Jugada maestra – La herencia envenenada | La Cabecita

Vaya por delante que a mí lo que sea, si lo protagoniza Glen Powell, ya mi interés al menos lo tiene. Pero si encima es estando al frente de una versión libre y traviesa de La herencia de Tía Agatha, en la que el objetivo es cargarse uno a uno a todos los miembros de la familia para poder cobrar la herencia, entonces ya me ganas por completo. Jugada maestra no es que sea precisamente una adaptación de mi juego de mesa favorito de todos los tiempos, pero en honor a la verdad el concepto es el mismo y el resultado es tan disfrutable como cabía esperar.

John Patton Ford escribe y dirige este simpático entretenimiento de suspense travieso con la dosis justita de mala baba, hecha a la medida de su imponente estrella protagonista. Jugada maestra es una comedia negra de suspense que habla de lo que más y mejor define a los ricos de clase alta: la codicia. El film nos adentra en la burguesía norteamericana a través de los imponentes ojos de Glen Powell que interpreta a Becket. Un potencial heredero de una fortuna millonaria, que tiene a sus espaldas una complicada relación con su familia a consecuencia de un desliz de su madre y que le pone en una difícil tesitura para heredar su parte del millonario legado familiar: es el octavo en la línea de sucesión. Lo cual, por supuesto, tiene una fácil solución: matarlos a todos hasta que solo quede él.

Jugada maestra pone toda la carne en el asador para con su carismático protagonista al que cede el peso íntegro de la película. Becket se las ingeniará poco a poco para ir cargándose uno a uno a todos los miembros de su antipática familia que le procesen en la línea de sucesión, y en el camino nos deslumbrará con un variado repertorio de técnicas de asesinato que van desde el envenenamiento, al tiro con arco o a fingir un suicidio. Un festival de comedia muy negra que sorprende por su capacidad imaginativa para recrear un historial de crímenes perfectos que auguran un éxito total, sino fuese por un elemento inesperado de la trama, la ambiciosa Julia, una amiga de la familia interpretada por una Margaret Qualley tan bella como incesante en su cometido de interponerse entre Becket y su ansiada herencia.

Después de todo, ¿de qué sirve ser un heredero multimillonario si para conseguirlo tienen que desaparecer hasta 8 familiares que te llevan la delantera? Jugada maestra es la recreación del concepto claro de lo que supone una herencia envenenada, que al lado de los asuntos monetarios que Kiko Rivera le reclamaba a la Pantoja, reducen aquello a una pelea de niños.

Un estupendo entretenimiento que hará las delicias de todos aquellos fans de las películas clásicas de misterio y trapos sucios de la gente rica, que cuenta en su haber con un buen plantel de secundarios entre los que destacan Ed Harris, Zach Woods o Topher Grace, que acompañan a su irresistible protagonista en lo que se podría ver como una versión cinematográfica de “mil maneras  diferentes de morir” en clave de comedia negra de sobremesa. Un acierto que aunque peque quizá de ser algo más moralista y tibia de lo que su premisa apuntaba, resuelve bien el atolladero en el que su protagonista se ve envuelto dejando tras de sí una buena ristra de cadáveres.

Jugada maestra es un correcto y ameno entretenimiento que sirve entre otras cosas, para volver  a dejar patente el potencial de superestrella que tiene el bueno de Glen Powell, ya solo por eso bien merece la pena verla, pero es que además es muy disfrutable.

Título original: How to Make a Killing Director: John Patton Ford Guión: John Patton Ford Fotografía: Todd Banhazl Música: Emile Mosseri Reparto: Glen Powell, Margaret Qualley, Ed Harris, Jessica Henwick, Bill Camp, Zach Woods, Topher Grace  Distribuidora: Diamond Films Fecha de estreno: 15/05/2026