Josh Holloway;Josh Peck

Si algo hay que reconocerle a Josh Holloway, es su buen acierto a la hora de escoger los papeles en su época post-Lost. El norteamericano, que se ha dedicado a copiar y pegar su cara de acelga de título en título, protagoniza el blockbuster “underground” del año con Battle of the Year, un auténtico pepinazo digno de MTV y que narra la historia de un entrenador de baloncesto, Jason Blake, venido a menos que es reclutado por un afroamericano que habla como Jay-Z para capitanear un equipo de b-boys para ganar lo que en Estados Unidos se conoce como Battle of the Year, una competición mundial en el que cada país lucha por llevarse el título de mejores breakers del mundo. Con este panorama, no es difícil prever lo que esconde la cinta de Benson Lee, que busca rascar en la espectacularidad, el montaje picado y la música de coche de rapero, un efectismo que en el propio guión no existe. Una apuesta a la baja para rellenar un verano donde apetece cenar ligero y ejercitar poco el cerebro, pero que en ningún momento logra acertar ni un tiro. ¿Será culpa de Chris Brown?

Personalmente, tengo un terrible problema con los blockbusters. Nunca les he pillado los tiempos. Ni me atraen, ni me excitan como a muchos cientos de legionarios fervorosos de las películas hechas a granel, ni tampoco encuentro que favorezcan a la industria salvo para generar dinero con el que producir cintas más competentes. Cuando tuve la oportunidad de ver Battle of the Year era consciente de ello pero no hasta qué punto.

Chris Brown

El film de Benson Lee, si es que se le puede llamar así, es un auténtico manual de cómo no hacer cine. Un montaje absurdo y precario, donde por no respetar, no se respetan ni los ejes de miradas, un ritmo atropellado y caótico y con unos tiempo que ni el propio Holloway, muy dado a eso de hacer pausas dramáticas a troche y moche, logra controlar. ¿El resultado? Una película insulsa, barata y de un fallido efectismo. Y eso que la historia apuntaba maneras, con un Holloway metido en la piel de un profesor en decadencia tras la muerte de su mujer y su hijo en un accidente de coche, que no quiere ni volver a calzarse el chándal del Al Campo y salir a entrenar.

Pero todo cambia, además en cinco minutos contados de película, cuando Dante Graham (Laz Alonso) aparece en escena pidiéndole, contrato en mano ya de entrada, que lleve a EUA a la gloria del break dance. Así, de sopetón, puede parecer una empresa descabellada, teniendo en cuenta los tiempos que corren y que Holloway es profesor de baloncesto y no de break dance, pero eso no importa. Porque en Battle of the Year lo que mola es tirarse al suelo y ensuciar el chándal. Porque de donde podría salir una bonita historia de superación, de lucha contra la desigualdad social y del racismo, se instala un snobismo imperante del “you, you, you nigga” y pantalones cagado que termina por resultar histriónico y denigrante. Nadie se cree que el grupo de chaperos que recluta Holloway quieran ser por encima de todo, unos fantásticos bailarines de break. Lo que buscan es cruzar los brazos y mover mucho el body para que se note que las cadenas que les cuelgan son de oro macizo y no de esas que se ponen verdes a la primera de cambio.

Battle of the Year es una de esas películas para hacer caja. Y es perfectamente respetable. Es más, incluso me atrevería a afirmar que no es nada pretenciosa y vende la mercancía como es: un flop con estética MTV. De nada sirve el reclamo de un Chris Brown terriblemente pasado de rosca, las acrobacias efectistas de lo que parece un grupo de traficantes de drogas que han ido al rodaje a hacer de extras por un bocadillo o la música de MTV que lo peta a más no poder, la cinta de Lee no roza ni el aprobado justito.

Chris Brown;Josh Holloway;Josh Peck

Imagino que el espíritu de Friday Night Lights sigue haciendo daño y mucho, en una industria obsesionada con el valor del deporte y su comunión con el concepto de equipo y familia. Holloway repite a lo largo de la cinta en varias ocasiones el concepto “WE” (nosotros) por encima del “I” (Yo), la idea de que juntos es mejor y que así, serán capaces de cualquier cosa. Pasamos a convertir al individuo en una masa que se mueve, espasmódicamente o no, al ritmo de los samplers como uno solo. Y la cosa sería interesante si cada uno de los integrantes del llamado “Dream team” (ya con ese nombre, muy lejos no llegaremos) fuera un tanto inverosímil o tuviera un conflicto interno que fuera más allá de que sneakers combinan con qué pantalón de chándal. Por mucho que Lee se empecine en sacarle punta al personaje de Holloway y su atormentado trauma de superar la muerte de su familia, el secundón con un crío y una mujer a la que no puede mantener o a Chris Brown y sus problemas de violencia, no nos creemos ni un ápice de sus interpretaciones.

Para aquellos fans de 2 Fast 2 Furious probablemente Battle of the Year les parezca entretenida e incluso de buen gusto pero para el resto de los mortales es un auténtico suplicio. De nada sirve tener a Holloway en primera línea, si tanto el guión como el resto de actores terminan de hundir un barco que hace aguas por todos sitios. La dirección de Lee, a veces hasta televisiva, se centra en reproducir los patrones de un videoclip de Chris Brown, con pretenciosos toques de drama underground y reivindicación social. Battle of the Year es un título prescindible y prácticamente un blockbuster al uso que no cumple su cometido pero que seguramente haga la taquilla necesaria para financiar la segunda parte. 

Ficha técnica:

Título original: Battle of the Year: The Dream Team Director: Benson Lee Guión: Chris Parker, Brin Hill Música: Christopher Lennertz Fotografía: Michael Barrett Reparto: Josh Peck, Josh Holloway, Chris Brown, Laz Alonso, Caity Lotz, Terrence Jenkins, Weronika Rosati, Luis Rosado, Ivan ‘Flipz’ Velez Distribuidora: Sony Pictures Fecha de estreno: 11/07/2014