionan muy bien dentro del tema y la historia.

En Todos queremos algo, de hecho, todo funciona demasiado bien, simplemente incita a dejarse llevar, disfrutar de las elecciones musicales que proporciona Linklater, acertadísimas, y de revivir una etapa o sentir que has vivido en ella. Si algo sabe hacer Linklater, es esto, y aquí lo demuestra al completo: la nostalgia, la sonrisa durante el metraje y la felicidad al salir de la sala.  

 

4_estrellas

Ficha técnica:

Título original: Everybody Wants Some!! Director: Richard Linklater Guión: Richard Linklater Música: Varios Fotografía: Shane F. Kelly Reparto:  Ryan Guzman, Zoey Deutch, Tyler Hoechlin, Wyatt Russell, Adriene Mishler, Blake Jenner, Jonathan Breck, Jessi Mechler, Glen Powell, Will Brittain, Taylor Murphy, Lizzy Pop, Vanessa Amaya, Sophia Taylor Ali, Tory Taranova Distribuidora: Avalon Fecha de estreno: 01/07/2016