GODZILLA

Había un capítulo de South Park realmente divertido que se titulaba Los Simpsons ya lo hicieron, en él, los personajes de la alocada serie creada por Trey Parker y Matt Stone, trataban de innovar haciendo cosas nuevas, con el nefasto resultado de que todo lo que intentaban hacer, ya lo habían hecho con anterioridad los personajes de Matt Groening. En cierta forma, podríamos decir que el nuevo trabajo de Gareth Edwards que había debutado en el cine con una película de temática monstruosa (su propio nombre ya era clarividente de esto, Monsters), resulta como aquel capítulo de South Park, el realizador se ha empapado de lo lindo de todo el cine que ha realizado Steven Spielberg y ha tratado de imitarle sin complejos, esto no tendría por qué ser malo, más bien todo lo contrario, si de verdad Edwards hubiera sabido captar la esencia de Spielberg y no sólo a parecer querer recordar continuamente momentos de Tiburón, Parque Jurásico o E.T., podría haber dado consigo una gran película de entretenimiento, al fin y al cabo, Spielberg es el gran maestro en esto. Pero Edwards se enfrenta a un problema más grande que el propio Godzilla, él no es Spielberg, ni sabe contar una historia tan bien como el realizador de Indiana Jones, y ni siquiera tiene una buena historia que contarnos.

Este nuevo Godzilla parece querer olvidar la espantosa versión que en su día dirigió Roland Emmerich y en la que convertía al temible monstruo en una iguana gigante. Más fiel en su planteamiento a la creación que ideó el estudio Toho, un monstruo irradiado por bombas atómicas, guarda ciertos guiños con aquella Japón bajo el terror del monstruo, algo que sería más de agradecer si no se olvidase que una película debe contar una historia, cosa que en ningún momento parece querer hacer. El peligroso Godzilla ha despertado, pero no lo ha hecho sólo, lo ha hecho junto a dos ¿polillas? gigantes y hay que pararles antes de que destrocen todo Estados Unidos, de hecho se van a Las Vegas y luego vuelven para San Francisco, pero más allá no podemos dejarlos ir. Para ello el ejército será el qué se encargue de salvarlos, sobre todo un valeroso soldado que perdió a su madre cuando era un niño y vivía en Japón por una rara fuga radioactiva y su papá se ha vuelto loco porque sabía que había algo más detrás de esa fuga. Para más inri este valeroso soldado es un orgulloso padre de familia (aunque no les ve demasiado porque tiene que servir a su país, claro), así que también les podrá proteger. Una historia profunda (o así nos la intentan vender), para que la película duré más de dos eternas horas, y su problema es especialmente que acaba resultando tremebundamente ridícula (algo que por momentos se agradece, porque es incapaz de meter un solo momento cómico por iniciativa propia).

GODZILLA

Resulta muy evidente comparar Godzilla con la reciente Pacific Rim, pero hay un problema por el que Godzilla jamás se acercará a la película de Guillermo del Toro, aquella sabía y era consciente de que era una película tonta, lo paseaba con orgullo, y entregaba todo a un liviano entretenimiento aferrado al divertidísimo circo que había montado, funcionaba como un excitante pasatiempo, tampoco llevaba pretensiones de ser nada más, ni lo necesitaba. En su lugar Godzilla con un guión igual de tonto y de profundo, que no pasa del estándar de cualquier peli con bicho más historia familiar, trata de ser siempre una película en la que sus personajes están pasando por una situación realmente transcendental, acabados por sus demonios internos. Incluso los actores (excelente reparto, todo cabe decir) están excesivamente pasados, como si estuvieran actuando ante el mayor drama de sus vidas, demasiado quiere suponer Godzilla para la poca chicha que tiene en realidad. Una desgracia que acaba haciendo de la película un verdadero coñazo de más de dos horas, incapaz de hacer que el espectador conecte empáticamente lo más mínimo con ninguno de los personajes que hay en ella.

Y es cierto que Gareth Edwards trata de imitar escenas de Spielberg o su tono emocional. Compases de la apertura parecen sacados de Parque Jurásico, y hasta se atreve a copiar a (buenos) imitadores de Spielberg tomando prestadas escenas de Lo imposible de Juan Antonio Bayona. Pero a diferencia de esa claridad tan viva y tenaz de las películas de Spielberg y de cualquier gran blockbuster que se precie, parece seguir la estética oscura y sepia de películas recientes como El hombre de acero, y es cierto que Seamus McGarvey es un excelente profesional (ha firmado trabajos tan soberbios como el de Expiación o incluso Los vengadores, con una fotografía como la que una película de estas características debe tener), pero aquí parece más entregado a las exigencias del estudio para abaratar costes en labor digital. Esto produce dos efectos, ambos terriblemente negativos, ese tono tan oscuro acaba siendo realmente cargante, más aún con el añadido del 3D que oscurece aún más la película. Y resta efectividad a la película cuando ésta quiere volverse impresionante, aunque también es cierto que para cuando esto pasa, en el último tramo de la cinta, ya estamos demasiado hartos de ella, y no es que un combate entre monstruos con menos historia que muchas luchas de wrestling, vaya hacernos vitorear lo más mínimo.

GODZILLA

Pues sí, Spielberg ya lo hizo, hizo muchísimo de lo que Gareth Edwards trata aquí de copiar, y no, eso en absoluto no es malo, los grandes artistas beben de los que estuvieron antes de ellos, se apropian de lo que hicieron los grandes y lo dotan con su propia personalidad. Esto es lo que hizo propio Spielberg en su día de gente como Ford o Hawks, y los que muchos hacen hoy del propio Spielberg. Pero Edwards lo único que demuestra es que no sabe ser él, por mucho que obligue a un compositor tan excelente con Alexandre Desplat a perder por completo su personalidad y parecerse a John Williams¸ por mucho que trate de hacer que la amenaza sea invisible, tanto para sus personajes, como para el espectador. Porque lo que a Edwards se le ha escapado del cine de Spielberg ha sido precisamente eso, que Spielbeg, más allá de lo que contase en cada película, siempre ha contado historias humanas, historias de unos magníficos personajes, y por eso es posiblemente el mejor narrador contemporáneo, no puedes pretender ser Spielberg si no tienes nada que contarnos.

Ficha técnica:

Título original: Godzilla Director: Gareth Edwards Guión: Max Borenstein, Dave Callaham, Frank Darabont Música: Alexandre Desplat Fotografía: Seamus McGarvey Reparto: Aaron Johnson, Ken Watanabe, Elizabeth Olsen, Juliette Binoche, David Strathairn, Bryan Cranston, Sally Hawkins Distribuidora: Warner Fecha de estreno: 15/05/2014