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La salida de Dan Harmon de Community fue bastante traumática, quizá una de los ejemplos más representativos que hemos podido presenciar en los últimos años de la importancia que tiene la figura del showrunner en una serie de televisión. Tanto es así, que la cuarta temporada de Community, esa misma en la que no estaba Harmon, fue la peor de la serie con diferencia, un compendio de ideas exageradamente nerds que trataban de emular a las del creador de la serie con nefastos resultados. Por suerte, Harmon volvió, y Community despegó en su quinta temporada. Pero aquel año en el que Harmon fue apartado de la serie de NBC, no fue un año sabático para él, sino que centró sus esfuerzos en la preparación de una nueva serie de animación llamada Rick & Morty.

La serie de animación fue estrenada a principios de año, y el domingo del Festival de Series empezó con ella. No cabe duda de que el público que asistió, bastante poco, estaba muy perdido con lo que iba a presenciar. Muchos huyeron de la sala al ver que se trataba de una serie de animación, otros pocos salieron espantados al ver el tono de la serie, mientras que entre los pocos que aún aguantaban, las carcajadas se sucedían continuamente, en una mezcla de diversión y alucinación por lo grotesco y descarado de la serie. La premisa es sencilla, cuenta la historia de Rick, un abuelo algo tocada del ala e inventor, que llevará de aventuras a su nieto Morty, un chico bastante limitado al que no le va bien en la escuela. Harmon apuesta por el mayor de los surrealismos en la serie, con mundos imaginarios llenos de seres estrafalarios y asquerosos y por bromas subidas de tono y políticamente incorrectas. Una auténtica delicia que no se amedranta a la hora de soltar perlas como: “Eres como Hitler. Con la diferencia de que él se preocupaba por Alemania”. Poco importa lo limitado de su animación, que recuerda bastante al estilo sencillo de Bob’s Burger, Rick & Morty apuesta por la estupefacción del espectador, y vamos si lo consigue.

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Foto de Beatriz Bravo

En el último día del Festival de Series nos animamos a asistir a nuestro primer taller. Nos perdimos el de guión y autopromos pero decidimos que ya era hora de estrenarse y no dejamos escapar la ocasión de asistir al taller de casting impartido por la gran Carmen Utrilla, responsable de los castings de series tan emblemáticas como Farmacia de guardia, Al salir de clase o El comisario. Los asistentes a este evento tan exclusivo tuvieron la oportunidad de disfrutar de un casting in suti, porque no hay mejor manera de demostrar al público lo que es un casting que mostrándoles uno. Dos actrices se enfrentaron a la complicadísima tarea de amoldarse a las exigencias-consejos de Utrilla mientras una sala abarrotada de gente las observaban. Tras las correspondientes presentaciones que se producen en todo casting, cada una interpretó en primerísimo plano un monólogo dramático, que repitieron varias veces siguiendo las indicaciones de Utrilla hasta acercarse lo máximo posible a lo que ésta quería, después le llegó el turno a la comedia y finalmente a una prueba de improvisación entre ellas. Este taller demostró que a veces sólo es necesario mirar para aprender. Un lujazo. 

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Foto de Beatriz Bravo

La III edición del Birra Series que se celebra dentro del marco del Festival de Series venía este año marcada por un evento especial, la lucha por saber cuál era la mejor serie del año. Entre las nominadas, que salieron de una votación del público, se encontraban algunas de las series con mejor reputación como Breaking Bad, Juego de Tronos o The good wife. También otras con importantes fandoms detrás, como Arrow, Doctor Who, Érase una vez o Castle, y también estaba La bella y la bestia, cuya presencia, que se asoció al lado bromista de los internautas más que a su buen gusto, consiguió levantar alguno de los momentos más divertidos de la tarde. La mecánica era sencilla, cada duelo entre las series llevaría a alguien del público a defender su serie favorita dando argumentos por los que la serie debería ganar. El público votaría, y los defensores además serían obsequiados con regalos. El ritmo fue ágil, aunque no fue una sesión tan disparatada como otros Birra Series a los que hemos podido asistir, pues el nivel dependía especialmente del buen quehacer de los defensores, y aunque algunos estuvieron sensacionales, otros no supieron presentar sus argumentos de manera tan convincente. Al final, y para sorpresa del respetable, la ganadora fue Arrow, pero eso fue lo de menos, porque lo realmente divertido fue ver los duelos dialécticos entre los fans de las distintas series.

Texto escrito por Beatriz Bravo y Juan Manuel de Miguel