En un momento en el que cine del terror parece marcado por dos caminos claros, el del “torture-porn” iniciado por SAW, y el de los fenómenos sobrenaturales y posesiones, sorprende y se agradece encontrarse con una película como Sinister. Realmente en los primeros compases de la película, parece que va a seguir el segundo rumbo, pero su realizador, Scott Derrickson, consigue desmarcarse de ello, usando lo sobrenatural simplemente como un vehículo pequeño a través del que construir una historia basada en miedo y debilidad. Formando básicamente todo lo que Insidious trató de ser, y no llegó a ser, desestimando el susto en beneficio de una grata atmósfera y un terror que se va inoculando al espectador poco a poco, sin tener que recurrir a estratagemas.

En Sinister nos encontrarnos con Ellison Oswalt, un escritor dedicado a resolver crímenes en sus libros que busca repetir el único éxito de su carrera. Para ello se mudará a una casa en la que años atrás apareció toda una familia colgada de un árbol. Allí, y con el rechazo de la policía, que le culpan de dejar su trabajo por los suelos, tratará de adaptarse y descubrir lo que se esconde ante tan macabros acontecimientos. Pronto encontrará una caja llena de películas en súper 8 llena de terribles asesinatos a familias a lo largo de los años. Esto levantará en él un instinto de sobreprotección sobre su familia, mientras que la obsesión por resolver esos atroces crímenes familiares cada vez se hace más fuerte en él.

Derrickson utiliza todo lo sobrenatural, para crear una historia dónde el verdadero terror se encuentra en todos los miedos y las debilidades de un protagonista perfectamente trazado. Mientras que Oswalt (un fantástico Ethan Hawke) se sumerge dentro de esas películas Super 8, con un vaso de alcohol, entrando en una espiral casi autodestructiva. Los sonidos y las escaleras que bajan desde el sótano se vuelven una amenaza casi secundaria. Oswalt sale con un bate a parar el origen de esos sonidos. Un arma que el espectador sabe que es inútil, pero no es en sí el hecho de ir atacarle, si no la necesidad de encontrar la amenaza que se cierne sobre su familia lo que mueve a Oswalt, la necesidad de una sobreprotección ante un miedo del que desconoce su procedencia. Una familia que además viene marcada por la incapacidad de adaptarse a su nuevo emplazamiento, y el odio despertado a la figura de un padre que poco a poco va descubriendo que su egoísmo puede haber introducido a su familia en una amenaza real.

Una de las cosas más notables de Sinister se encuentra sin duda en que apenas recurre a los sustos (cosa que no impide que estos aparezcan en algún momento), si no que siempre trata de crear terror desde esa tétrica y siniestra atmósfera. Rehúye por completo de hacer que esa casa sea fantasmal o un lugar incómodo, realmente el emplazamiento nunca es el culpable de lo que está ocurriendo. El terror al espectador le llega de la misma manera que a Oswalt, a través de unas películas en súper 8 que son absolutamente horrendas. De hecho la misma película inicia la proyección con una de estas películas, avecinando que lo terrorífico que trata de narrar nace desde los crímenes reales. Y poco a poco, según las vamos conociendo, todo resulta más terrorífico, hasta llegar a su punto álgido en el último acto, cuando por fin las descubrimos enteras. El terror que se cierne sobre Sinister es el humano, lo siniestro está siempre en las inseguridades y los miedos de un padre que se ve incapaz de proteger a su familia. Lo sobrenatural aparece como un elemento recurrente, pero nunca se torna como protagonista de la función. El verdadero monstruo aquí es el ser humano. Sinister se desmarca de la ola de terror actual, y lo hace para verdaderamente resultar siniestra y a aterrar y perturbar al espectador desde su fantástica propuesta.

Título Original: Sinister Director: Scott Derrickson Guión: Scott Derrickson, C. Robert Cargill Música: Christopher Young Fotografía: Chris Norr Interpretes: Ethan Hawke, Vincent D’Onofrio, James Ransone, Fred Dalton Thompson, Clare Foley, Victoria Leigh Distribuidora: Aurum Fecha de Estreno: 31/10/2012