TAKERS

Posiblemente Ladrones no pretendiese ir más allá del simple entretenimiento, es ese tipo de película que te lo da todo hecho, simplemente tienes que sentarte y disfrutar. Es cine palomitero y lo demuestran, además de su trama, el gancho de su reparto, formado por actores jóvenes y atractivos destinados a llamar la atención del público más juvenil, que va desde Hayden Christensen, Paul Walker o Chris Brown.

Es el típico largometraje de polis y cacos en el que nada se sale de su sitio, todo es como se espera. A pesar de que el guión tiene algún giro que se puede considerar interesante, Ladrones no pasa de ser una película simple con diálogos de pacotilla y escenas de acción puntuales que realmente atrapan al público. Está bien ejecutada pero pretende ser un producto a lo Michael Mann y se queda en algo mucho inferior.

Un punto a favor del filme pueden ser las persecuciones constantes, algunas de ellas demasiado insípidas pero otras increíblemente intensas y realistas, a destacar la persecución a pie del personaje protagonizado por Chris Brown, dando una verdadera lección del parkour más impresionante (obviamente no lo hizo Brown sino un profesional). Estos son los momentos que le dan algo de gracia a una película bastante fría, que no crea esa relación actores-espectador pero que al menos lo intenta. 

Ladrones no es un producto que en sí merezca el tiempo de los cinéfilos más atrevidos y aquellos que vayan buscando una gran película de acción pero aún así consigue su propósito siendo un filme visible aunque intrascendental.