Dylan Minnette; Jack Black; Odeya Rush

En Lunar Park, para quien esto escribe la mejor novela de Bret Easton Ellis, el escritor era el protagonista de su propia historia. Se describía a sí mismo como un ser degradado que vivía atormentado por los fantasmas del pasado, especialmente los del protagonista de su propia novela American Psycho: Patrick Bateman. Este divertido juego metaficcional permitía al escritor desnudarse de una manera mucho más intensa a como lo podía haberlo hecho anteriormente, mientras que al mismo tiempo permitía que no se perdiera la estructura y la esencia de sus novelas. Y es inevitable estar viendo Pesadillas y recordar la novelas de Ellis, porque al fin y al cabo lo que hace aquí R.L. Stine (y sorprende que no firme el guion) es lo mismo que buscaba Ellis, a unas cuotas mucho menores y con cambio de formato incluido.

Para quien no viviese el fenómeno de Pesadillas que se vivió a mitad de los 90 años, este se basó en una serie de cerca de 100 libros escritos por R.L. Stine con diferentes historias de terror enfocadas en un ámbito infantil para los más pequeños de la casa. El éxito de las novelas fue abrumador, no había nadie que no tuviera un libro de Pesadillas en su estantería, ni biblioteca de un colegio que no contase con diversos ejemplares de las obras de Stine. Y aunque el boom de las adaptaciones literarias le pilló demasiado tarde a la obra de Stine, también hubo una serie de televisión de 30 minutos en la que se adaptaba uno de sus relatos en cada uno de los capítulos, una serie que se repitió en nuestras televisiones hasta la saciedad.

Props; Sets

Ahora, mientras que Hollywood sigue sumida en un halo de nostalgia mirando para atrás antes de sacar cualquier proyecto hacia adelante, se han acordado de Pesadillas y a alguien se le ha ocurrido que sería buena idea traer de vuelta la obra de Stine, pero el dilema ante un producto como este se encuentra en la forma de la que lo vas a presentar. Estás ante un producto infantil para niños que jamás han oído hablar de ello, mientras que los que van buscando esa explosión nostálgica hace veinte años que dejaron de ser niños. Y es por esto que el planteamiento que presenta Pesadillas me parece brillante, una película que al mismo tiempo respeta la obra de Stine, reescribiendo un último homenaje con sus monstruos más representativos y consiguiendo formar una historia lo suficientemente creepy como para causar terror en un niño de 8 o 9 años. Pero al mismo tiempo es una hija de su tiempo, entiende a la perfección cómo funcionaba el cine de los años 90 y lo mimetiza a la perfección en algo que por momentos llega incluso a parecer una puesta al día de Jumanji.

Pero es el hecho de que el personaje central sea el propio Stine lo que le imprime un plus mayor a la película. ¿En qué punto acaba el personaje y comienza la persona? Un juego de lecturas que podía haberse desarrollado hasta los límites del meta. Y, obviamente, uno lamenta que la película no busque jamás imponerse cuotas más altas, de aprovechar ese ingenio que se presenta en un guion que cuando se sale de los raíles prestablecidos lo hace con mucha inteligencia, pero incapaz de avanzar más allá.

901718 - Goosebumps

Pero esto es algo realmente perdonable si entiendes el tipo de producto que es Pesadillas, simple y llanamente una obra familiar de aventuras y ahí no se le puede poner ningún pero, pero estamos ante una de las obras infantiles más trepidantes que han llegado últimamente. Lo demás podía haber sido más interesante, sí, pero Stine no es Ellis, ni King, ni…, pero… ¿y qué?.

3_estrellas

Ficha técnica:

Título original: Goosebumps Director: Rob Letterman Guión: Carl Ellsworth, Darren Lemke, Larry Karaszewski  Música: Danny Elfman Fotografía: Javier Aguirresarobe Reparto: Dylan Minnette, Odeya Rush, Amy Ryan, Jillian Bell, Jack Black, Ryan Lee, Steven Krueger, Larry Mainland, Jeremy Ambler Distribuidora: Sony Pictures Fecha de estreno: 29/01/16