2431_D002_00336R

“Ya no se trata de ser el más rápido” dice Vin Diesel en cierto momento de Fast & Furious 7 cuando está elaborando un coche con un armazón protector. En cierta forma, esta frase marca el radical cambio que ha sufrido A todo gas a lo largo de 15 años y 7 películas. Era un cambio que se venía cuajando desde la cuarta entrega, y que se confirmó en la quinta. Un cambio sensato. Aquellas películas, algo chonificadas, habían perdido por completo su sino. Tras una muy entretenida primera entrega se vio que las carreras de coches de marras no tenían mucho jugo y carecían de interés para todo aquel que no fuera seguidor del programa Top Gear. Los coches debían seguir ahí, pero estos no debían ser el centro de la historia, sino nada más que una simple herramienta para el desarrollo de la historia. Cuando la saga comprendió esto, se fue poco a convirtiendo en una estrafalaria saga de acción macarra, dónde los coches eran simples vehículos para dar pie a las situaciones más jocosas e inverosímiles, nada más que eso, el resto estaba al servicio del espectador.

Con esta séptima entrega, sin duda la mejor de la saga, no cabe duda de que por fin han encontrado cuál es su lugar. A la certera inclusión de Dwayne Johnson hace dos entregas, necesaria como el agua de mayo, pues este ponía el carisma necesario en una cinta de este índole y del cual carecían por completo Vin Diesel y Paul Walker, la saga se vuelve más mercenaria que nunca con la inclusión de Jason Statham como un delirante villano y un Kurt Russell que pese a su edad, parece pasárselo de lo lindo interpretando a un personaje que bien podría ser un Snake Plissken en sus años de vejez. La película comienza allá donde terminase la anterior entrega, tras apresurar al personaje al que daba el personaje de Luke Evans, su hermano mayor, al que da vida Statham, ha vuelto clamando venganza, y tratará de poner en jaque a todo el grupo de conductores, mientras que estos, para poder detenerlo, tendrán que proteger a una hacker que será la que les ayude a dar con él. No nada de esto tiene un sentido demasiado lógico, pero realmente tampoco importa demasiado, porque la película busca ser demencialmente divertida, y vaya si lo consigue.

2431_D038_00307R_CROP

Porque no cabe duda de que Fast and Furious 7 es cine de acción a lo grande, en todos los sentidos, las emocionantes persecuciones, presentes y vibrantes, no son el epicentro de una historia en el que tienen el mismo que las coreografiadas peleas cuerpo a cuerpo algunas de ellas realmente excelentes, como la protagonizada por Ronda Rousey y Michelle Rodríguez, y sobre todo el batallón de armas que se dan cita. Estamos ante una película de esas que se aplican el cuento del “todo vale”, y lo lleva a la enésima potencia, desde saltos imposibles, cabriolas absurdas, hasta, y llegados a los puntos más álgidos unos coches saltado en paracaídas, una ambulancia tirándose desde un puente para colisionar contra un dron o un coche saltando por las ventanas entre los rascacielos de Abu Dhabi (prueba fehaciente de que el 11 septiembre está del todo superado). Todo esto está filmado con destreza por un James Wan que se aleja del género de terror para descubrirse como un firme sucesor de Michael Bay, su cámara siempre inquieta, incluso cuando la acción está más sofocada, pero también lleva a la película a gozar de un ritmo brutal durante sus más de dos horas de duración y consigue siempre que la acción sea clara en un final dividido en varios actos que parece casi propio del cine de superhéroes (además de compartir cierta obsesión por las curvas femeninas, de una manera que en ocasiones casi se podría considerar censurable), convierten a Fast & Furious 7 en un notable producto de acción.

Hay por supuesto en Fast & Furious 7 cierto sabor a despedida, forzada por las circustancias que arrebataron la vida de Paul Walker hace algo más de un año y llevando a que la producción de la cinta se retratase durante un año. La ausencia de Walker está notablemente solventada en post-producción, pero además, se utilizan los últimos diez minutos para despedirle de una manera que no solo en completamente sensata, sino que además consigue hacer de ello un bello homenaje en el que los caminos se bifurcan y Vin Diesel saca de sí algo que parece más propio suyo que del propio Toretto.

2431_TPT_00021R_CROP

No, no se trata de la velocidad, ni de ser el más rápido, sino de ser el más fuerte, de repartir más hostias y soltar las frases más lapidarias y divertidas. No, no es casualidad que en su título original haya perdido el Fast, para quedarse sólo en Furious, porque ahora las carreras no importan, ni llegar el primero, sino repartir más fuerte. Y la película golpea con fuerza en ese sentido, la saga ha resurgido de sus cenizas y ha pasado de ser una simplona saga choni a convertirse en una de las más divertidas sagas de acción que hemos visto. Y nosotros lo celebramos.

4_estrellas

Ficha técnica:

Título original: Furious 7 Director: James Wan Guión: Chris Morgan Música: Brian Tyler Fotografía: Stephen F. Windon, Marc Spicer Reparto: Vin Diesel, Paul Walker, Dwayne Johnson, Jason Statham, Michelle Rodriguez, Tyrese Gibson, Elsa Pataky, Tony Jaa, Nathalie Emmanuel, Jordana Brewster, Kurt Russell, Romeo Santos, Djimon Hounsou, Ronda Rousey Distribuidora: Universal Fecha de estreno: 02/04/2015